16/08/2012
El cabello de Donald Trump ha sido, durante años, una fuente inagotable de especulación, chistes y debates públicos. Más allá de su controvertida carrera política, su distintivo peinado se ha convertido en una de sus características más reconocibles y, a menudo, la protagonista de titulares. Lo que para muchos era un misterio o una simple peculiaridad estética, se reveló finalmente como el resultado de un meticuloso y diario esfuerzo por disimular una considerable calvicie. La verdad, aunque no del todo sorprendente para quienes seguían de cerca su imagen, provocó un torbellino mediático, memes y tertulias que una vez más pusieron el foco en el estilismo capilar del 45º presidente de Estados Unidos.

La fascinación por el pelo de Trump no es un fenómeno reciente. Desde sus días como magnate inmobiliario y estrella de la telerrealidad, su tupé rubio anaranjado ha sido objeto de comentarios. Sin embargo, su incursión en la política llevó este escrutinio a un nivel completamente nuevo, convirtiendo un asunto personal en casi una cuestión de interés nacional. La forma en que se peina y el look capilar del exmandatario no han dejado indiferente a nadie, y es habitual objeto de comentarios y tema de tertulias en diversos medios de comunicación.
- El Cabello de Trump: Un Asunto de Estado y Contenido Mediático
- El Vídeo Viral que Desveló el Secreto Capilar
- ¿Peluca o Realidad? El Debate Sin Fin
- Estrategias y Estilismos Detrás del Peinado Único
- La Admisión de Trump: Un Esfuerzo Diario
- Mitos y Realidades del Cabello de Donald Trump
- Preguntas Frecuentes sobre el Cabello de Trump
El Cabello de Trump: Un Asunto de Estado y Contenido Mediático
La relación de Donald Trump con los medios de comunicación siempre ha sido compleja, pero en lo que respecta a su cabello, ha sabido capitalizar la atención. Ya en septiembre de 2016, en plena campaña electoral, el entonces candidato no tuvo reparo en abordar, junto a los puntos clave de su programa, la cuestión de su peculiar estilismo capilar. Un momento icónico que ilustra esta apertura fue su aparición en el programa del popular presentador Jimmy Fallon. En un tono jocoso, Fallon le preguntó: “Ahora que todavía no eres presidente, ¿puedo despeinarte?”. Trump, un perfecto conocedor de los efectos positivos que un entretenimiento bien gestionado podía tener en las urnas, accedió sin problema. Tras “desbaratar” el elaborado peinado, quedó claro ante millones de espectadores que el pelo de Trump era, efectivamente, todo “suyo”, disipando momentáneamente los rumores sobre pelucas o peluquines.
De igual forma, a las pocas horas de ganar las elecciones en las que se enfrentaba a Hillary Clinton, empezaron a proliferar vídeos y tutoriales que enseñaban paso a paso cómo recrear en casa el peinado del 45º presidente de los Estados Unidos de América. Esto demuestra el nivel de impacto cultural que su cabello había alcanzado, trascendiendo la política para convertirse en un fenómeno de la cultura pop. Sin embargo, la mayor revelación estaba aún por llegar, y vendría de la mano de un elemento tan impredecible como el viento.
El momento decisivo llegó con un vídeo grabado mientras Donald Trump subía a bordo del Air Force One, el avión presidencial. Coincidiendo con el instante en que una fuerte racha de viento golpeaba su figura, la estructura de su peinado se desmoronó, desvelando una verdad que muchos sospechaban: bajo esos mechones perfectamente colocados que luce siempre, se escondía una calvicie importante, que abarcaba desde la coronilla hasta el cogote. El vídeo se hizo viral en cuestión de minutos, superando los tres millones de visualizaciones y dando pie a un sinfín de “memes”, comentarios y tertulias en torno al tema. Este incidente reavivó también otras cuestiones colaterales, como si Donald Trump llevaba peluca o no, a pesar de sus anteriores desmentidos.

Los análisis, casi “con lupa”, a los que fue sometido el cabello del presidente tras la difusión de este vídeo, demostraron, entre otras cosas, que las fotos de Donald Trump de joven ya evidenciaban una especial querencia por ir “cargando” la parte frontal. Esta tendencia fue creciendo a medida que pasaban los años y desembocó en el peculiar y característico tupé que luce actualmente. La “revelación” de lo que ocurre en la parte posterior de su cabeza dio sentido a la teoría de que ese peinado de Trump tiene la intención de dirigir toda la atención a la parte frontal y, así, disimular la falta de pelo en la coronilla.
¿Peluca o Realidad? El Debate Sin Fin
A este debate capilar se sumaron diversas voces. El médico estadounidense Harold N. Bornstein, quien lleva más de tres décadas tratando al presidente, descartó rotundamente que Donald Trump llevara peluca. Sin embargo, sí reconoció que Trump toma fármacos para combatir la pérdida de cabello y también reveló que padece rosácea, un problema de la piel que requiere tratamiento. Esta declaración del médico personal de Trump añadió una capa de credibilidad a la idea de que su cabello, aunque peculiar, era real y que su apariencia era el resultado de esfuerzos activos para manejar una condición médica.
En este contexto, el controvertido libro “Fire and Fury” (“Fuego y Furia”), escrito por Michael Wolff, que levantó polvaredas en Estados Unidos al entrar de lleno en algunos de los aspectos más espinosos del presidente, también dedicó espacio a sus problemas capilares. Concretamente, el autor cuenta cómo Ivanka, la hija más cercana a Trump, había comentado en más de una ocasión que el elaborado peinado que luce su padre tenía su origen en una operación de cirugía capilar a la que se sometió hace varias décadas. Según el relato, esta intervención se realizó cuando la técnica aún no estaba tan desarrollada como ahora, para atajar su problema de alopecia, y con la que no obtuvo los resultados deseados. No se saben más datos sobre esta intervención y tampoco está claro si se trató de un injerto capilar o de otro tipo de cirugía en la zona, pero la mención de una cirugía fallida explicaría la necesidad de un estilismo tan complejo para cubrir las imperfecciones.
Estrategias y Estilismos Detrás del Peinado Único
Además, en la obra, Michael Wolff analiza con todo detalle la peculiar configuración del cuero cabelludo del presidente: “La calva que le quedó como resultado de aquella operación está rodeada de un círculo de cabellos en la parte frontal y a los lados. El pelo le crece de forma que todos los cabellos convergen en el centro de la cabeza. Él se los peina hacia atrás y fija el peinado usando laca”. Al margen de la labor investigadora de Wolff, Trump ya había reconocido en alguna ocasión que suele recurrir a las bondades de la laca como aliada de su look, un producto esencial para mantener la estructura de su peinado frente a las adversidades del viento.

Algunos estilistas sugieren que Trump intercala mechones propios con otros, sujetos con fijador, para dar más cuerpo y volumen a su cabello. Más opiniones al respecto surgieron de estilistas entrevistados por la agencia francesa AFP al hilo del “calva gate”. Todo apunta a que el presidente recurre a un sistema capilar ideado por él que consiste en insertar entre su cabello natural mechones más rizados y un poco rebeldes (que dan cuerpo al conjunto), sujetos con un producto de fijación. Sea como fuere, el pelo que luce Mr. President es el resultado de una amalgama de estilismos capilares en la que no falta de nada: cabellos entrelazados, cardado, brushing, técnicas de fijación e incluso lo que podría ser una interpretación “by Donald” de las mechas californianas, ya que en su cabello se intercalan las tonalidades blancas, amarillas y anaranjadas.
La Admisión de Trump: Un Esfuerzo Diario
Y a todo esto, ¿cómo ha reaccionado el protagonista? Pues encantado de volver a ser el centro de atención. De hecho, no tuvo reparo en introducir la cuestión en un ambiente tan poco relacionado con la estética capilar como la 45ª Conferencia anual de la Acción Política Conservadora. Al ver en la pantalla un primer plano de su cabeza, comentó: “Eh, mirad, qué buena imagen. Me encantaría ver a ese hombre hablando”. Y ante la desconcertada reacción de los asistentes, siguió con sus confidencias estilísticas: “Trato por todos los medios de tapar la calva, amigos. Trabajo duro para ello todos los días, pero me seguiré esforzando para perfeccionar el resultado. De todas formas, no está tan mal, ¿no?”. Esta declaración pública confirmó lo que muchos ya sabían o sospechaban: su peinado es el resultado de un esfuerzo consciente y diario para ocultar su calvicie, una tarea que él mismo admite con un toque de humor.
Mitos y Realidades del Cabello de Donald Trump
| Mito Popular | Realidad Confirmada / Explicación |
|---|---|
| Lleva peluca o peluquín | Descartado por su médico personal y confirmado por él mismo que es su cabello real. |
| Es un simple tupé | Es un peinado complejo que oculta una calvicie significativa, especialmente en la coronilla y cogote. |
| No le importa su pelo | Dedica un esfuerzo diario y considerable para disimular su calvicie y mantener su look. |
| Su color es natural | Estilistas sugieren una mezcla de tonalidades (blancas, amarillas, anaranjadas) que podrían indicar técnicas de coloración. |
| Nunca tuvo problemas de pelo | Fotos de joven muestran predilección por cargar la parte frontal, y se ha mencionado una cirugía capilar fallida hace décadas. |
| El viento es su peor enemigo | Una racha de viento en el Air Force One fue el detonante de la revelación pública de su calvicie. |
Preguntas Frecuentes sobre el Cabello de Trump
- ¿Es real el cabello de Donald Trump?
- Sí, el cabello de Donald Trump es real. A pesar de la amplia especulación, tanto él como su médico personal, Harold N. Bornstein, han confirmado en repetidas ocasiones que no usa peluca ni peluquín. Lo que se observa es su cabello natural, peinado de una manera específica para disimular una calvicie.
- ¿Por qué el cabello de Trump es tan peculiar?
- El peculiar peinado de Donald Trump es el resultado de una combinación de factores: una calvicie significativa (especialmente en la coronilla y el cogote), una posible cirugía capilar antigua que no resultó como se esperaba, y un estilo de peinado muy elaborado que busca cubrir las zonas despobladas. Involucra la dirección de los mechones hacia el centro y el uso de productos de fijación como la laca.
- ¿Qué tipo de cirugía capilar se hizo Donald Trump?
- Según el libro “Fire and Fury” de Michael Wolff, y comentarios atribuidos a su hija Ivanka, Donald Trump se sometió a una operación de cirugía capilar hace varias décadas. Los detalles específicos sobre el tipo de procedimiento (como si fue un injerto capilar o algún otro método) no se han hecho públicos, pero se sugiere que no obtuvo los resultados deseados en su totalidad, lo que explicaría la necesidad de su complejo estilismo actual.
- ¿Se le está cayendo el cabello a Barron Trump?
- La información disponible sobre Barron Trump, el hijo menor de Donald Trump, menciona que podría estar sufriendo una “condición genética” similar a la de su padre, descrita como “extraña e inusual”. Sin embargo, el texto no especifica que esta condición sea directamente la pérdida de cabello o calvicie en Barron. Se enfoca más en la atención mediática que ha recibido, especialmente desde la inauguración presidencial de su padre, y en la especulación sobre posibles similitudes genéticas con Donald Trump.
- ¿Cómo logra Donald Trump su peinado?
- El peinado de Donald Trump es el resultado de un meticuloso proceso que implica peinar el cabello restante (principalmente de los lados y la parte frontal) hacia el centro de la cabeza para cubrir la calvicie. Se cree que utiliza una gran cantidad de laca y otros productos de fijación para mantener la estructura. Algunos estilistas también han sugerido que podría intercalar mechones propios con otros rizados para dar volumen y cuerpo al conjunto, además de una mezcla de tonalidades de color para el efecto final.
En conclusión, el cabello de Donald Trump, más allá de ser una simple característica física, se ha convertido en un símbolo de su personalidad mediática y una constante fuente de conversación. Lo que comenzó como un misterio, se ha desvelado como el resultado de una compleja combinación de genética, posibles intervenciones pasadas y un esfuerzo diario consciente para manejar su apariencia. La transparencia con la que el propio expresidente ha abordado el tema, incluso bromeando sobre su “duro trabajo” para cubrir su calvicie, solo ha añadido a la fascinación que su distintivo peinado sigue generando.
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