18/05/2021
Las úlceras o lesiones por presión han sido, durante mucho tiempo, un desafío significativo en el ámbito de la salud. Consideradas eventos adversos que, en un alto porcentaje de casos, son evitables, representan un problema de salud pública que se alinea perfectamente con las agendas de seguridad del paciente. En 2016, el National Pressure Ulcer Advisory Panel (NPUAP) actualizó la terminología, transformando lo que antes conocíamos como úlceras por presión en Lesiones por Presión (LPP). Este cambio no fue meramente semántico; reflejó una comprensión más profunda de su fisiopatología y un cambio de paradigma en su abordaje.

La nueva definición de LPP las describe como un daño localizado en la piel y el tejido blando subyacente, que generalmente aparece sobre una prominencia ósea o está relacionado con un dispositivo médico. Pueden manifestarse como piel intacta o como una úlcera abierta, y a menudo son dolorosas. Su origen radica en una presión intensa y/o prolongada, combinada con el cizallamiento. La tolerancia de los tejidos a estas fuerzas puede verse afectada por múltiples factores, como el microclima, la nutrición, la perfusión, las condiciones comórbidas y el estado general de los tejidos blandos. Comprender qué son las LPP y cómo se desarrollan es el primer paso crucial para su eficaz prevención y manejo.
- ¿Qué Significa LPP? Una Definición Profunda
- El Impacto de las LPP: Un Problema de Salud Pública y Económico
- Factores de Riesgo en Pacientes Quirúrgicos: Un Enfoque Crítico
- Estrategias Clave para la Prevención de LPP Perioperatorias
- 1. Valoración Integral de los Factores de Riesgo
- 2. Uso de Escalas de Evaluación de Riesgos Específicas
- 3. Posicionamiento Adecuado del Paciente Durante la Cirugía
- 4. Protección Específica de Puntos de Apoyo
- 5. Superficies de Apoyo de Alta Calidad
- 6. Trabajo en Equipo y Coordinación Interdisciplinaria
- 7. Educación Continua y Programas de Buenas Prácticas
- Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre LPP
- Conclusión
¿Qué Significa LPP? Una Definición Profunda
Como se mencionó, LPP es la sigla para Lesiones por Presión. Esta terminología moderna reemplaza a la antigua "úlceras por presión" para reflejar una comprensión más completa de su patogenia. No todas las LPP implican una ruptura de la piel; algunas se presentan como piel intacta, pero con daño subyacente. La clave de su formación reside en la interrupción del flujo sanguíneo a los tejidos debido a la presión externa, lo que conduce a isquemia y daño celular.
El concepto de LPP abarca un espectro más amplio de daño tisular. La presión constante sobre un área reduce el flujo sanguíneo capilar, impidiendo que el oxígeno y los nutrientes lleguen a las células y que los productos de desecho sean eliminados. Si esta presión es prolongada, las células mueren, dando lugar a la lesión. El cizallamiento, es decir, la fuerza que se produce cuando dos superficies se deslizan una sobre otra en direcciones opuestas (por ejemplo, cuando un paciente se desliza en la cama), puede estirar y desgarrar los vasos sanguíneos, exacerbando el daño. La tolerancia tisular a la presión y al cizallamiento es variable y depende de factores individuales como el estado nutricional, la hidratación, la presencia de enfermedades crónicas como la diabetes, y el uso de ciertos medicamentos.
El Impacto de las LPP: Un Problema de Salud Pública y Económico
Las organizaciones de atención de salud ponen un énfasis creciente en la prestación de una atención segura y de calidad. En este contexto, las LPP son un indicador crítico de la calidad asistencial, reconocido incluso por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su aparición desafía a los proveedores a desarrollar estrategias de prevención basadas en evidencia científica para eliminarlas, especialmente aquellas asociadas al cuidado de la salud.
La epidemiología de las LPP es diversa, con variaciones en las tasas de incidencia y prevalencia según la metodología de recolección de datos. Sin embargo, su impacto económico es innegable. En EE.UU., las LPP son consideradas un "evento centinela", lo que significa que su ocurrencia es tan grave que requiere una investigación inmediata y una respuesta. Los centros con alta incidencia de problemas adquiridos en hospitales (HAC), incluyendo LPP, pueden enfrentar penalizaciones económicas. A nivel global, el costo del tratamiento de una LPP supera con creces el costo de su prevención, lo que subraya la importancia de invertir en estrategias preventivas.
Comparación de Costos: Prevención vs. Tratamiento de LPP
| Costo | Rango de Precios (Europa, 2015) |
|---|---|
| Tratamiento de una LPP | €1,71 a €470,49 |
| Prevención de una LPP | €2,65 a €87,57 |
En Latinoamérica, el estudio IBEAS de 2011 reveló que las LPP eran el tercer evento adverso más frecuente en hospitales, destacando la necesidad urgente de acción en la región. La prolongación de la estancia hospitalaria, el aumento de los costos y la carga de trabajo para el personal de salud son consecuencias directas de la aparición de LPP postoperatorias.
Factores de Riesgo en Pacientes Quirúrgicos: Un Enfoque Crítico
Los pacientes quirúrgicos son particularmente susceptibles al desarrollo de LPP debido a una combinación compleja de factores de riesgo que son únicos del entorno perioperatorio. A menudo, estas lesiones no son identificadas inmediatamente después de la cirugía, pudiendo tardar entre unas horas y hasta cinco días en hacerse visibles, e incluso presentarse como LPP de tejido profundo, lo que dificulta su detección y manejo.
Durante una cirugía, los pacientes permanecen inmóviles y bajo los efectos de la anestesia, lo que les impide cambiar de posición o sentir el dolor generado por una postura prolongada. Dependen enteramente del equipo quirúrgico para abogar por su seguridad y posicionamiento adecuado. Las lesiones por posicionamiento pueden ser menores o mayores, temporales o permanentes, y son causadas por el estiramiento o compresión de los tejidos que reducen el flujo sanguíneo, o por la fricción y las fuerzas de cizallamiento que provocan la degradación de la piel.
Cirugías Prolongadas y Posición Prono: Un Escenario de Alto Riesgo
Uno de los factores de riesgo más importantes es la duración del tiempo que el paciente pasa en la mesa quirúrgica. Se reconoce que el 23% de las LPP intraoperatorias se adquieren durante procedimientos que duran más de 3 horas. En cirugías traumatológicas prolongadas, como las de columna vertebral, donde se requieren fuerzas y movimientos de cizallamiento para la instalación de material de fijación ósea, el riesgo es aún mayor.
La posición prona, comúnmente utilizada en cirugía espinal, conlleva riesgos adicionales más allá de las LPP, como aumento de la presión intra-abdominal, mayor sangrado, síndrome compartimental, lesiones nerviosas, compromiso cardiovascular, y lesiones oculares. La tasa de LPP en categoría 1 en cabeza y cuello de pacientes en posición prona puede variar entre un 5% y un 66%, siendo las mejillas y la frente las localizaciones más frecuentes.
Clasificación de los Factores de Riesgo de LPP Perioperatorias
Para una comprensión más clara, los factores de riesgo se dividen en intrínsecos y extrínsecos:
- Factores de Riesgo Intrínsecos: Afectan la capacidad de la piel para responder a la presión y al cizallamiento.
- Edad avanzada.
- Enfermedades comórbidas: uso crónico de medicamentos (corticosteroides, vasoactivos), cáncer, enfermedad vascular/cardiovascular, diabetes mellitus.
- Bajo índice de masa corporal (IMC).
- Presión arterial baja sistémica.
- Niveles bajos de hemoglobina y hematocrito.
- Mal estado nutricional con bajos niveles de albúmina.
- Factores de Riesgo Extrínsecos: Relacionados con factores físicos y ambientales.
- Cizallamiento: fuerza que estira y distorsiona los tejidos.
- Fricción: resistencia al movimiento de la piel sobre una superficie.
- Humedad: debilita la piel y la hace más susceptible al daño.
- Posicionamiento inadecuado del paciente: Presión prolongada en áreas como el mentón, hombros, pecho, mamas, crestas iliacas, genitales, rodillas, dorso de los pies y prominencias óseas en general.
- Superficies de apoyo inadecuadas: Las mesas operatorias sin superficies que redistribuyan eficientemente la presión aumentan el riesgo.
Estrategias Clave para la Prevención de LPP Perioperatorias
La prevención de LPP en el entorno perioperatorio es una responsabilidad compartida que requiere un enfoque multidisciplinario y continuo. Es fundamental que todos los pacientes quirúrgicos sean evaluados minuciosamente antes de la operación para identificar los factores de riesgo y planificar acciones preventivas oportunas. Los puntos críticos en la prevención incluyen:
1. Valoración Integral de los Factores de Riesgo
Las enfermeras perioperatorias deben poseer las habilidades y el conocimiento para identificar los riesgos de LPP y realizar una evaluación completa de la piel. Esto incluye comprender cómo los riesgos predisponen al paciente a sufrir lesiones y cómo implementar estrategias preventivas adecuadas, como el uso de superficies de apoyo, el relleno y el posicionamiento.
2. Uso de Escalas de Evaluación de Riesgos Específicas
Aunque escalas generales como Braden o Norton son útiles, carecen de efectividad en el paciente quirúrgico porque no incluyen factores de riesgo relacionados con la cirugía misma. Se han desarrollado escalas específicas para valorar el riesgo de LPP intraoperatoria, como la escala Munro y Scott Triggers, que forman parte de las herramientas de la Asociación de Enfermeras Peri-operatorias de los Estados Unidos de América (AORN).
3. Posicionamiento Adecuado del Paciente Durante la Cirugía
Minimizar el tiempo en decúbito prono, si es posible, y considerar la posición de Trendelenburg inverso de 5 a 10 grados puede ayudar. Mantener una posición alineada es crucial. La presión sobre la cara en posición prona puede alcanzar hasta 50 mmHg en áreas como el mentón y el reborde supraorbital, por lo que la protección de estas zonas es vital. Las orejas son particularmente vulnerables a hematomas, condritis o necrosis.
4. Protección Específica de Puntos de Apoyo
La aplicación de apósitos profilácticos en prominencias óseas y otras áreas sujetas a presión, fricción y cizallamiento es una medida efectiva. Los apósitos de espuma han mostrado mayor respaldo científico, ya que estudios in vivo demuestran que pueden aliviar los efectos de la presión en combinación con el cizallamiento. El uso de superficies de gel, tanto en colchones como cojines, también se menciona, aunque su eficacia aún es objeto de debate y requiere más investigación.
5. Superficies de Apoyo de Alta Calidad
La superficie de soporte en la mesa operatoria es fundamental. Las mejores superficies son aquellas que proporcionan una redistribución de presión eficiente y una baja presión de interfaz. La Asociación de Enfermeras Registradas de Ontario (RNAO) recomienda el uso de mecanismos de alivio de la presión para pacientes de alto riesgo en cirugía, especialmente si el procedimiento dura más de 90 minutos.
6. Trabajo en Equipo y Coordinación Interdisciplinaria
La prevención de LPP es una responsabilidad compartida por todo el equipo quirúrgico. La coordinación cuidadosa de las actividades, el conocimiento del área anatómica de interés, la patología, el procedimiento quirúrgico y el tiempo de ejecución son esenciales para un manejo correcto y la elección de los dispositivos adecuados. La identificación temprana de lesiones y la implementación de mejoras en el proceso son clave para reducir los riesgos en futuros pacientes.
7. Educación Continua y Programas de Buenas Prácticas
Las instituciones deben proveer recursos, planificación y respaldo administrativo para la implementación de programas de buenas prácticas para la prevención de LPP, así como el monitoreo y documentación de los resultados. La educación del paciente y su participación en la preparación para la cirugía también pueden ser relevantes.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre LPP
¿Es lo mismo LPP que úlcera por presión?
No exactamente. LPP (Lesiones por Presión) es el término más actual y abarcador, que incluye tanto el daño localizado en la piel y tejido subyacente que puede presentarse con la piel intacta (no necesariamente una úlcera abierta) como las úlceras abiertas. El cambio de nombre refleja una comprensión más profunda de la fisiopatología y la prevención.
¿Quiénes tienen mayor riesgo de desarrollar LPP?
Los pacientes con mayor riesgo incluyen aquellos con edad avanzada, condiciones comórbidas (diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer), bajo peso o desnutrición, inmovilidad prolongada, y aquellos sometidos a cirugías largas, especialmente en posiciones que ejercen presión constante sobre prominencias óseas (como la posición prona).
¿Se pueden prevenir las LPP?
Sí, en un alto porcentaje de casos, las LPP son prevenibles. La prevención se basa en una evaluación de riesgo exhaustiva, el uso de superficies de apoyo adecuadas, un posicionamiento cuidadoso del paciente, la protección de las prominencias óseas con apósitos profilácticos y la movilización frecuente cuando sea posible.
¿Cuánto tiempo tarda en aparecer una LPP?
El tiempo de aparición de una LPP puede variar. Algunas pueden ser visibles inmediatamente después de un procedimiento, mientras que otras pueden tardar hasta cinco días en manifestarse. Las LPP de tejido profundo pueden ser aún más difíciles de detectar tempranamente.
¿Por qué son tan importantes las LPP en el ámbito quirúrgico?
En el ámbito quirúrgico, las LPP son críticas porque los pacientes están inmovilizados, bajo anestesia, y a menudo en posiciones forzadas por largos períodos. Esto los hace extremadamente vulnerables. La aparición de LPP postoperatorias no solo causa dolor y sufrimiento al paciente, sino que también prolonga la estancia hospitalaria, aumenta los costos de atención y puede llevar a complicaciones graves.
Conclusión
Las Lesiones por Presión (LPP) representan un desafío persistente en la atención de salud, especialmente en el contexto de cirugías traumatológicas prolongadas. Su origen multifactorial, que incluye elementos intrínsecos del paciente y extrínsecos del entorno quirúrgico, exige un enfoque integral y proactivo para su prevención. Es imperativo que las instituciones de salud desarrollen y apliquen planes de mitigación de riesgos adaptados a su población de pacientes, integrando la valoración del riesgo intraoperatorio, acciones preventivas en el posicionamiento y la protección de los puntos de apoyo.
La adopción de buenas prácticas clínicas basadas en evidencia científica y el fomento del trabajo colaborativo entre todo el equipo quirúrgico son pilares fundamentales para mejorar la seguridad y calidad de la atención al paciente. Aunque se ha avanzado en la comprensión y prevención de las LPP, aún se requiere más investigación, especialmente en términos de epidemiología local y nacional, así como en la evaluación de la costo-efectividad de las intervenciones. La educación continua del personal de enfermería y la participación activa del paciente son elementos clave para reducir la incidencia de estas lesiones evitables y asegurar un entorno de atención más seguro y confortable para todos.
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