¿Cuáles son las características de la hemorragia capilar?

Hemorragia Capilar: Características y Manejo

03/05/2022

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La hemorragia es un fenómeno que, aunque a menudo asociamos con situaciones de emergencia o lesiones graves, es en realidad una parte intrínseca de la vida, manifestándose de diversas formas. En su esencia, una hemorragia es la pérdida de sangre, ya sea interna o externamente, causada por la ruptura de vasos sanguíneos. Comprender los diferentes tipos de sangrado es fundamental para saber cómo reaccionar ante ellos, y entre los más comunes se encuentra la hemorragia capilar. Este tipo de sangrado, que involucra a los vasos sanguíneos más diminutos de nuestro cuerpo, los capilares, es una ocurrencia cotidiana en raspaduras y cortes menores. Aunque generalmente es de carácter leve y se resuelve por sí misma, conocer sus características, causas y el manejo adecuado es crucial para asegurar una respuesta efectiva y oportuna, evitando complicaciones innecesarias.

¿De qué color es la hemorragia capilar?
Capilar: afecta a vasos superficiales que irrigan la piel y se cierra por sí misma. Está causada por traumatismos y se suelen formar hematomas. Venosa: sangre roja oscura.

A continuación, exploraremos en profundidad qué es la hemorragia capilar, cómo se distingue de otros tipos de sangrado, sus múltiples causas, las señales de alerta de una hemorragia capilar interna, los pasos esenciales para los primeros auxilios y cuándo es imperativo buscar atención médica profesional. Esta guía completa busca empoderarte con el conocimiento necesario para manejar con confianza este tipo de sangrado y reconocer situaciones que demandan una intervención mayor.

Índice de Contenido

¿Qué es la Hemorragia Capilar?

La hemorragia capilar es un tipo de sangrado que se produce cuando los capilares, los vasos sanguíneos más pequeños y numerosos del cuerpo, se rompen. Estos diminutos vasos forman una red intrincada que conecta las arteriolas (pequeñas arterias) con las vénulas (pequeñas venas), facilitando el intercambio de oxígeno, nutrientes y productos de desecho entre la sangre y los tejidos. Debido a su tamaño microscópico y su ubicación superficial, especialmente en la piel, los capilares son particularmente vulnerables a sufrir daños con lesiones menores.

Cuando un capilar se rompe, la sangre fluye hacia el exterior del cuerpo, si la piel está rota, o se acumula en los tejidos cercanos si la lesión es interna. Este tipo de hemorragia es muy común en lesiones cotidianas, como rasguños, abrasiones superficiales o cortes menores. Lo que la distingue de otras formas de sangrado es su patrón de flujo y su baja presión. Los capilares tienen una presión sanguínea considerablemente menor en comparación con las arterias o las venas, lo que resulta en un flujo de sangre lento y uniforme, a menudo descrito como un "goteo" o un "rezumo". Este sangrado suele ser de color rojo brillante, aunque esto puede variar ligeramente dependiendo de la oxigenación de la sangre y la profundidad de la hemorragia.

Una característica notable de la hemorragia capilar es su tendencia a detenerse de forma espontánea. Esto se debe a los mecanismos naturales de coagulación del cuerpo, que son altamente eficientes para sellar estas pequeñas rupturas. Las plaquetas y las proteínas de la coagulación actúan rápidamente para formar un coágulo que cierra el vaso dañado. Sin embargo, en ciertos contextos, como en personas con trastornos de la coagulación o cuando la hemorragia es interna y extensa, la situación puede requerir una evaluación y atención médica inmediata.

Características Distintivas del Sangrado Capilar

Para entender mejor la hemorragia capilar, es útil compararla con otros tipos de sangrado:

  • Flujo Lento y Uniforme: A diferencia del sangrado arterial pulsátil o el venoso constante, el capilar se presenta como un goteo suave y continuo, casi como un "llanto" de la piel.
  • Baja Presión: La sangre sale con muy poca fuerza, lo que facilita su control y detención.
  • Color Rojo Brillante: Generalmente, la sangre capilar es rica en oxígeno, dándole un color rojo vivo.
  • Coagulación Espontánea: En la mayoría de los casos, el cuerpo forma un coágulo por sí solo en cuestión de minutos.
  • No Pone en Riesgo la Vida: Salvo en contadas excepciones (trastornos de coagulación graves o lesiones muy extensas), una hemorragia capilar no representa una amenaza vital.

Causas de la Hemorragia Capilar

Las hemorragias capilares pueden ser el resultado de una variedad de factores, desde lesiones triviales hasta condiciones médicas subyacentes que afectan la integridad de los vasos sanguíneos o la capacidad del cuerpo para coagular la sangre. Comprender estas causas es fundamental para identificar posibles riesgos y aplicar las medidas preventivas adecuadas:

  • Traumatismos Leves: Esta es, con mucho, la causa más común. Rasguños, abrasiones, cortes superficiales (como los que ocurren al afeitarse o con un papel), pequeños golpes o contusiones son ejemplos claros. Estos incidentes provocan una lesión directa en la piel y los capilares subyacentes, resultando en un sangrado mínimo pero visible.
  • Trastornos de la Coagulación: Ciertas enfermedades genéticas o adquiridas afectan la capacidad de la sangre para formar coágulos. Ejemplos incluyen la hemofilia, donde faltan factores de coagulación esenciales, o la púrpura trombocitopénica, que se caracteriza por un bajo recuento de plaquetas. En estos casos, incluso un traumatismo mínimo puede desencadenar una hemorragia capilar prolongada y difícil de detener, o la aparición espontánea de sangrados.
  • Fragilidad Capilar: Algunos factores pueden debilitar las paredes de los capilares, haciéndolos más propensos a romperse. Esto puede estar asociado con:
    • Envejecimiento: A medida que envejecemos, la piel y los vasos sanguíneos se vuelven más frágiles y delgados.
    • Deficiencias Nutricionales: El escorbuto, causado por una grave deficiencia de vitamina C, es un ejemplo clásico. La vitamina C es crucial para la producción de colágeno, un componente vital de las paredes de los vasos sanguíneos. La deficiencia conduce a capilares débiles y sangrado fácil. La vitamina K también es importante para la coagulación.
    • Uso de Ciertos Medicamentos: El uso prolongado de corticosteroides, por ejemplo, puede adelgazar la piel y los vasos sanguíneos, aumentando la fragilidad capilar. Anticoagulantes o antiplaquetarios (como la aspirina) también aumentan la propensión al sangrado.
  • Enfermedades Sistémicas: Algunas condiciones médicas que afectan el cuerpo en general pueden influir en la integridad de los vasos sanguíneos. Esto incluye infecciones graves, enfermedades autoinmunes que causan inflamación de los vasos (vasculitis), o incluso ciertas enfermedades hepáticas que afectan la producción de factores de coagulación. Estas condiciones pueden comprometer la estructura de los capilares, haciéndolos más susceptibles a la ruptura.

Hemorragia Interna Capilar

Aunque la hemorragia capilar a menudo se asocia con sangrados externos visibles, también puede ocurrir internamente, donde los capilares se rompen dentro del cuerpo sin una salida visible de sangre. En estos casos, la sangre se acumula en los tejidos o cavidades internas, y sus manifestaciones pueden ser más sutiles o, por el contrario, muy evidentes dependiendo de la cantidad de sangre y la ubicación. Las hemorragias internas capilares son el resultado de traumatismos que no rompen la piel, o de condiciones que aumentan la fragilidad vascular o afectan la coagulación sanguínea.

¿Qué es un derrame capilar?
Afección en la que el líquido y las proteínas se escapan fuera de los vasos sanguíneos diminutos y fluyen hacia los tejidos circundantes, lo que da como resultado que la presión arterial sea peligrosamente baja.

Las principales formas en que se manifiesta una hemorragia interna capilar incluyen:

  • Hematomas: Un hematoma, comúnmente conocido como moretón o cardenal, es el signo más obvio de sangrado capilar interno. Se produce cuando la sangre se acumula debajo de la piel, creando una decoloración característica que cambia de color con el tiempo (de rojo/azul a morado, verde y amarillo a medida que la sangre se descompone). Los hematomas pueden ser pequeños y localizados o extensos, dependiendo de la cantidad de capilares rotos y la cantidad de sangre extravasada. Los hematomas son el resultado directo de la sangre atrapada en los tejidos.
  • Petequias: Son pequeñas manchas rojas o moradas, puntiformes (del tamaño de la cabeza de un alfiler), que aparecen en la piel o las membranas mucosas. Las petequias son el resultado de microhemorragias capilares, donde la cantidad de sangre es tan pequeña que no forma un hematoma visible, sino solo estas diminutas manchas. No blanquean al aplicar presión, lo que las diferencia de los sarpullidos. Su aparición puede indicar una fragilidad capilar subyacente o un problema con las plaquetas.
  • Púrpura: Similar a las petequias, pero las manchas son más grandes, generalmente de 2 milímetros o más de diámetro. La púrpura también es causada por hemorragias capilares en la piel y puede ser un signo de diversas condiciones médicas, incluyendo trastornos de la coagulación o inflamación de los vasos sanguíneos.
  • Edema (Hinchazón): En algunos casos, si la acumulación de sangre y líquidos debido a la hemorragia interna es significativa, puede causar hinchazón en la zona afectada. Esto es más común cuando el sangrado ocurre en un espacio confinado y el cuerpo no puede reabsorber rápidamente el líquido.

Es importante destacar que, si bien muchas hemorragias internas capilares son benignas y se resuelven solas (como un moretón normal), si están asociadas a un trauma mayor, aparecen sin causa aparente, o si la persona tiene síntomas sistémicos (como fiebre, debilidad, dolor intenso), es crucial buscar evaluación médica. Un médico podrá determinar la causa subyacente y si se requiere algún tratamiento específico.

Primeros Auxilios para Hemorragia Capilar Externa

En la mayoría de los casos de hemorragia capilar externa, los primeros auxilios básicos son suficientes para controlar el sangrado de manera efectiva. La clave es actuar con prontitud y seguir un procedimiento limpio y metódico para prevenir infecciones y facilitar la coagulación natural del cuerpo. Estos pasos son sencillos y pueden ser realizados por cualquier persona:

  1. Limpieza de la Herida: Antes de cualquier otra intervención, es fundamental limpiar la zona afectada. Utiliza agua limpia (preferiblemente tibia) y jabón suave para lavar suavemente la herida. Esto ayuda a eliminar la suciedad, bacterias y cualquier residuo que pueda haber entrado en contacto con la piel, minimizando el riesgo de infección. Si no tienes jabón, el agua por sí sola es mejor que nada. Asegúrate de lavarte bien las manos antes de tocar la herida.
  2. Aplicar Presión Directa: Este es el paso más crítico para detener la hemorragia capilar. Usa un paño limpio, una gasa estéril o incluso un trozo de tela limpia y presiona firmemente directamente sobre la herida. La presión ayuda a comprimir los capilares rotos, permitiendo que las plaquetas y los factores de coagulación de la sangre formen un tapón y sellen el vaso. Mantén la presión continua durante al menos 5 a 10 minutos sin levantar el paño para verificar si el sangrado ha cesado. Levantar la presión prematuramente puede interrumpir la formación del coágulo.
  3. Elevación de la Zona Afectada: Si es posible, eleva la parte del cuerpo lesionada por encima del nivel del corazón. Por ejemplo, si la herida está en una mano o un brazo, levántalo por encima de la cabeza. Esta elevación reduce la presión sanguínea en la zona lesionada, lo que disminuye el flujo de sangre hacia la herida y ayuda a que el sangrado se detenga más rápidamente.
  4. Aplicación de Vendajes: Una vez que el sangrado haya cesado por completo, cubre la herida con un apósito estéril o un vendaje limpio. Esto no solo protege la herida de la suciedad y las bacterias, sino que también mantiene la presión leve y ayuda a mantener el coágulo en su lugar. Asegúrate de que el vendaje no esté demasiado apretado para evitar cortar la circulación. Cambia el vendaje si se moja o se ensucia.

Es importante recordar que la paciencia es clave. La mayoría de las hemorragias capilares se detienen con estos pasos básicos. Sin embargo, si el sangrado es profuso, no se detiene después de 10-15 minutos de presión directa, o si la herida es grande o profunda, es vital buscar atención médica profesional.

Cuándo Acudir al Médico

Aunque las hemorragias capilares suelen ser leves y autolimitadas, existen situaciones en las que buscar atención médica es crucial para prevenir complicaciones o abordar una condición subyacente más grave. No ignores las señales de advertencia, ya que una intervención temprana puede marcar una gran diferencia. Debes buscar atención médica si se presenta alguno de los siguientes signos:

  • Sangrado que No se Detiene: Si, a pesar de haber aplicado presión directa y continua durante 10 a 15 minutos (o más), la hemorragia capilar persiste o se reanuda, es una señal de que algo más podría estar impidiendo la coagulación natural. Esto podría indicar un problema de coagulación o una lesión más profunda de lo que parece.
  • Signos de Infección: Una herida abierta, incluso un rasguño menor, es una puerta de entrada para las bacterias. Si observas enrojecimiento creciente alrededor de la herida, hinchazón, dolor que empeora, calor al tacto, o la presencia de pus o secreción maloliente, podría ser una infección. Las infecciones no tratadas pueden propagarse y causar problemas de salud más serios.
  • Síntomas Sistémicos: Si la persona que presenta la hemorragia capilar también experimenta síntomas que afectan a todo el cuerpo, como fiebre, escalofríos, debilidad inusual, mareos, dificultad para respirar o palidez extrema, esto podría indicar una pérdida de sangre significativa (aunque sea capilar) o una condición médica subyacente que está afectándose. Estos síntomas pueden ser señales de shock o de una enfermedad más grave.
  • Hematomas Inexplicables: La aparición frecuente o extensa de hematomas sin una causa aparente (es decir, sin un golpe o lesión que los justifique) puede ser un signo de fragilidad capilar severa, un trastorno de la coagulación sanguínea (como hemofilia o trombocitopenia), o incluso un efecto secundario de medicamentos. Es importante investigar la causa para descartar condiciones médicas serias.
  • Hemorragia Interna con Síntomas Preocupantes: Si sospechas una hemorragia capilar interna (por ejemplo, después de un golpe fuerte) y experimentas dolor intenso, hinchazón rápida, dificultad para mover una extremidad, o cualquier signo de síndrome compartimental (presión extrema en una zona, entumecimiento, palidez), busca ayuda de emergencia de inmediato.
  • Antecedentes Médicos Relevantes: Si la persona tiene un historial conocido de trastornos de la coagulación, está tomando medicamentos anticoagulantes, o tiene una enfermedad crónica que pueda afectar la integridad vascular (como diabetes o enfermedades renales), cualquier hemorragia, incluso capilar, debe ser evaluada por un profesional médico para asegurar que no haya complicaciones.

En resumen, si tienes dudas sobre la gravedad de una hemorragia capilar o si los síntomas empeoran, siempre es mejor pecar de precavido y consultar a un profesional de la salud. La atención médica oportuna puede prevenir complicaciones y asegurar un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Complicaciones de la Hemorragia Capilar

Aunque las hemorragias capilares son en su mayoría inofensivas, no están completamente exentas de riesgos si no se manejan de forma adecuada o si existen factores subyacentes. Las complicaciones, aunque infrecuentes para un sangrado capilar típico, pueden surgir y requieren atención:

  • Infección: Esta es la complicación más común en heridas capilares abiertas. Si la herida no se limpia correctamente o si se expone a un ambiente contaminado, las bacterias pueden entrar y causar una infección. Los signos de infección incluyen enrojecimiento creciente, hinchazón, dolor, calor, pus o secreción. Una infección no tratada puede extenderse, llevando a celulitis (infección de la piel) o incluso, en casos graves, a sepsis.
  • Hematomas Extensos o Reincidentes: Si bien un pequeño moretón es normal, la formación de hematomas inusualmente grandes para la lesión, o la aparición de múltiples hematomas sin una causa clara, puede ser un signo de una fragilidad capilar significativa, un trastorno de la coagulación o el uso de medicamentos que afectan la sangre. Estos hematomas, aunque no directamente peligrosos, pueden ser dolorosos y pueden tardar mucho tiempo en reabsorberse.
  • Síndrome Compartimental (Raro): Esta es una complicación grave pero extremadamente rara en el contexto de una hemorragia puramente capilar. Ocurre cuando la acumulación de sangre (y/o líquido) dentro de un compartimento muscular cerrado (especialmente en las extremidades) ejerce una presión excesiva sobre los vasos sanguíneos, nervios y músculos. Esta presión puede cortar el suministro de sangre y oxígeno a los tejidos, causando daño irreversible si no se trata urgentemente. Aunque más común con hemorragias arteriales o venosas mayores, una hemorragia capilar extensa en un espacio muy confinado podría, teóricamente, contribuir a esta condición en situaciones extremas.
  • Anemia (Extremadamente Raro): Para que una hemorragia capilar cause anemia, el sangrado tendría que ser crónico y persistente durante un período muy prolongado, o ser tan extenso y repetitivo que la pérdida de sangre total se vuelva significativa. En la gran mayoría de los casos, la cantidad de sangre perdida en una hemorragia capilar es mínima y no afecta los niveles de hemoglobina de manera apreciable. Sin embargo, en pacientes con trastornos de coagulación severos o fragilidad capilar extrema, múltiples episodios de sangrado, incluso capilar, podrían contribuir a una anemia con el tiempo.

Tabla Comparativa de Tipos de Hemorragia

Diferenciar los tipos de hemorragia es crucial para determinar la gravedad y la respuesta adecuada. Aquí una tabla comparativa:

Tipo de HemorragiaCaracterísticas del FlujoColor de la SangreNivel de PresiónGravedad Potencial
CapilarLento, uniforme, rezumanteRojo brillanteBajoGeneralmente leve, se detiene sola; riesgo de infección.
VenosaContinuo, constante, sin pulsacionesRojo oscuro (casi granate)ModeradoPuede ser significativo, requiere presión; riesgo de pérdida de sangre considerable.
ArterialPulsátil, a chorros (sincronizado con el latido cardíaco)Rojo brillante (más vivo)AltoGrave, pérdida de sangre rápida; requiere atención médica urgente.

Prevención de la Fragilidad Capilar y Hemorragias en General

La prevención de las hemorragias, y específicamente de la fragilidad capilar, implica una combinación de hábitos de vida saludables y precauciones para evitar lesiones. Aunque no todas las causas de hemorragia son prevenibles (como ciertos trastornos genéticos), muchas lo son. Adoptar un enfoque proactivo puede fortalecer la integridad de tus vasos sanguíneos y reducir el riesgo de sangrado.

Para Prevenir la Fragilidad Capilar:

  • Dieta Rica en Vitaminas: Una alimentación equilibrada es fundamental. Especialmente importantes son las vitaminas C y K.
    • Vitamina C: Es esencial para la síntesis de colágeno, una proteína estructural clave que forma parte de las paredes de los vasos sanguíneos. Una deficiencia de vitamina C (escorbuto) debilita los capilares, haciéndolos frágiles y propensos a romperse. Consume cítricos, fresas, kiwi, pimientos, brócoli y otras frutas y verduras frescas.
    • Vitamina K: Juega un papel crucial en la producción de factores de coagulación sanguínea. Fuentes incluyen vegetales de hojas verdes (espinacas, col rizada), brócoli y aceites vegetales.
  • Evitar el Uso Excesivo de Medicamentos: Algunos medicamentos, como los corticosteroides orales prolongados, pueden adelgazar la piel y los vasos sanguíneos. Si tomas estos medicamentos, habla con tu médico sobre cómo minimizar los efectos secundarios y si hay alternativas o dosis más bajas.
  • Hidratación Adecuada: Mantenerse bien hidratado es importante para la salud general de los tejidos y la circulación sanguínea.
  • Ejercicio Regular: La actividad física moderada mejora la circulación y la salud cardiovascular general, lo que puede contribuir a vasos sanguíneos más fuertes.

Para Prevenir Hemorragias en General:

  • Manejo Seguro de Objetos Cortantes: Mantén cuchillos, tijeras y otras herramientas afiladas fuera del alcance de los niños pequeños. Utiliza y almacena estos objetos con precaución.
  • Seguridad en el Hogar y el Trabajo: Identifica y mitiga riesgos de caídas o golpes. Utiliza equipo de protección personal adecuado en actividades que lo requieran.
  • Control de Enfermedades Subyacentes: Si padeces condiciones como diabetes, hipertensión, enfermedades hepáticas o trastornos de la coagulación, sigue estrictamente el plan de tratamiento de tu médico. Un buen control de estas enfermedades puede reducir significativamente el riesgo de complicaciones hemorrágicas.
  • Evitar el Tabaquismo y el Consumo Excesivo de Alcohol: Ambos hábitos pueden dañar los vasos sanguíneos y afectar la capacidad de coagulación del cuerpo, aumentando la propensión a las hemorragias.
  • Vacunación al Día: Aunque no directamente relacionadas con la prevención de hemorragias, ciertas vacunas (como la antitetánica para heridas profundas) son fundamentales para prevenir infecciones que compliquen cualquier tipo de lesión con sangrado.
  • Revisión Periódica de Medicamentos: Si tomas anticoagulantes o antiplaquetarios, asegúrate de que tu médico esté al tanto de todos tus medicamentos y monitorea regularmente tus parámetros de coagulación si es necesario.

Adoptar un estilo de vida saludable y estar atento a las precauciones de seguridad son los pilares fundamentales para minimizar el riesgo de hemorragias y mantener la salud de tus vasos sanguíneos.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué diferencia una hemorragia capilar de otros tipos de hemorragia?

La principal diferencia radica en el tipo de vaso sanguíneo afectado y, por ende, en las características del sangrado. La hemorragia capilar proviene de los vasos más pequeños, resultando en un flujo lento y uniforme, casi como un rezumo, de sangre roja brillante. En contraste, la hemorragia venosa proviene de las venas, produciendo un flujo continuo y constante de sangre de color rojo oscuro. La hemorragia arterial, la más grave, surge de las arterias, manifestándose como un chorro pulsátil de sangre roja muy brillante, sincronizado con los latidos del corazón.

¿Cuáles son las características de una hemorragia?
Síntomas de una hemorragia Pupilas dilatadas. Piel fría y pegajosa. Palidez. Respiración cortada y rápida.

¿Las hemorragias capilares pueden ser peligrosas?

En la gran mayoría de los casos, las hemorragias capilares no son peligrosas y se detienen de forma espontánea con primeros auxilios básicos. Sin embargo, pueden volverse preocupantes o requerir atención médica si están asociadas con trastornos de la coagulación sanguínea (como hemofilia), si no se detienen después de aplicar presión prolongada, si la herida se infecta, o si aparecen hematomas extensos o petequias sin causa aparente, lo que podría indicar una condición subyacente más seria.

¿Cómo prevenir la fragilidad capilar?

La prevención de la fragilidad capilar se centra en una dieta rica en nutrientes esenciales y un estilo de vida saludable. Es fundamental consumir suficientes vitaminas C y K, ya que son cruciales para la integridad de los vasos sanguíneos y la coagulación. Frutas cítricas, bayas, pimientos, brócoli y verduras de hoja verde son excelentes fuentes. Además, evitar el uso excesivo de ciertos medicamentos que pueden debilitar los capilares (como algunos corticosteroides prolongados) y mantener un estilo de vida activo con ejercicio regular contribuyen a vasos sanguíneos más fuertes.

¿De qué color es la hemorragia capilar?

Generalmente, la sangre de una hemorragia capilar es de color rojo brillante. Esto se debe a que los capilares, al ser los vasos más pequeños, están involucrados en el intercambio de oxígeno y nutrientes con los tejidos, lo que significa que la sangre que fluye a través de ellos suele estar bien oxigenada al momento de la ruptura.

¿Es lo mismo un derrame capilar que una hemorragia capilar?

Sí, los términos "derrame capilar" y "hemorragia capilar" se utilizan a menudo de manera intercambiable para describir la misma condición: el sangrado resultante de la ruptura de los pequeños vasos sanguíneos llamados capilares. Ambos términos se refieren a la extravasación de sangre desde estos diminutos vasos.

En resumen, la hemorragia capilar es un fenómeno común y, en la mayoría de los casos, benigno, que forma parte de las respuestas normales de nuestro cuerpo a pequeñas lesiones. Comprender sus características distintivas, las causas subyacentes y los pasos adecuados para los primeros auxilios no solo te permite manejar estas situaciones con confianza, sino que también te ayuda a reconocer cuándo es necesario buscar atención médica profesional. Mantener una buena salud general a través de una dieta nutritiva y un estilo de vida activo es la mejor defensa para fortalecer tus vasos sanguíneos y minimizar el riesgo de sangrados excesivos. La información es poder, y estar informado sobre tu salud es el primer paso hacia el bienestar.

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