¿Cuáles son los pasos para un alisado de cabello?

Alisado Perfecto: Guía Paso a Paso sin Dañar

25/03/2018

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En el vasto universo de las tendencias capilares, mientras muchas modas van y vienen, el cabello liso perfecto permanece como un clásico atemporal. Lograr esa melena sedosa y sin frizz es el deseo de muchas, pero la clave está en conseguirlo sin comprometer la salud y vitalidad de tu pelo. Un alisado inadecuado puede dejar tu cabello reseco, quebradizo y sin vida. Por eso, entender el proceso correcto es más que un simple paso a paso; es una inversión en la belleza y fortaleza de tu cabello.

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Riesgos del alisado permanente Los productos químicos utilizados en el alisado permanente rompen los enlaces de proteínas en el cabello, debilitándolo y haciéndolo más propenso a la rotura y las puntas abiertas. Además, el cabello se vuelve seco y áspero al tacto debido a la pérdida de humedad y nutrientes esenciales.

Si alguna vez te has preguntado cómo conseguir ese liso de revista, este artículo es tu guía definitiva. Te desvelaremos los secretos para alisar tu cabello de forma efectiva y, lo más importante, segura. Prepara tu cabello para el tratamiento térmico, elige las herramientas adecuadas y aprende a proteger cada hebra para un resultado deslumbrante y duradero. ¡Prepárate para transformar tu rutina de belleza y lucir un cabello liso radiante y sano!

Índice de Contenido

Preparación Esencial: El Secreto de un Alisado Duradero

El éxito de un alisado perfecto no solo reside en la técnica con la plancha, sino en una preparación meticulosa. Esta fase es crucial para asegurar que tu cabello esté protegido, manejable y listo para absorber los beneficios de los productos que aplicarás. Saltarse estos pasos podría resultar en un cabello dañado y un alisado menos efectivo. ¡Empecemos con la base!

Paso 1: Lavado y Acondicionamiento Profundo

El primer contacto con tu cabello antes de alisarlo debe ser de limpieza y nutrición. Lava tu cabello con un champú y acondicionador adecuados para tu tipo de cabello. Si usas muchos productos de estilizado o tienes acumulación, considera un champú clarificante una vez al mes para eliminar residuos. En el lavado diario, opta por productos hidratantes que preparen el cabello para el calor. Asegúrate de enjuagar muy bien para que no queden restos de producto.

Después del lavado, exprime suavemente el exceso de agua con una toalla. No frotes el cabello vigorosamente, ya que esto puede causar fricción y frizz. El objetivo es dejarlo ligeramente húmedo, pero no empapado. Puedes usar tu secador de cabello en un ajuste bajo o medio para eliminar la mayor parte de la humedad, o dejarlo secar al aire hasta que esté casi seco. La clave es que esté un poco húmedo para el siguiente paso, pero no mojado cuando uses la plancha.

Paso 2: Desenredado Minucioso

Un cabello sin nudos es un lienzo perfecto para el alisado. Es fundamental eliminar cualquier rastro de enredos antes de aplicar cualquier producto o herramienta de calor. Un cabello bien desenredado permitirá que el protector de calor se distribuya de manera uniforme y evitará que la plancha se atasque, tirones o, peor aún, que dañe la fibra capilar.

Utiliza un peine de dientes anchos o un cepillo desenredante. Comienza desde las puntas y avanza hacia las raíces, trabajando suavemente para deshacer cualquier nudo. Si encuentras resistencia, no jales; aplica un poco de acondicionador sin enjuague o un spray desenredante para facilitar el proceso. Un cabello completamente desenredado es menos propenso a romperse durante el alisado.

Paso 3: La Defensa Indispensable: Protector de Calor

Este es, sin duda, uno de los pasos más cruciales para proteger tu cabello del daño térmico. Un protector de calor actúa como una barrera entre el calor directo de la plancha y la cutícula de tu cabello, minimizando la pérdida de humedad y la degradación de la queratina. Nosotros te recomendamos productos con ingredientes como queratina o aceite de argán, conocidos por sus propiedades protectoras y nutritivas.

Rocía el producto protector de calor de manera uniforme sobre todo el cabello, desde la mitad hasta las puntas. Evita saturar las raíces si tu cabello tiende a engrasarse. Una vez aplicado, peina tu cabello por segunda vez para asegurar que el protector térmico se distribuya de manera homogénea en cada hebra. La ligera humedad del cabello ayudará a que absorba el producto de manera más efectiva, creando un escudo protector.

Para una protección adicional y un cuidado profundo, considera incorporar productos con aceite de argán en tu rutina, como la línea Radiant Argan Pro. El aceite de argán es un protector natural contra el calor y un poderoso hidratante. Usar el champú, acondicionador y mascarilla de esta línea te brindará una protección integral, preparando tu cabello desde el lavado para resistir las altas temperaturas.

Paso 4: Secado Completo del Cabello

Este paso no puede ser ignorado. Alisar el cabello mientras aún está mojado o húmedo puede ser extremadamente perjudicial. El agua dentro de la hebra capilar se calentará rápidamente, creando vapor que puede literalmente “hervir” el cabello desde adentro, causando burbujas en la cutícula y daños irreversibles. Esto se conoce como “quemadura por vapor” y deja el cabello débil y propenso a la rotura.

Asegúrate de que tu cabello esté completamente seco antes de pasar la plancha. Puedes usar una secadora de cabello, dirigiendo el aire hacia abajo para ayudar a sellar la cutícula y reducir el frizz. Si lo secas al aire, espera hasta que no sientas ninguna humedad. La paciencia en este paso es vital para la salud de tu cabello.

El Arte del Alisado: Técnica y Precisión

Con tu cabello perfectamente preparado, es el momento de la acción. La técnica que uses con la plancha determinará no solo la efectividad del alisado, sino también la salud a largo plazo de tu cabello. La clave está en la temperatura correcta, el seccionado adecuado y un movimiento fluido.

Paso 5: Ajuste de Temperatura de la Plancha

Conecta tu plancha y déjala calentar. La mayoría de las planchas tardan entre tres y cinco minutos en alcanzar la temperatura óptima. Seleccionar la temperatura adecuada es fundamental y dependerá de tu tipo de cabello. Usar un calor excesivo en cabello fino o dañado puede ser catastrófico, mientras que un calor insuficiente en cabello grueso no logrará el alisado deseado.

Tipo de CabelloTemperatura Recomendada (°F / °C)Consideraciones
Fino o Dañado250-300 °F / 120-150 °CUsar la temperatura más baja posible para evitar quemaduras y rotura. Priorizar la protección térmica.
Promedio o Normal300-350 °F / 150-177 °CNivel de calor medio para un alisado efectivo sin excesos.
Grueso o Rizado400-450 °F / 200-232 °CNecesita más calor para alisar eficazmente. Asegurar una protección térmica robusta.

Te recomendamos empezar siempre con la temperatura más baja y aumentarla gradualmente hasta que puedas alisar el cabello en una o dos pasadas. Si necesitas muchas pasadas, es señal de que la temperatura es demasiado baja o las secciones son demasiado grandes. Recuerda: sin protector de calor, tu cabello está en alto riesgo de quemaduras, independientemente de la temperatura.

Paso 6: Seccionado Estratégico del Cabello

Dividir tu cabello en secciones manejables es clave para un alisado uniforme y eficiente. Un buen seccionado asegura que cada hebra reciba el calor adecuado y evita tener que pasar la plancha varias veces por la misma zona, lo que minimiza el daño. Cuanto más grueso o abundante sea tu cabello, más secciones necesitarás.

Empieza dividiendo el cabello en cuatro secciones principales: dos en la parte superior y dos en la inferior. Puedes sujetar las secciones con pinzas o ganchos. Para cabellos finos, dos o cuatro secciones pueden ser suficientes. Trabaja con mechones individuales de entre 2.5 a 5 cm de grosor máximo. Esto permite que el calor se distribuya de manera uniforme y que la plancha pueda abarcar todo el mechón de una sola pasada. Siempre empieza por las capas inferiores del cabello para mayor comodidad y control.

Paso 7: El Primer Mechón: Precisión al Inicio

Una vez que tus secciones estén listas, selecciona el primer mechón de cabello de la capa inferior. Asegúrate de que el mechón sea lo suficientemente pequeño como para que la plancha pueda envolverlo completamente y alisarlo de una sola pasada. Un mechón demasiado grande no se alisará uniformemente, lo que te obligará a repetir el proceso y expondrá tu cabello a más calor.

Paso 8: Posicionamiento de la Plancha

Sujeta la plancha firmemente, pero sin apretar demasiado, a unos 2.5 a 7.5 cm por encima de las raíces. Alisar demasiado cerca del cuero cabelludo puede quemarlo o dañar las raíces, mientras que comenzar muy lejos dejará las raíces sin alisar. Una vez que la plancha esté en la posición correcta, cierra las placas calientes alrededor del mechón de cabello.

Evita dejar la plancha quieta en un solo lugar por mucho tiempo, ya que esto puede crear una marca o una “cresta” en tu cabello, además de quemarlo. Si notas que una gran porción de cabello se escapa de la plancha, el mechón es demasiado grande; reduce su tamaño para el siguiente paso.

Paso 9: El Deslizamiento Perfecto

Con la plancha bien posicionada y la presión adecuada, deslízala lentamente a lo largo del mechón de cabello, desde las raíces hasta las puntas. Mantén una presión constante y uniforme durante todo el movimiento. La clave es un deslizamiento fluido y continuo. No detengas la plancha ni la muevas de forma intermitente, ya que esto puede crear rizos o dobleces no deseados.

La velocidad es importante: si vas demasiado rápido, no se alisará bien; si vas demasiado lento, puedes quemar el cabello. Busca un ritmo constante que permita que el calor actúe eficazmente en cada sección.

Paso 10: Repetición Inteligente (Si es Necesario)

Idealmente, un mechón debería quedar liso con una sola pasada. Si después de la primera pasada el mechón de cabello no está completamente liso, puedes intentarlo una segunda vez. Antes de repetir, asegúrate de que el cabello se haya enfriado un poco. Considera si el mechón es demasiado grande o si la temperatura de la plancha necesita un ligero ajuste al alza. Evita más de dos pasadas por mechón para minimizar la exposición al calor.

Paso 11: Continuar con los Mechones Restantes

Una vez que hayas terminado con la primera sección, pasa a la siguiente y repite el proceso. Trabaja siempre de abajo hacia arriba, desde las capas más bajas del cabello hasta las capas superficiales. Este método asegura que no te saltes ninguna sección y que el alisado sea uniforme.

Es normal ver un poco de vapor salir durante este proceso; esto es generalmente el protector de calor evaporándose. Sin embargo, si ves mucho vapor, huele a cabello quemado o notas un sonido de chisporroteo, debes mover la plancha más rápido o reducir la temperatura. Estos son signos de que el cabello está sufriendo daño térmico.

Toques Finales y Mantenimiento

Una vez que todo tu cabello esté liso, aún quedan algunos pasos para asegurar que el resultado sea duradero y que tu cabello luzca brillante y saludable.

Paso 12: Los Toques Finales de Brillo y Fijación

Para esos pequeños cabellos sueltos o para añadir un extra de brillo y suavidad, puedes aplicar una pequeña cantidad de aceite capilar ligero (como aceite de argán o de coco) en las puntas y en la superficie del cabello. Frótalo entre tus palmas y aplícalo con suavidad. Esto también ayuda a controlar el frizz residual y aportar un acabado sedoso.

Para sellar el alisado y mantenerlo por más tiempo, puedes finalizar la rutina con una crema para cabello liso o un spray de fijación ligera. Productos como la Mascarilla Amazonic Exotic Liss no solo nutren, sino que también ayudan a mantener la forma lisa del cabello. Deja que el cabello se enfríe completamente antes de tocarlo o peinarlo en exceso, ya que esto ayuda a fijar la forma.

Errores Comunes al Alisar el Cabello (y Cómo Evitarlos)

  • Alisar el Cabello Mojado: Como mencionamos, esto puede causar un daño irreparable. Siempre asegúrate de que tu cabello esté 100% seco.
  • No Usar Protector de Calor: Es el error más grave. La barrera protectora es no negociable para la salud de tu melena.
  • Temperatura Incorrecta: Demasiado alta quema, demasiado baja requiere más pasadas, lo que también daña. Ajusta según tu tipo de cabello.
  • Mechones Demasiado Grandes: No se alisan uniformemente, obligándote a repetir el paso.
  • Demasiadas Pasadas: Limita las pasadas a una o dos por mechón. Si necesitas más, ajusta la temperatura o el tamaño del mechón.
  • Dejar la Plancha Quieta: Causa marcas y quemaduras localizadas. Siempre mantén la plancha en movimiento.
  • No Limpiar la Plancha: Los residuos de productos pueden quemarse en las placas y transferir daño a tu cabello. Limpia tu plancha regularmente cuando esté fría.

Cuidado Post-Alisado: Mantén tu Liso por Más Tiempo

Una vez que tu cabello esté liso y perfecto, querrás que dure. Aquí algunos consejos para prolongar los resultados y mantener tu cabello saludable:

  • Evita la Humedad: La humedad es el enemigo número uno del cabello liso. En días lluviosos o húmedos, considera usar un spray anti-humedad.
  • Usa Productos Específicos: Opta por champús y acondicionadores diseñados para cabello liso o con propiedades anti-frizz.
  • Almohada de Seda o Satén: Dormir sobre una almohada de seda o satén reduce la fricción en el cabello, minimizando el frizz y ayudando a mantener el alisado por más tiempo.
  • Peinado Suave: Utiliza un cepillo de cerdas suaves o un peine de dientes anchos para desenredar tu cabello, especialmente cuando está seco.
  • Mascarillas Hidratantes: Incorpora mascarillas capilares hidratantes y reparadoras en tu rutina semanal para nutrir tu cabello y contrarrestar el efecto del calor.

Preguntas Frecuentes sobre el Alisado del Cabello

¿Con qué frecuencia puedo alisar mi cabello con plancha?

La frecuencia ideal depende de la salud de tu cabello y de los productos que uses. Si utilizas protector de calor y cuidas tu cabello, podrías alisarlo 1-2 veces por semana. Sin embargo, para minimizar el daño a largo plazo, lo ideal es limitarlo a ocasiones especiales o espaciarlo lo más posible, como una vez cada 10-15 días. Escucha a tu cabello: si notas sequedad, puntas abiertas o falta de brillo, es señal de que necesita un descanso.

¿Es mejor planchar el cabello en seco o húmedo?

Siempre, sin excepción, el cabello debe estar completamente seco antes de usar la plancha. Alisar el cabello húmedo o mojado causa un daño severo, ya que el agua dentro de la hebra se convierte en vapor hirviendo, fracturando la cutícula y provocando un daño irreparable. Asegúrate de que no haya rastro de humedad.

¿Qué productos debo usar si aliso mi cabello regularmente?

Si alisas tu cabello con frecuencia, es esencial invertir en una rutina de cuidado capilar completa: un buen champú y acondicionador hidratante, un protector de calor de alta calidad, un sérum o aceite capilar para las puntas y, muy importante, una mascarilla reparadora que uses al menos una vez por semana. Busca ingredientes como queratina, aceites naturales (argán, coco, jojoba) y siliconas termo-protectoras.

¿Qué hago si mi cabello se ve quemado o dañado?

Si tu cabello muestra signos de daño por calor (puntas abiertas, sequedad extrema, fragilidad, textura áspera), es crucial darle un descanso de las herramientas de calor. Implementa tratamientos de hidratación profunda y mascarillas reparadoras de forma regular. Considera un corte para eliminar las puntas dañadas y, si es grave, busca el consejo de un profesional del cabello. La prevención es siempre la mejor cura.

¿Puedo alisar mi cabello si está teñido o con mechas?

Sí, puedes alisar cabello teñido o con mechas, pero debes ser extremadamente cuidadosa. El cabello teñido ya es más propenso al daño. Utiliza la temperatura más baja posible en tu plancha, un protector de calor robusto y productos específicos para cabello teñido que ayuden a sellar el color y a reparar la cutícula. Realiza tratamientos de hidratación profunda con mayor frecuencia.

¡Eso es todo! Ahora tienes el conocimiento completo para alisar tu cabello paso a paso, asegurando no solo un resultado espectacular sino también la protección y el cuidado que tu melena merece. La belleza no tiene por qué estar reñida con la salud. Recuerda que en Kamill siempre te brindamos los mejores consejos para tu cabello. ¿Qué otros tips te gustaría conocer? Te leemos en redes sociales y esperamos que disfrutes de tu cabello liso y radiante.

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