¿Quién es la pareja de Teté Coustarot?

Teté Coustarot: Amor, Independencia y Sabiduría

20/09/2013

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Teté Coustarot es, sin duda, una de las figuras más emblemáticas de Argentina, reconocida por su elegancia innata, su trayectoria impecable y una presencia que irradia una juventud atemporal. Más allá de su imagen pública y su éxito profesional, Teté ha construido una vida personal cimentada en principios sólidos como la independencia, la resiliencia y un profundo sentido de la libertad. Este artículo se sumerge en los detalles de su relación de dos décadas con Carlos Gaziglia, un amor que florece lejos de los reflectores, y explora las claves de su filosofía de vida, que la mantiene vibrante, curiosa y siempre dispuesta a nuevos desafíos, incluso a sus 73 años.

¿Quién es la pareja de Teté Coustarot?
La pareja de Teté Coustarot es Carlos Gaziglia, un empresario. Llevan 20 años juntos y conviven desde hace 5 años, aunque inicialmente mantuvieron casas separadas durante 15 años, según revelaron en entrevistas. Teté y Carlos decidieron comenzar a convivir después de que los hijos de él, que vivían con él, se independizaron, según contó ella en una entrevista en el programa "Cortá por Lozano" A24. A pesar de no estar casados legalmente, Teté se considera "casada" con Carlos, y están muy felices juntos.
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Carlos Gaziglia: El Amor de Dos Décadas en la Sombra

La vida de Teté Coustarot, tan expuesta en los medios, contrasta con el perfil bajo de su compañero de vida, Carlos Gaziglia. Este empresario, con quien Teté comparte un vínculo amoroso desde hace dos décadas, ha preferido mantenerse alejado de la esfera pública, construyendo junto a la icónica conductora una relación discreta pero profundamente sólida. Recientemente, Teté abrió su corazón en redes sociales para celebrar un doble acontecimiento: el cumpleaños de Carlos y el vigésimo aniversario de su historia de amor, coincidiendo significativamente con el Día de la Virgen de Lourdes. Esta revelación, acompañada de una imagen inédita de ambos, ofreció un vistazo a la intimidad de una pareja que ha sabido cultivar su amor lejos de los escándalos mediáticos.

Un Vínculo Forjado en la Independencia

La relación entre Teté y Carlos se caracteriza por el respeto mutuo, la confianza y, sobre todo, una marcada independencia. Lejos de las ataduras o dependencias, ambos han forjado un lazo donde cada uno conserva su espacio y autonomía. Teté ha enfatizado en varias ocasiones que esta libertad es crucial para el bienestar de la pareja. "Compartimos cosas, pero cada uno tiene su espacio. No es que yo le digo: ‘me quiero comprar tal cosa’ y necesito su permiso", explicó, dejando claro que su vínculo se basa en la comprensión y el apoyo sin necesidad de aprobación. Esta filosofía ha sido fundamental para que su amor perdure en el tiempo, demostrando que la verdadera conexión no requiere de una fusión total, sino de una admiración por la individualidad del otro.

La Convivencia: Una Prueba Superada en Tiempos Inesperados

A pesar de llevar dos décadas juntos, la decisión de convivir llegó de manera gradual y se consolidó en un momento inesperado: la pandemia de 2020. Antes de eso, la dinámica de vida de Carlos, que compartía hogar con sus dos hijos adolescentes, había influido en la decisión de Teté de mantener viviendas separadas. "Él vivía con sus dos hijos adolescentes. Entonces yo pensé: una convivencia con dos varones, fiestas, previas, entradas, salidas… Yo me levanto temprano…", recordó Teté. Sin embargo, el destino pareció alinearse cuando los hijos de Carlos se independizaron poco antes del confinamiento. Fue entonces cuando, de manera natural, se preguntaron: "¿qué pasa si empezamos a convivir?".

La convivencia forzada por la pandemia se convirtió en una verdadera prueba de fuego, que la pareja superó con éxito, fortaleciendo aún más su relación. "Por suerte lo hicimos! Porque la pandemia nos encontró juntos, y fue un tiempo impresionante, un delirio", rememoró Teté, destacando cómo ese período de encierro, tan desafiante para muchos, afianzó su amor. Esta experiencia demostró la capacidad de adaptación y la solidez de su vínculo, basado en una comunicación abierta y la sabiduría para manejar las diferencias que naturalmente surgen en cualquier convivencia.

¿Por Qué No el Matrimonio? Una Elección de Convicción

Una pregunta recurrente en la vida de Teté Coustarot ha sido su decisión de no casarse, a pesar de sus largas relaciones de pareja. Su respuesta es tan clara como contundente, y revela una profunda convicción sobre la independencia personal. "Lo importante en la vida es tener en claro lo que uno desea y no solo complacer a los demás", afirmó. Para Teté, el matrimonio es un contrato, y al ser siempre independiente económicamente, nunca sintió la necesidad de que alguien la "acompañara o sostuviera" legalmente. Antes de la ley de divorcio, su primera pareja, el padre de su hija Josefina, estaba separado, y cuando la ley llegó, la relación ya no estaba en un punto para casarse. Con el tiempo, se dio cuenta de lo práctico que era evitar los "líos de separación de bienes", lo que le brindaba una libertad adicional.

Con su característico humor, Teté bromea sobre su pasado en las pasarelas: "Creo que desfilé tantas veces con vestidos de novia en mi época de modelo que es como si me hubiera casado 25 millones de veces. Ya viví la experiencia del vestido, de la fiesta, de todo eso, pero trabajando. Y nunca tuve ganas de hacerlo en mi vida personal". Esta perspectiva subraya su pragmatismo y su firme decisión de vivir la vida bajo sus propios términos, priorizando la autenticidad y la libertad por encima de las convenciones sociales.

La Eterna Juventud de Teté: Un Espíritu Inagotable

A sus 73 años, Teté Coustarot desafía las expectativas y el paso del tiempo con una vitalidad y una actitud que muchos jóvenes envidiarían. Su documento de identidad puede marcar una edad, pero su espíritu, su curiosidad y su inmensa capacidad de trabajo la posicionan como una mujer perpetuamente joven, siempre abierta a nuevos desafíos y aventuras. Su presencia elegante y su trayectoria son solo una parte de su descripción; la clave reside en su disposición a aprender, a disfrutar y a ver lo "fantástico" en cada oportunidad que se presenta.

El Trabajo como Fuente de Energía

Para Teté, el trabajo no es solo una profesión, sino una verdadera fuente de energía y organización. "Si no tengo nada para hacer, me quedo todo el día tirada, no me organizo. He pasado épocas sin trabajo y no tengo tiempo para nada, si estoy trabajando, tengo tiempo para todo, estoy organizada", confesó. Esta dedicación incansable la lleva a trabajar sin distinción de días, sin domingos ni feriados, porque cada proyecto la impulsa y la mantiene activa. Su enorme capacidad de trabajo no es una carga, sino una bendición, una forma de estar conectada con la vida y de mantener su mente y espíritu en constante movimiento. Este agradecimiento constante hacia el trabajo es una de las claves de su vitalidad inagotable.

China Zorrilla: La Maestra de la Curiosidad

En su camino, Teté tuvo maestros que marcaron su filosofía de vida. Una de las figuras más influyentes fue China Zorrilla, de quien aprendió a apreciar la belleza en lo cotidiano. "Qué felicidad, estoy disfrutando de este cafecito, mirá el sol que entra por la ventana, la rama de ese árbol", recordaba Teté que decía China, encontrando pasión en cada detalle. Esta enseñanza caló hondo en Teté, quien adoptó esa misma curiosidad y asombro por el mundo. "Quiero ser como ella", pensó de joven, y hoy esa curiosidad se refleja en su interés por una multitud de temas, desde la salud hasta las historias personales de cualquier individuo. Para ella, "todo tiene una parte atractiva, toda persona es protagonista de una entrevista", lo que la mantiene siempre atenta y descubriendo nuevas facetas de la realidad.

Autonomía y Resiliencia: Pilares de una Vida Plena

La independencia, especialmente la económica, ha sido un pilar fundamental en la vida de Teté Coustarot desde muy joven. Esta autonomía le ha permitido tomar sus propias decisiones, enfrentar desafíos y construir una vida sin depender de terceros, una lección que aprendió y aplicó con maestría a lo largo de su carrera y vida personal.

La Independencia Económica: Una Conquista Temprana

Teté comenzó a forjar su independencia económica a los 17 años, cuando se fue a La Plata a estudiar periodismo. Aunque su padre le enviaba dinero para el alquiler y la comida, un trabajo que le ofrecieron le permitió darse cuenta de que podía ganar mucho más por su cuenta. "Había algo muy lindo que era la independencia económica", afirmó. Desde entonces, nunca dejó de pagar sus propias cuentas, y lo hizo "sin quejarse". Esta autarquía financiera le otorgó un control absoluto sobre sus decisiones, una libertad que considera invaluable. El ejemplo de su madre, una maestra que se compró su propio auto (un Citroën, símbolo de la autonomía de las maestras en esa época), también cimentó en ella la importancia de la independencia total.

El Desafío del Corralito: Ingenio en la Adversidad

La resiliencia de Teté se puso a prueba de manera dramática durante la crisis económica de 2001 en Argentina, conocida como el "corralito". Se encontró sin dinero en el banco y sin trabajo. En un momento de desesperación, cuando un intento de estafa la dejó al borde del abismo, su ingenio y valentía salieron a la luz. La ley permitía sacar dinero del banco solo para comprar un bien, y Teté consiguió un departamento. Sin embargo, los vendedores intentaron estafarla cuando el dólar se disparó. Fue entonces cuando, sintiéndose desprotegida y sola, ideó una estrategia audaz: "Los llamé y les dije: ‘lo que han hecho me parece muy mal, te quiero avisar que estoy trabajando con Lanata, cosa que no era cierta. Estamos haciendo una cantidad de notas con micrófonos ocultos así que tratá de no hacer ninguna operación en negro, no legal, porque a partir de ahora nunca vas a saber con quién te encontrás enfrente’". Increíblemente, dos horas después, la llamaron para concretar la operación. "Así conseguí sacar la plata del banco", relató, demostrando una audacia admirable para defenderse en la adversidad. Esta anécdota es un claro ejemplo de su capacidad para no rendirse y encontrar soluciones creativas incluso en los momentos más oscuros.

Además, en ese mismo período de crisis, cuando el trabajo escaseaba, Teté no se quedó de brazos cruzados. Propuso a dos colegas iniciar un programa de radio sin cobrar, buscando apoyo de empresas a través de la "Guía de la Industria". "Si me quedo en casa sin trabajar voy a me voy a volver loca", pensó. Así, con pura iniciativa, lograron sacar adelante el proyecto. Esta actitud proactiva y su convicción de que "la vida está afuera" y "nadie va a venir a tocarte la puerta" son la esencia de su fortaleza y su capacidad para reinventarse.

¿Cuántos años tiene un tete cutáneo?
Increíblemente, el documento de Teté dice que tiene 73 años.

La Sabiduría de Soltar y el Poder del "Sí"

Con los años, Teté Coustarot ha cultivado una sabiduría particular que la ayuda a navegar la vida con mayor serenidad y optimismo. Esta madurez se refleja en su forma de manejar las relaciones, el paso del tiempo y los desafíos cotidianos, priorizando siempre el bienestar y la energía positiva.

Gestionando las Diferencias y Evitando la Ofensa

En sus relaciones, Teté ha aprendido a gestionar las diferencias con una perspectiva más sabia. "Hay una época en la vida en la que la gente se ofende por todo: ‘que no me llamó, que no me miró, que no me escuchó’. Se la pasan refunfuñando por pequeñeces", observa. Sin embargo, con el tiempo, su enfoque cambió. "Ahora, para que yo me ofenda, alguien tendría que hacer algo muy a propósito. No quiero perder el tiempo en la ofensa, porque me angustia, me saca el aire, me quita energía. No duermo bien. Fui aprendiendo a soltar esas cosas". Esta capacidad de soltar las pequeñeces y no aferrarse al enojo es fundamental para su equilibrio emocional y su bienestar. Prefiere la franqueza y la comprensión mutua, lo que le permite mantener relaciones armoniosas y evitar el desgaste emocional.

El Secreto de una Actitud Positiva: Salir y Decir "Sí"

Cuando se siente "vencida" o desanimada, Teté tiene un remedio infalible: salir a la calle. Para ella, es la mejor forma de reconectarse con la vida y disipar cualquier tristeza. "Levantate y andá a dar una vuelta a la manzana, vas a ver como te cambia la cabeza enseguida", aconseja a quienes se encuentran en un pozo. Su filosofía es clara: la vida se encuentra afuera, y para ser protagonista de algo, hay que salir a buscarlo. "Si querés ser un poquito protagonista de algo, algo que te tenga que pasar, salí", insiste.

Además, Teté ha descubierto el poder transformador de una palabra: "sí". Consciente de cómo el "no" puede limitar las experiencias, propone un experimento simple: "Tratá de eliminar el ‘no’ de tu lenguaje, decir ‘sí’, probar una semana. No te digo que cambies tu vida, pero una semana decí ‘sí’ a todo en vez de decir: ay, no, no sé, tengo fiaca. Realmente hay algo ahí que empieza a cambiar". Esta apertura a lo nuevo y lo inesperado es un motor clave para su constante evolución y disfrute de la vida. Su consejo de "mandate y hacelo" sin consultar a los "frustrados" o "dramáticos" que siempre dirán "no" es un reflejo de su confianza en la intuición y la acción.

Desafiando los Estereotipos: El Pelo Largo y la Edad

Teté Coustarot también desafía los estereotipos sobre la edad y la apariencia física. A pesar de la máxima no escrita que dicta que a cierta edad no se debe llevar el pelo largo, ella se niega a acatarla. "Me encanta desafiar eso. Cuando tenés cierta edad no tenés que tener el pelo largo, ésa es una máxima que escribió no sé quién. Quiero descubrir quién la escribió y quién la empezó a repetir para que sea ya como una ley", comenta con humor. Su pelo largo, que le crece abundantemente, es una declaración de libertad y comodidad. "Estoy bien con el pelo largo y no sé hasta cuándo va a seguir, pero estoy cómoda", afirma, priorizando su propio gusto sobre las opiniones ajenas.

En cuanto al paso del tiempo, Teté lo asume con naturalidad. Si bien reconoce la fortuna de no tener variaciones de peso y mantener una figura esbelta, sabe que "el paso del tiempo está, eso es irremediable". Su enfoque no es la negación, sino el bienestar. "Hay que hacer lo que uno pueda para sentirse bien. Y que no sea tema de charla, porque a veces veo gente que dice: ay, ya estoy grande o me siento vieja, como una queja". No es de dietas estrictas ni de rutinas de ejercicio intensas, aunque reconoce que debería empezar a hacer actividad física. Su alimentación es normal y equilibrada, sin privaciones excesivas. "La harina también es una gran amiga mía", bromea. Para ella, el verdadero secreto de la juventud y el bienestar radica en estar bien, hacer lo que le gusta y disfrutar la vida, lo que se refleja en su rostro y su energía. "Creo que eso te da vida en la cara, te da todo. Y después que venga lo que venga, 14.000 arrugas, rollos y todo lo demás. ¿Qué le vamos a hacer? Tampoco vamos a sufrir", concluye con una filosofía pragmática y liberadora.

AspectoFilosofía de Teté CoustarotCreencia Común / Expectativa Social
MatrimonioUn contrato innecesario si hay independencia y libertad. Desfiló de novia "25 millones de veces" en pasarela, no en la vida real.Culminación de una relación, símbolo de estabilidad y seguridad.
Edad y AparienciaDesafiar estereotipos (ej. pelo largo). El bienestar y la actitud positiva son más importantes que la obsesión por la juventud.A cierta edad, hay "reglas" de vestimenta y apariencia. El objetivo es disimular los signos del envejecimiento.
TrabajoFuente de energía, organización y conexión con la vida. Un motor constante, incluso sin domingos ni feriados.Una obligación, algo que genera cansancio con el paso de los años, con límites claros de horario y días.
Ofensa y EnojoSe suelta rápido, no se pierde tiempo en pequeñeces que quitan energía y angustian. Es una elección consciente.Es común ofenderse por detalles. El enojo es una reacción natural y a veces prolongada.
Decisiones Personales"Mandate y hacelo". No consultar a todos, ya que las opiniones ajenas pueden estar basadas en frustraciones y miedos.Buscar validación o consejo de múltiples personas antes de tomar decisiones importantes.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Quién es la pareja de Teté Coustarot y cuánto tiempo llevan juntos?

La pareja de Teté Coustarot es Carlos Gaziglia, un empresario de bajo perfil. Celebraron recientemente su vigésimo aniversario juntos, lo que significa que llevan aproximadamente 20 años en pareja.

¿Por qué Teté Coustarot nunca se casó?

Teté Coustarot nunca se casó por convicción personal. Ella considera que el matrimonio es un contrato y, al ser siempre independiente económicamente, nunca sintió la necesidad de que alguien la "sostuviera". Además, bromea diciendo que desfiló tantas veces con vestidos de novia como modelo que ya vivió la experiencia.

¿Cómo mantiene Teté Coustarot su energía y optimismo?

Teté Coustarot mantiene su energía y optimismo a través del trabajo, que para ella es una fuente de organización y vitalidad. También, cuando se siente decaída, se obliga a salir a la calle para reconectarse con la vida. Su filosofía de "decir sí" a nuevas experiencias y su capacidad para soltar las ofensas contribuyen a su actitud positiva.

¿Qué edad tiene Teté Coustarot?

Según la información proporcionada en la entrevista, Teté Coustarot tiene 73 años.

¿Cuál es el consejo de Teté Coustarot para enfrentar los desafíos?

El principal consejo de Teté Coustarot para enfrentar los desafíos es "mandate y hacelo". Recomienda no consultar a todo el mundo, ya que las opiniones pueden estar basadas en miedos o frustraciones ajenas. También sugiere salir de casa si uno se siente deprimido, y practicar el "decir sí" a las oportunidades que se presentan.

La vida de Teté Coustarot es un testimonio de cómo la independencia, la curiosidad y una actitud resiliente pueden forjar un camino lleno de propósito y felicidad. Su relación con Carlos Gaziglia, construida sobre el respeto y la libertad mutua, es un reflejo de su filosofía de vida: el amor verdadero no necesita etiquetas ni formalidades, sino una profunda conexión basada en la confianza y la autonomía. Teté no solo es un ícono de la elegancia argentina, sino también una maestra de vida, demostrando que la edad es solo un número cuando el espíritu se mantiene joven, curioso y siempre dispuesto a decir "sí" a lo que venga. Su legado va más allá de las pasarelas y la televisión; es una inspiración de cómo vivir plenamente, con autenticidad y una inquebrantable fe en uno mismo.

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