27/11/2013
La plancha de cabello se ha consolidado como una herramienta imprescindible en el arsenal de belleza, tanto para estilistas profesionales como para quienes buscan transformar su look desde casa. Su versatilidad es innegable: no solo permite conseguir un alisado impecable, sino que también es capaz de crear ondas y rizos definidos. Sin embargo, para aprovechar al máximo sus beneficios y, lo que es más importante, para proteger la salud de tu melena, es fundamental conocer y aplicar la técnica correcta. Olvídate de los daños y el frizz; con esta guía detallada, aprenderás a planchar tu cabello como una experta, garantizando un resultado brillante, suave y, sobre todo, sano.

A menudo, la prisa o el desconocimiento nos llevan a cometer errores que pueden comprometer la integridad de nuestro cabello, dejándolo seco, quebradizo o con puntas abiertas. La buena noticia es que con la preparación adecuada y una técnica precisa, puedes disfrutar de un cabello liso perfecto sin sacrificar su vitalidad. A continuación, te desglosaremos cada paso esencial para que tu experiencia con la plancha sea un éxito rotundo.
- 1. Preparación Esencial: Lava tu Cabello Correctamente
- 2. El Escudo Invisible: Utiliza un Protector Térmico
- 3. Secado Completo: La Clave para un Alisado Duradero
- 4. Organización Estratégica: Divide tu Cabello en Secciones
- 5. La Herramienta Adecuada: Utiliza una Plancha con Regulador Térmico
- 6. La Técnica Perfecta: Plancha tu Cabello Comenzando de la Raíz
- 7. El Toque Final: Sella y Protege para un Brillo Duradero
- Errores Comunes al Planchar el Cabello y Cómo Evitarlos:
- Preguntas Frecuentes sobre el Planchado de Cabello:
1. Preparación Esencial: Lava tu Cabello Correctamente
El primer paso y uno de los más cruciales para un alisado perfecto comienza mucho antes de encender la plancha: con el lavado de tu cabello. Es fundamental que tu cabello esté completamente limpio para asegurar que los productos se adhieran de manera uniforme y que la plancha deslice sin obstáculos. Un cabello con residuos de productos anteriores, suciedad o grasa no solo impedirá un alisado eficaz, sino que también podría quemarse o dañarse con mayor facilidad.
Te recomendamos utilizar un shampoo que prepare tu cabello para el calor, como el shampoo DRY REFORCE de Ziarot Professional. Este tipo de productos están formulados para limpiar profundamente sin despojar al cabello de su humedad natural, y a menudo contienen ingredientes que comienzan a protegerlo desde el lavado, fortaleciendo la fibra capilar y preparándola para el estrés térmico futuro. Asegúrate de enjuagar muy bien para no dejar ningún residuo.
Después del shampoo, aplica un acondicionador adecuado para tu tipo de cabello, enfocándote de medios a puntas. El acondicionador ayuda a desenredar, suavizar y sellar la cutícula, lo que se traduce en un cabello más manejable y con menos frizz, características esenciales para un alisado liso y brillante. Enjuaga con agua fría al final para cerrar la cutícula y potenciar el brillo.
2. El Escudo Invisible: Utiliza un Protector Térmico
Este es, sin lugar a dudas, el paso más importante y, lamentablemente, el más ignorado por una gran mayoría de mujeres. Aplicar un protector térmico es como poner un chaleco antibalas a tu cabello antes de exponerlo a temperaturas extremas. Las planchas alcanzan temperaturas muy elevadas, y sin una barrera protectora, el calor directo puede evaporar la humedad interna del cabello, desnaturalizar la queratina (su principal componente) y causar daños irreversibles, como la rotura, la sequedad y las puntas abiertas.
Productos como LAMINATE THERMO PROTECTOR de Ziarot Professional, una crema de peinado, son ideales porque no solo protegen, sino que también ayudan a suavizar la hebra capilar, facilitando el deslizamiento de la plancha. Distribúyelo de manera uniforme por todo el cabello, desde la raíz hasta las puntas, asegurándote de cubrir cada mechón. No temas que el protector impida que tu cabello se alise; al contrario, muchos de ellos están diseñados para potenciar el efecto liso y añadir brillo. Este paso es no negociable para mantener la salud de tu melena.
Existen diferentes formatos de protectores térmicos: sprays, cremas o aceites ligeros. Si tu cabello es fino, un spray ligero será ideal para no aportarle peso. Si es grueso o muy encrespado, una crema o un suero pueden ofrecer mayor protección y control. Lo importante es que lo uses siempre.
3. Secado Completo: La Clave para un Alisado Duradero
Planchar el cabello húmedo o mojado es uno de los errores más catastróficos que puedes cometer. El contacto de la plancha caliente con el agua provoca un efecto de "ebullición" dentro de la fibra capilar, generando burbujas que literalmente explotan y dañan la estructura interna del cabello. Esto se manifiesta como un sonido de chisporroteo y vapor excesivo, dejando el cabello quemado, debilitado y con una textura áspera.
Por ello, es imprescindible que tu cabello esté completamente seco antes de usar la plancha. Puedes ayudarte con un secador de pelo, utilizando una temperatura media para evitar un calor excesivo. Mientras secas, peina y desenreda suavemente todo el cabello. Esto no solo acelerará el proceso de secado, sino que también ayudará a dejarlo más dócil y liso, facilitando el trabajo posterior de la plancha. Asegúrate de que no quede ni una pizca de humedad, especialmente en las raíces o en las capas inferiores.
Un buen truco es secar el cabello por secciones, utilizando un cepillo redondo o plano para estirarlo ligeramente mientras aplicas el aire. Esto ayuda a pre-alisar el cabello y a reducir el frizz, preparando el terreno para un alisado impecable.
4. Organización Estratégica: Divide tu Cabello en Secciones
La paciencia y la organización son tus mejores aliadas a la hora de planchar. Intentar alisar todo el cabello de una sola vez es ineficaz y contraproducente. Dividir el cabello en secciones manejables es fundamental para asegurar que cada mechón reciba la atención y el calor adecuados, logrando un alisado uniforme y duradero.
Comienza recogiendo la parte superior de tu cabello con una pinza o una goma. Luego, empezando por la parte baja de la nuca, utiliza un peine de dientes finos para separar mechones finitos. La regla de oro es: cuanto más pequeños sean los mechones, mejor será el resultado. Mechones demasiado gruesos no permitirán que el calor de la plancha penetre de manera uniforme, obligándote a pasar la plancha repetidas veces, lo que aumenta el riesgo de daño.
Una buena práctica es dividir el cabello en al menos cuatro secciones principales: dos en la parte trasera (inferior y superior) y dos en la parte delantera (izquierda y derecha). Dentro de estas secciones, toma sub-secciones de no más de 2-3 centímetros de ancho. La precisión en este paso es la base para un alisado profesional y sin esfuerzo.
5. La Herramienta Adecuada: Utiliza una Plancha con Regulador Térmico
No todas las planchas son iguales, y la elección de la herramienta correcta puede marcar una diferencia abismal en la salud y el resultado de tu cabello. Una plancha con regulador térmico es indispensable. Esto te permite ajustar la temperatura según tu tipo de cabello y la textura que deseas lograr, evitando un calor innecesario y potencialmente dañino.
Si no estás segura de la temperatura ideal para tu cabello, te recomendamos empezar con una temperatura baja, alrededor de 150°C. Prueba en un mechón pequeño y ve subiendo gradualmente hasta que encuentres el valor mínimo que te sirva para lograr el alisado deseado. Recuerda que no siempre "más caliente" significa "mejor". Un calor excesivo puede quemar tu cabello sin necesidad.
Tipos de Placas y Temperaturas Recomendadas:
La calidad de las placas también es crucial. Las planchas con placas de Diamante o de Cerámica son altamente recomendadas por su capacidad de distribuir el calor de manera uniforme y deslizarse suavemente sin tirones, minimizando el daño. A continuación, una tabla comparativa de los materiales de placas más comunes:
| Tipo de Placa | Características | Ventajas | Desventajas | Ideal para |
|---|---|---|---|---|
| Cerámica | Calentamiento uniforme, emite calor infrarrojo. | Suave con el cabello, reduce el frizz, brillo. | Puede desgastarse con el tiempo, menos duraderas que el titanio. | Cabello fino a normal, dañado o teñido. |
| Turmalina (iónica) | Cerámica infusionada con turmalina, libera iones negativos. | Reduce el frizz, sella la cutícula, mayor brillo, menos pasadas. | Más costosas que las de cerámica pura. | Cabello encrespado, seco, grueso. |
| Titanio | Metal ligero, alta conductividad térmica, calentamiento rápido. | Muy duraderas, alta eficacia en una pasada, ideal para profesionales. | Pueden ser muy calientes, requieren más precaución. | Cabello grueso, muy rizado, rebelde. |
| Diamante | Placas con recubrimiento de polvo de diamante. | Distribución de calor muy uniforme, alta resistencia al rayado. | Generalmente más costosas. | Todo tipo de cabello, para un uso frecuente. |
Considera las siguientes temperaturas como guía general:
- Cabello fino o dañado: 150°C - 170°C
- Cabello normal: 170°C - 190°C
- Cabello grueso o muy rizado: 190°C - 210°C
Nunca excedas los 230°C, ya que a estas temperaturas el daño es casi inevitable, independientemente del tipo de cabello o protector térmico.
6. La Técnica Perfecta: Plancha tu Cabello Comenzando de la Raíz
Una vez que tu cabello está seco, protegido y dividido, es hora de pasar a la acción. Toma uno de los mechones finitos que has separado y coloca la plancha lo más cerca posible del cuero cabelludo, sin tocarlo directamente. La clave es aplicar la plancha desde la raíz y deslizarla suavemente hacia las puntas en un movimiento continuo y a una velocidad media.
- Velocidad de Pasada: Si pasas la plancha demasiado rápido, el calor no tendrá tiempo de alisar el mechón de manera efectiva, obligándote a realizar múltiples pasadas, lo que aumenta el estrés térmico. Si la pasas demasiado lento, corres el riesgo de quemar el cabello. Una velocidad media y constante es la ideal.
- Número de Pasadas: Lo ideal es lograr el alisado en una o dos pasadas por mechón. Si necesitas más, considera si el mechón es demasiado grueso, si la temperatura es la adecuada o si tu plancha no es eficiente.
- Herramienta para Peinar: Mientras planchas, nunca utilices un cepillo para desenredar o guiar el mechón. Los cepillos pueden aumentar el frizz y, al tirar del cabello mientras aplicas calor, pueden debilitarlo y quebrarlo. Lo mejor es utilizar un peine de dientes gruesos, preferiblemente de materiales que no generen estática (como la madera o el carbono, evitando el plástico). Pasa el peine justo delante de la plancha mientras deslizas, esto ayudará a mantener el mechón estirado y liso.
- Enfriamiento: Permite que el mechón de pelo se enfríe un poco entre cada pasada, si es que necesitas más de una. Esto permite que el cabello se asiente en su nueva forma y reduce el impacto del calor acumulado.
Trabaja metódicamente, mechón por mechón, asegurándote de que cada uno quede perfectamente liso antes de pasar al siguiente. Evita repasar el mismo mechón una y otra vez si ya está liso.
7. El Toque Final: Sella y Protege para un Brillo Duradero
Una vez que hayas planchado todo tu cabello, el último paso es aplicar un producto de acabado. Este paso no solo añade un brillo espectacular y una suavidad sedosa, sino que también ayuda a sellar la cutícula del cabello, protegerlo de la humedad ambiental y controlar el frizz, prolongando la duración de tu alisado.
Te recomendamos productos como CRYSTAL SEAL de Ziarot Professional, un aceite de uso diario sin enjuague. Este tipo de aceites ligeros son perfectos para:
- Controlar el Frizz: Crean una barrera ligera que repele la humedad.
- Alinear la Cutícula: Las escamas del cabello se cierran, reflejando mejor la luz y aportando un brillo intenso.
- Añadir Suavidad: Mejoran la textura del cabello, haciéndolo más agradable al tacto.
- Protección Adicional: Algunos contienen filtros UV o antioxidantes que ofrecen una capa extra de protección.
Aplica una pequeña cantidad (generalmente una o dos gotas, dependiendo del largo y grosor de tu cabello) en las palmas de tus manos, frótalas y distribúyelo uniformemente de medios a puntas, evitando las raíces para no engrasarlas. Peina suavemente con los dedos o un peine de dientes anchos para asegurar una distribución homogénea.
Errores Comunes al Planchar el Cabello y Cómo Evitarlos:
Para asegurar que tu alisado sea perfecto y que tu cabello se mantenga sano, es crucial evitar estos errores frecuentes:
- Planchar el Cabello Húmedo: Ya lo mencionamos, pero vale la pena repetirlo. ¡Nunca! El vapor que se genera daña la estructura interna del cabello. Asegúrate de que esté 100% seco.
- Omitir el Protector Térmico: Es tu primera línea de defensa contra el calor. Sin él, el daño es casi garantizado.
- Usar una Temperatura Demasiado Alta: No es necesario usar la temperatura máxima. Encuentra la temperatura mínima efectiva para tu tipo de cabello.
- No Dividir el Cabello: Trabajar con mechones grandes lleva a un alisado desigual y a la necesidad de más pasadas.
- Pasar la Plancha Demasiadas Veces: Una o dos pasadas por mechón suelen ser suficientes con la técnica y temperatura correctas.
- Planchar el Cabello Sucio: Los residuos de productos o la grasa pueden quemarse y adherirse al cabello, además de dificultar el deslizamiento de la plancha.
- No Limpiar la Plancha: Los residuos de productos pueden acumularse en las placas, afectando su rendimiento. Límpiala regularmente con un paño húmedo cuando esté fría.
Preguntas Frecuentes sobre el Planchado de Cabello:
¿Con qué frecuencia puedo planchar mi cabello?
Depende de la salud de tu cabello y del cuidado que le brindes. Si utilizas protector térmico y una buena técnica, puedes plancharlo una o dos veces por semana. Sin embargo, para mantenerlo sano a largo plazo, intenta limitar el uso de calor y alterna con peinados que no requieran calor.
¿Mi protector térmico realmente funciona?
Sí, absolutamente. Los protectores térmicos forman una barrera que distribuye el calor de manera más uniforme y reduce la transferencia directa de calor al cabello, minimizando el daño. Además, a menudo contienen siliconas que suavizan la cutícula y polímeros que ayudan a mantener el peinado.
¿Cómo sé si mi plancha está dañando mi cabello?
Señales de daño incluyen puntas abiertas, cabello seco, quebradizo, sin brillo, o si escuchas un sonido de chisporroteo excesivo o ves mucho vapor al planchar. Si experimentas alguno de estos, revisa tu técnica, reduce la temperatura y asegúrate de usar protector.
¿Puedo planchar mi cabello teñido o con mechas?
Sí, pero con mayor precaución. El cabello teñido es más susceptible al daño por calor. Utiliza siempre un protector térmico específico para cabello teñido, opta por temperaturas más bajas y considera planchas con placas de cerámica o turmalina que son más suaves.
¿Qué hago si mi cabello se encrespa después de plancharlo?
El frizz post-planchado puede deberse a humedad ambiental, un secado incompleto, falta de protector térmico o un finalizador adecuado. Asegúrate de secar completamente tu cabello, usar un buen protector y finalizar con un aceite o sérum anti-frizz como CRYSTAL SEAL. También, evita tocar tu cabello constantemente después de plancharlo.
Dominar el arte de planchar el cabello requiere práctica, pero siguiendo estos pasos y prestando atención a los detalles, podrás lograr un alisado profesional y deslumbrante sin comprometer la salud de tu melena. Recuerda que la salud capilar es primordial, y cada paso en esta guía está diseñado para proteger y embellecer tu cabello. ¡Disfruta de un cabello liso, brillante y lleno de vida!
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