11/10/2015
El Muro Occidental de Jerusalén, conocido popularmente como el Muro de los Lamentos o el Kotel, es mucho más que una simple estructura de piedra. Es un epicentro de fe, historia y emoción que atrae a millones de personas de todas las creencias cada año. Ubicado en la Ciudad Vieja de Jerusalén, este monumento es el vestigio más sagrado del judaísmo y un testimonio silencioso de la resiliencia humana a lo largo de milenios de conflictos y reconstrucciones. Pero, ¿qué se esconde realmente detrás de las oraciones y los deseos depositados en sus grietas? En este artículo, desvelaremos la fascinante historia del Muro de los Lamentos, exploraremos sus dimensiones ocultas y descubriremos qué hay del otro lado de esta venerable estructura, incluyendo sus impresionantes túneles y secciones menos conocidas.

- La Milenaria Historia de un Símbolo Eterno
- Dimensiones y Estructura: Lo Visible y lo Oculto del Kotel
- El Otro Lado del Muro Occidental: Revelando Sus Conexiones
- Un Lugar de Oración y Tradición Viva
- El Significado Bíblico: Lamento y Resistencia
- Curiosidades y Consejos para Visitantes
- Preguntas Frecuentes sobre el Muro de los Lamentos
- Conclusión
La Milenaria Historia de un Símbolo Eterno
La historia de Jerusalén, la Ciudad Santa, está marcada por un ciclo incesante de construcción, destrucción y reconstrucción. El Muro de los Lamentos es un vestigio tangible de este tumultuoso pasado. Es el último remanente del imponente Segundo Templo de Jerusalén, una edificación sagrada para el judaísmo que fue expandida y embellecida por el Rey Herodes el Grande alrededor del 20 a.C. Trágicamente, en el año 70 d.C., las legiones romanas bajo el mando de Tito asediaron y destruyeron el Templo, reduciendo gran parte de la ciudad a escombros. Se dice que el Muro Occidental fue la única parte del complejo del Templo que quedó en pie, una decisión estratégica de los romanos para dejar un recordatorio de su victoria, aunque para los judíos se convirtió en la promesa divina de que una parte de su templo siempre permanecería intacta, simbolizando su alianza eterna con Dios.
Durante siglos, tras la devastación, la gente continuó acudiendo a este pequeño fragmento visible del muro para orar y lamentar la pérdida del Templo. De ahí su nombre popular, el "Muro de los Lamentos", que encapsula el dolor y la añoranza de un pueblo por su santuario perdido y su soberanía. No fue sino hasta 1967, después de la Guerra de los Seis Días, que se excavaron secciones más grandes del muro y se despejaron amplias áreas a su alrededor, creando la actual Plaza del Muro Occidental, hoy una de las atracciones turísticas más populares de Jerusalén.
Dimensiones y Estructura: Lo Visible y lo Oculto del Kotel
El Muro de los Lamentos, tal como lo conocemos hoy, es solo una fracción de su antigua magnificencia. Gran parte de la estructura original fue destruida o permanece enterrada bajo tierra debido a siglos de conflictos, actividad humana y el paso del tiempo. Lo que vemos actualmente es una sección expuesta, pero su verdadera extensión es asombrosa.
Altura y Longitud: Más Allá de lo Aparente
La sección visible del Muro, utilizada para las oraciones, tiene aproximadamente 18 metros (60 pies) de altura y 48 metros (160 pies) de largo. Sin embargo, una parte considerable del Muro permanece enterrada bajo el suelo, lo que significa que su altura real es mucho mayor. Incluyendo la sección subterránea, el Muro alcanza una altura impresionante de 31.7 metros (104 pies). En cuanto a su longitud, la parte visible es solo una pequeña porción de sus 488 metros totales, gran parte de los cuales están ocultos por las fachadas del barrio musulmán.
Las Piedras del Muro
Cuando el Rey Salomón construyó el Primer Templo en el 957 a.C., utilizó piedras de piedra caliza de meleke, muchas de las cuales pesaban entre dos y ocho toneladas. El bloque más grande en el Kotel es uno de los bloques de construcción más grandes del mundo, un testimonio de la ingeniería antigua. La parte expuesta del Muro consta de 29 capas de piedra que fueron añadidas durante diferentes períodos históricos, cada una contando una parte de su larga y compleja historia.

Hakotel Hakatan: El Pequeño Kotel
Existe otra sección más pequeña del Muro, conocida como Hakotel Hakatan (el 'Pequeño Kotel'), que se encuentra en el Barrio Musulmán de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Aunque es menos conocida, sigue siendo un lugar importante de culto judío. La datación por carbono sugiere que su construcción se remonta aproximadamente a la época en que se construyó el Segundo Templo, y se encuentra a solo dos minutos a pie de la Cúpula de la Roca, ofreciendo una perspectiva diferente de la extensión del Muro.
El Otro Lado del Muro Occidental: Revelando Sus Conexiones
La pregunta sobre qué hay "del otro lado" del Muro de los Lamentos puede referirse a varias dimensiones, desde su continuidad física hasta las estructuras adyacentes. Es importante entender que el Muro Occidental es una parte de un complejo más grande.
El Muro Meridional: Una Extensión Impresionante
Una de las secciones que se extiende "del otro lado" o en continuidad con el Muro Occidental es el Muro Meridional. Este muro tiene una longitud de 281 metros (922 pies) y también fue construido por el Rey Herodes durante la expansión del Segundo Templo. En 1967, el arqueólogo Benjamin Mazar excavó una enorme escalera que conduce al Muro Meridional desde el sur, revelando un acceso monumental que los peregrinos utilizaban para subir al Templo. En el siglo XXI, el Muro Meridional requirió reparaciones debido a un abultamiento que comprometía su integridad estructural. Jordania fue la encargada de estas obras, y las intervenciones son visibles hoy como parches blancos en la piedra, marcando la historia de su conservación.
Los Túneles del Muro Occidental: Un Viaje Subterráneo
Para investigar a fondo el Muro Occidental y sus antigüedades, se excavaron una serie de túneles a lo largo de las secciones subterráneas del Kotel. Estos Túneles del Muro Occidental son una de las formas más fascinantes de explorar el "otro lado" del Muro. Permiten a los visitantes caminar a lo largo de la base de la estructura original, revelando partes del Muro que han estado ocultas durante siglos. Es una experiencia única que ofrece una perspectiva diferente y profunda de la magnitud y la ingeniería del Templo, permitiendo ver los enormes bloques de piedra que forman la base del Muro, algunos de los cuales nunca estuvieron expuestos a la luz del día.
Las visitas a los túneles son populares y se pueden reservar con antelación. Ofrecen una oportunidad increíble para entender cómo el Muro se extiende mucho más allá de la plaza de oración visible, adentrándose en las profundidades de la tierra y bajo las estructuras modernas de la Ciudad Vieja. El costo de la entrada es de aproximadamente $10 para adultos y $7 para niños, estudiantes y personas mayores, haciendo de esta una experiencia accesible y educativa para todos.
Un Lugar de Oración y Tradición Viva
El Muro de los Lamentos es, ante todo, un vibrante centro de devoción. Es un lugar donde la fe se vive intensamente y las tradiciones se mantienen con fervor. La plaza frente al Muro está dividida en dos secciones para la oración, una para hombres y otra para mujeres, una práctica que refleja las costumbres de la sinagoga ortodoxa.

La Experiencia de la Oración
Los hombres, a menudo vestidos con atuendos religiosos, cantan salmos en voz alta, forman círculos de estudio y balancean sus cuerpos en un movimiento rítmico frente al Muro. Las mujeres, por su parte, también oran con profunda devoción, y desde 2013, se les ha permitido rezar en voz alta y utilizar los mismos símbolos religiosos que los hombres. En ambas secciones, hay estanterías con ejemplares de la Torá y sillas de plástico para quienes deseen sentarse y meditar.
Los Papelitos con Oraciones: Los Kvitlach
Una de las tradiciones más icónicas del Muro es la de escribir oraciones, deseos o peticiones en pequeños trozos de papel, conocidos como kvitlach, y luego introducirlos en las grietas y hendiduras entre las piedras del Muro. Esta práctica milenaria es adoptada por visitantes de todas las religiones, quienes ven en ella una forma directa de comunicar sus anhelos a lo Divino. La creencia es que, una vez que un papelito toca el Muro, se convierte en un objeto sagrado y no puede ser destruido. Por ello, dos veces al año, un rabino recorre el Muro para retirar cuidadosamente los miles de notas, que luego son enterradas en el Monte de los Olivos, un cementerio judío sagrado, respetando así su carácter sagrado.
Celebraciones Especiales: Bar Mitzvahs
El Muro de los Lamentos es también un lugar popular para celebrar eventos significativos, como los Bar Mitzvahs. Aunque tradicionalmente se celebran en sinagogas locales, muchos jóvenes judíos tienen la fortuna de conmemorar su paso a la madurez religiosa recitando sus versículos ante el Kotel, rodeados de familiares y amigos. Esta experiencia única añade otra capa de significado personal y comunitario al Muro.
El Significado Bíblico: Lamento y Resistencia
El nombre "Muro de los Lamentos" tiene profundas raíces bíblicas y emocionales. Las escrituras del Antiguo Testamento, particularmente el Libro de Lamentaciones, describen la desolación y el dolor tras la destrucción de Jerusalén y su Templo. Pasajes como el de Lamentaciones 2:8-10 resuenan con la historia del Muro:
"El SEÑOR determinó destruir la muralla de la hija de Sión; ha extendido el cordel, no ha retraído su mano de destruir, y ha hecho que se lamenten el antemuro y el muro; a una desfallecen. Se han hundido en la tierra sus puertas, Él ha destruido y quebrado sus cerrojos. Su rey y sus príncipes están entre las naciones; ya no hay ley; tampoco sus profetas hallan visión del SEÑOR. En tierra están sentados, en silencio, los ancianos de la hija de Sión. Han echado polvo sobre sus cabezas, se han ceñido de cilicio. Han inclinado a tierra sus cabezas las vírgenes de Jerusalén. Mis ojos se consumen por las lágrimas, hierven mis entrañas; mi hiel se derrama por tierra, a causa de la destrucción de la hija de mi pueblo, cuando niños y lactantes desfallecen en las calles de la ciudad."
Este pasaje captura el espíritu de lamentación que dio nombre al Muro y que ha perdurado a través de los siglos. Es un recordatorio de la fragilidad de la existencia y la fuerza de la fe en la adversidad. La resiliencia del pueblo judío, que ha continuado orando en este lugar a pesar de siglos de diáspora y persecución, es un testimonio vivo del profundo significado del Muro.
Curiosidades y Consejos para Visitantes
Visitar el Muro de los Lamentos es una experiencia conmovedora, pero es importante estar preparado y ser respetuoso con las tradiciones locales:
- Código de vestimenta: Se exige vestimenta modesta para hombres y mujeres. Los hombres deben cubrirse la cabeza (se proporcionan kipás desechables gratuitamente), y las mujeres deben cubrirse los hombros y las piernas.
- Seguridad: Se debe pasar un estricto control de seguridad antes de acceder a la plaza. Es recomendable llevar pasaporte a mano.
- Shabat: Durante el día sagrado del Shabat (desde el atardecer del viernes hasta el atardecer del sábado), no está permitido el acceso a la zona de oración con aparatos electrónicos ni hacer fotos. Sin embargo, muchos consideran que es el momento más especial para observar el fervor religioso.
- Antigüedad: El Muro tiene más de 2000 años, datando su construcción principal alrededor del 19 a.C.
- Notas: Recibe más de un millón de notas y oraciones cada año.
- Significado del "Recuerda": En un edificio de la plaza, seis estrellas forman una palabra en hebreo: "recuerda", un mensaje constante para los visitantes.
- Máquinas expendedoras de Torás: En los túneles que conectan la plaza del Muro con el barrio musulmán, ¡se pueden encontrar máquinas expendedoras de Torás!
Preguntas Frecuentes sobre el Muro de los Lamentos
¿Por qué se llama Muro de los Lamentos?
El nombre "Muro de los Lamentos" proviene de la tradición judía de lamentar la destrucción del Segundo Templo de Jerusalén por los romanos en el año 70 d.C. y la pérdida de la soberanía judía. Es un lugar donde los fieles se reúnen para expresar su dolor, sus oraciones y sus anhelos por la restauración y un futuro mejor, convirtiéndolo en un símbolo de duelo y esperanza.

¿Qué se hace con los papelitos del Muro?
Los papelitos, conocidos como "kvitlach", contienen oraciones, deseos o peticiones. Una vez depositados en las grietas del Muro, se consideran sagrados. Periódicamente, un rabino los retira y son enterrados en el Monte de los Olivos, un cementerio judío sagrado en Jerusalén, en lugar de ser destruidos, manteniendo así su santidad.
¿Hay un código de vestimenta para visitar el Muro?
Sí, se requiere vestimenta modesta. Para los hombres, esto incluye cubrirse la cabeza (se proporcionan kipás). Para las mujeres, se recomienda cubrir los hombros y las piernas. El objetivo es mostrar respeto por este lugar sagrado.
¿Se puede visitar el Muro durante el Shabat?
Sí, se puede visitar la plaza del Muro durante el Shabat, pero con ciertas restricciones. No está permitido el uso de aparatos electrónicos (cámaras, teléfonos) ni el acceso a las zonas de oración con ellos. Sin embargo, muchos visitantes eligen este día para observar la intensa devoción de los judíos ortodoxos y experimentar el ambiente único del día sagrado.
¿Qué son los Túneles del Muro Occidental?
Los Túneles del Muro Occidental son una red de pasajes subterráneos que se excavaron a lo largo de la base del Muro. Permiten a los visitantes explorar las secciones ocultas y enterradas del Muro, revelando su verdadera extensión y la monumentalidad de la construcción original del Segundo Templo. Ofrecen una perspectiva única y arqueológica del sitio.
Conclusión
El Muro de los Lamentos es una de las estructuras religiosas más importantes y conmovedoras del mundo. Es un pilar de la tradición judía y un testimonio de la historia inquebrantable de Jerusalén. Comprender su extensión, desde la plaza visible hasta el Muro Meridional y los fascinantes Túneles del Muro Occidental, enriquece profundamente la experiencia de cualquier visitante. Más allá de sus piedras milenarias, el Muro resuena con siglos de oraciones, lamentos y esperanzas, invitando a cada persona a conectar con un pasado que sigue vivo en el presente. Una visita a este lugar sagrado es, sin duda, una experiencia que marca el alma y completa cualquier viaje a la Ciudad Santa.
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