28/12/2017
En el fascinante mundo de la refrigeración y la climatización, existen componentes que, aunque pequeños y a menudo olvidados, son absolutamente vitales para el correcto funcionamiento de nuestros equipos. Uno de ellos es el tubo capilar, una pieza ingeniosa que actúa como el verdadero regulador del flujo de refrigerante, garantizando que tu nevera, congelador o aire acondicionado mantenga la temperatura ideal. Comprender su función y la importancia de su correcta selección es fundamental para cualquier profesional o entusiasta del sector.

- ¿Qué es un Tubo Capilar y Cómo Funciona?
- La Importancia de la Medida: ¿Cómo se Selecciona el Tubo Capilar?
- Ventajas y Desventajas del Uso de Tubos Capilares
- ¿Qué Sucede si la Medida del Capilar no es la Correcta?
- Reemplazo y Manipulación del Tubo Capilar
- Tubo Capilar vs. Válvula de Expansión Termostática (VET)
- Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Qué es un Tubo Capilar y Cómo Funciona?
El tubo capilar es, en esencia, un tubo de cobre con un diámetro interno extremadamente pequeño, de ahí su nombre, que se instala estratégicamente entre el condensador y el evaporador de un sistema de refrigeración. Su principal misión es la de controlar el caudal de refrigerante, permitiendo que la cantidad justa de este fluido llegue al evaporador en el momento preciso. Es un componente fijo, lo que significa que no tiene partes móviles y no se ajusta automáticamente a los cambios en la carga térmica del sistema, a diferencia de otros dispositivos de expansión.
Su funcionamiento es tan simple como efectivo: el refrigerante líquido de alta presión que sale del condensador es forzado a pasar a través de este diminuto conducto. Debido a su pequeña sección transversal y su longitud, el tubo capilar crea una gran resistencia al flujo. Esta resistencia provoca una caída significativa de la presión del refrigerante, lo que a su vez lo transforma en una mezcla de líquido y vapor a baja presión y baja temperatura antes de que entre al evaporador. Este proceso es crucial para que el refrigerante pueda absorber calor del ambiente interno del equipo y generar el efecto de enfriamiento deseado.
Una analogía sencilla para entenderlo es pensar en una manguera de jardín: si la manguera es larga y delgada, la presión del agua que sale por el extremo será mucho menor que si es corta y ancha. De manera similar, la presión y el caudal de refrigerante que sale del tubo capilar dependen directamente de su longitud y su diámetro interno.
La Importancia de la Medida: ¿Cómo se Selecciona el Tubo Capilar?
La selección del tubo capilar es un proceso crítico que no debe tomarse a la ligera. A diferencia de las válvulas de expansión termostáticas, que se ajustan automáticamente a las condiciones de carga, el tubo capilar es un dispositivo de expansión de caudal fijo. Esto significa que su diseño y dimensiones deben ser perfectamente compatibles con la capacidad del compresor, el evaporador y el condensador del sistema. Un tubo capilar bien dimensionado no solo asegura el caudal adecuado de refrigerante, sino que también permite que las presiones del sistema se equilibren cuando el compresor se detiene, facilitando su arranque posterior al reducir la carga inicial.
Generalmente, el tubo capilar es el elegido para sistemas de refrigeración pequeños y medianos, como refrigeradores domésticos, congeladores y unidades de aire acondicionado compactas, donde la carga térmica es relativamente estable y no fluctúa drásticamente. En estos equipos, su simplicidad, bajo costo y fiabilidad lo convierten en la opción ideal. Sin embargo, si el sistema opera en un amplio rango de cargas, donde se requiere un control de flujo más preciso, una válvula de expansión termostática sería la opción más apropiada.

Parámetros Clave para la Selección
La selección del tubo capilar no se basa en una fórmula matemática única y precisa, sino más bien en un compromiso entre varios parámetros de funcionamiento. Los factores más importantes a considerar son:
- Calor de Evaporación: La cantidad de calor que el evaporador debe absorber.
- Temperatura de Condensación: La temperatura a la que el refrigerante libera calor en el condensador.
- Subenfriamiento del Líquido: El grado en que el refrigerante líquido se enfría por debajo de su temperatura de condensación antes de entrar al capilar.
Estos parámetros varían según las condiciones de operación (funcionamiento continuo, encendido/apagado, arranque), lo que hace que la selección de un capilar que optimice el rendimiento y el consumo de energía sea un desafío. Por ello, a menudo se recurre a tablas de selección proporcionadas por los fabricantes o a la experiencia empírica.
Diámetros y Longitudes Comunes: Un Compromiso Esencial
Los diámetros internos de los tubos capilares suelen ser muy pequeños, oscilando típicamente entre 0.76 mm y 2.16 mm. Algunos diámetros comunes incluyen:
- 0.8 mm
- 1.0 mm
- 1.2 mm
- 1.5 mm
- 2.0 mm
- Incluso configuraciones de dos capilares en paralelo como 2 x 1.2 mm o 2 x 1.5 mm para sistemas de mayor capacidad.
La longitud del tubo también es crucial. Una longitud ideal se sitúa entre 1.5 y 2.5 metros. Un capilar demasiado corto puede aumentar el riesgo de desviación del flujo y un control ineficaz, mientras que uno demasiado largo (excepto en casos muy específicos) puede llevar a una presión excesiva en el sistema y a un tiempo prolongado para alcanzar las condiciones de operación estables, especialmente en sistemas de ciclo corto. Es una regla general que la longitud del capilar nunca debe exceder cinco mil veces su diámetro interno.
Ventajas y Desventajas del Uso de Tubos Capilares
Como todo componente, el tubo capilar presenta una serie de pros y contras que determinan su idoneidad para diferentes aplicaciones:
Ventajas:
- Bajo Costo: Su simplicidad de fabricación y la ausencia de partes móviles lo hacen muy económico.
- Reducción del Par de Arranque: Al igualar las presiones del sistema durante el ciclo de apagado, el capilar reduce la carga sobre el compresor en el arranque, prolongando su vida útil y permitiendo el uso de motores con menor par de arranque.
- Fiabilidad: Al no tener partes móviles, es menos propenso a fallas mecánicas.
- Facilidad de Comprensión: Su principio de funcionamiento es relativamente sencillo de entender.
Desventajas:
- Falta de Ajuste de Flujo: No puede adaptarse a los cambios en la carga térmica. Si la carga disminuye o aumenta significativamente, la eficiencia del sistema puede verse comprometida en comparación con un sistema que usa una válvula de expansión termostática.
- Flujo Continuo: Cuando el compresor se detiene, el capilar no interrumpe completamente el flujo de refrigerante. Esto es una ventaja para el arranque, pero si hay un exceso de refrigerante en el sistema, puede ser perjudicial para la vida mecánica del compresor a largo plazo.
- Sensibilidad a la Carga de Refrigerante: La cantidad exacta de refrigerante en el sistema es crucial. Una carga incorrecta puede afectar seriamente el rendimiento y la vida útil del compresor.
¿Qué Sucede si la Medida del Capilar no es la Correcta?
El correcto dimensionamiento del tubo capilar es fundamental para el óptimo rendimiento y la durabilidad del sistema. Si el capilar no tiene la medida adecuada, pueden surgir diversos problemas:
- Si el Capilar es Demasiado Grande (mayor diámetro o menor longitud): Esto resultará en una caída de presión insuficiente y un caudal excesivo de refrigerante. El evaporador podría inundarse con refrigerante líquido, lo que se conoce como “arrastre de líquido” o “slugging”. El líquido no evaporado podría retornar al compresor, causando daños severos, ya que los compresores están diseñados para bombear gas, no líquido. Además, la capacidad de enfriamiento del evaporador se reduciría al no haber una expansión completa del refrigerante.
- Si el Capilar es Demasiado Pequeño (menor diámetro o mayor longitud): Esto provocaría una caída de presión excesiva y un caudal de refrigerante insuficiente. El evaporador se “moriría de hambre” o “se congelaría”, es decir, no recibiría suficiente refrigerante para absorber el calor de manera efectiva. Esto llevaría a una baja capacidad de enfriamiento, un sobrecalentamiento del compresor (debido a la baja presión de succión y alta relación de compresión) y, en casos extremos, a la formación de hielo en el evaporador por falta de flujo.
Reemplazo y Manipulación del Tubo Capilar
Si un tubo capilar se daña o se obstruye, la única solución es reemplazarlo. No es posible repararlo debido a su pequeño diámetro interno y la precisión requerida en su longitud y calibración. Al reemplazarlo, es imperativo utilizar un tubo capilar con el mismo diámetro interno y la misma longitud que el original. Alterar estas dimensiones puede desequilibrar todo el sistema de refrigeración y causar los problemas mencionados anteriormente.
Durante la instalación, se debe tener la máxima precaución. El tubo capilar está hecho de cobre y es propenso a doblarse, torcerse o incluso romperse si no se manipula con delicadeza. Un doblez excesivo puede restringir o bloquear el flujo de refrigerante, anulando su función. Se recomienda dejar al menos 2.5 cm de tubo recto en ambos extremos para facilitar su conexión.
Tubo Capilar vs. Válvula de Expansión Termostática (VET)
Es importante diferenciar el tubo capilar de otro dispositivo de expansión común: la Válvula de Expansión Termostática (VET). Aunque ambos cumplen la función de reducir la presión del refrigerante, lo hacen de maneras muy diferentes:
| Característica | Tubo Capilar | Válvula de Expansión Termostática (VET) |
|---|---|---|
| Control de Flujo | Fijo (no se ajusta) | Variable (se ajusta a la carga térmica) |
| Coste | Bajo | Alto |
| Complejidad | Simple | Compleja (tiene partes móviles) |
| Aplicaciones Típicas | Refrigeradores, congeladores, A/C pequeños (cargas estables) | A/C grandes, cámaras frigoríficas, sistemas con cargas variables |
| Ecualización de Presión | Sí, al detenerse el compresor | No (requiere compresor con alto par de arranque o válvula de bypass) |
| Rendimiento con Cargas Variables | Menos eficiente | Más eficiente |
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Cómo saber la medida de un tubo capilar existente?
La forma más precisa de saber la medida de un capilar es consultando la ficha técnica o el manual de servicio del equipo. Si esto no es posible, se puede medir su longitud total y su diámetro interno con un micrómetro o calibrador de precisión. A menudo, el diámetro externo también se utiliza como referencia, pero el interno es el crítico para el flujo. En muchos casos, los fabricantes imprimen códigos o marcajes específicos en el tubo que indican sus dimensiones.

¿Qué número de capilar usa un compresor de 1/3 HP?
Para un compresor de 1/3 HP, un ejemplo común podría ser un tubo capilar de 0.42 pulgadas (aproximadamente 1.07 mm) de diámetro externo con una longitud de 3 metros. Sin embargo, es crucial entender que esta es solo una referencia. La medida exacta del capilar dependerá de varios factores como el tipo de refrigerante, la capacidad específica del compresor, el diseño del condensador y el evaporador, y las condiciones de operación del sistema. Siempre se debe consultar la especificación del fabricante o realizar un cálculo de selección adecuado para cada caso particular.
¿Qué pasa si instalo un capilar con un diámetro mayor?
Como se mencionó anteriormente, instalar un capilar con un diámetro mayor al requerido resultará en un flujo excesivo de refrigerante. Esto causará una caída de presión insuficiente en el capilar, lo que puede llevar a que el refrigerante líquido no se evapore completamente en el evaporador y retorne al compresor. Este fenómeno, conocido como “golpe de líquido” o “slugging”, es extremadamente perjudicial para el compresor y puede provocar su fallo mecánico prematuro. Además, la capacidad de enfriamiento del sistema se verá seriamente reducida.
¿Se puede reparar un tubo capilar obstruido o dañado?
No, los tubos capilares no son reparables. Si un tubo capilar se obstruye, se dobla excesivamente o se rompe, debe ser reemplazado por uno nuevo con las mismas especificaciones exactas (diámetro interno y longitud). Intentar repararlo o limpiarlo puede alterar su calibración y afectar gravemente el rendimiento del sistema.
¿Afecta la cantidad de refrigerante al rendimiento del capilar?
Absolutamente. La cantidad de refrigerante en el sistema es crucial para el funcionamiento óptimo del tubo capilar. Un sistema con tubo capilar debe tener la carga de refrigerante muy precisa. Una carga insuficiente (subcarga) resultará en baja presión de succión y sobrecalentamiento del compresor, reduciendo la capacidad de enfriamiento. Una carga excesiva (sobrecarga) puede provocar alta presión de descarga, un retorno de líquido al compresor y una reducción de la eficiencia del evaporador, lo que también es perjudicial para el equipo.
En resumen, el tubo capilar es una pieza maestra de la ingeniería de refrigeración. Su simplicidad esconde una función vital, y su correcta selección y mantenimiento son la clave para la eficiencia y la longevidad de los equipos. Entender su rol nos permite apreciar la complejidad y la precisión que hay detrás de algo tan cotidiano como mantener nuestros alimentos frescos o nuestros ambientes climatizados.
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