¿Cómo puedo decolorar mi cabello en casa?

Decoloración Capilar: Guía Completa Antes de Aclarar

05/05/2017

Valoración: 3.61 (17957 votos)

El anhelo de transformar nuestra imagen a menudo nos lleva a considerar cambios significativos en nuestro cabello. Las mechas, el balayage, las babylights, las iluminaciones, las underlights o las técnicas convencionales; todas comparten un objetivo común: aclarar el tono natural de nuestro pelo. Sin embargo, detrás de estos fascinantes resultados se esconde un proceso químico complejo, la decoloración, que requiere conocimiento, preparación y un cuidado meticuloso. Antes de sumergirte en el mundo de los tonos más claros, es fundamental entender cómo funciona este proceso, cómo preparar tu cabello para minimizar el daño y, lo más importante, cómo cuidarlo después para mantenerlo sano y vibrante. Este artículo te guiará a través de cada etapa, resolviendo tus dudas y equipándote con la información necesaria para una decoloración exitosa y segura.

¿Qué ingredientes se utilizan para decolorar el cabello?
Para decolorar o aclarar el cabello normalmente se utilizan preparados oxidantes que se obtienen disolviendo un, así llamado, polvo aclarante (mezcla en polvo de sales alcalinas y persales inorgánicas, por ejemplo persulfato de sodio o de amonio), en una solución acuosa de peróxido de hidrógeno.

¿Qué es la Decoloración y Cómo Funciona Realmente?

Decolorar el cabello es mucho más que simplemente aclararlo; es un proceso químico diseñado para extraer o eliminar los pigmentos naturales (melanina) o artificiales (tintes previos) de la hebra capilar. El objetivo principal es lograr una base más clara, generalmente dos o más tonos, que servirá como lienzo para aplicar un nuevo color o simplemente para lucir un rubio deslumbrante. Para entender su funcionamiento, debemos adentrarnos en la estructura del cabello.

Cada hebra de cabello está compuesta por varias capas. La capa más externa y protectora es la cutícula, formada por pequeñas escamas superpuestas, similar a las tejas de un tejado. Debajo de la cutícula se encuentra la corteza, que es la parte principal del cabello y contiene la melanina, los pigmentos que le dan su color. Finalmente, en el centro, algunas hebras tienen una médula.

El proceso de decoloración comienza con la aplicación de una mezcla alcalina, compuesta principalmente por un polvo decolorante (que contiene persulfatos) y un peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) en diferentes volúmenes. Esta mezcla alcalina tiene la propiedad de elevar el pH del cabello, lo que provoca que las escamas de la cutícula se abran. Una vez que la cutícula está abierta, los agentes decolorantes pueden penetrar hasta la corteza. Dentro de la corteza, el peróxido de hidrógeno oxida los gránulos de melanina, desintegrándolos y haciéndolos incoloros. Este proceso es irreversible y, a medida que los pigmentos se eliminan, el cabello pasa por diferentes etapas de coloración residual, desde rojo-anaranjado hasta amarillo pálido, dependiendo del nivel de aclarado deseado.

Es crucial entender que, al abrir la cutícula y alterar la estructura interna del cabello, la decoloración es un procedimiento agresivo. Por ello, la preparación previa y el cuidado posterior son esenciales para minimizar el daño y preservar la integridad de la hebra capilar.

La Preparación es Clave: Un Mes Antes de la Decoloración

Considerando la naturaleza química de la decoloración, preparar tu cabello adecuadamente es un paso no negociable para asegurar que sufra lo menos posible durante el proceso. Una preparación concienzuda puede marcar una diferencia abismal en el resultado final y en la salud a largo plazo de tu melena.

  • Descanso de Químicos Agresivos: Si eres de las personas que utilizan tinturas, alisados progresivos, tratamientos de queratina, enjuagues o cualquier otro químico en tu cabello, es imperativo darle un respiro. Se recomienda un periodo mínimo de un mes de abstinencia de estos productos antes de someter tu cabello a una decoloración. La acumulación de químicos previos puede debilitar la estructura capilar, haciéndola más susceptible a daños severos durante el proceso de aclarado.
  • Evita el Exceso de Calor y Agresiones Externas: Durante el mes previo a tu cita de decoloración, minimiza la exposición de tu cabello a fuentes de calor excesivo como secadores, planchas y tenacillas. Del mismo modo, protege tu melena de los rayos UV del sol, el cloro de las piscinas y la sal del mar. Estos factores externos deshidratan y debilitan la hebra capilar, dejándola vulnerable. Si la exposición es inevitable, blinda tu cabello con productos que contengan protección térmica y filtros solares.
  • Hidratación Profunda y Constante: La hidratación es tu mejor aliada. Aplica una mascarilla o tratamiento hidratante intensivo al menos dos veces por semana. La forma correcta de hacerlo es después de enjuagar tu champú, retirando el exceso de agua con una toalla mediante presión suave (sin frotar). Luego, aplica la mascarilla mecha a mecha, masajeando suavemente la hebra para asegurar una distribución uniforme y una mejor penetración. Deja actuar el tiempo recomendado en la etiqueta del producto y enjuaga con agua tibia o fría para sellar la cutícula. Un cabello bien hidratado es más elástico y resistente, lo que le permitirá soportar mejor el estrés de la decoloración.
  • Un Buen Corte de Puntas: Realizar un corte de puntas antes de la decoloración es una excelente práctica. Las puntas abiertas o dañadas son más porosas y absorberán el decolorante de manera irregular, lo que puede resultar en un aclarado desigual y un daño aún mayor en esas áreas ya comprometidas. Un corte sella la cutícula y prepara el cabello para un proceso más uniforme y saludable.

Factores Determinantes: ¿Por Qué el Cabello Puede Dañarse al Decolorar?

A pesar de toda la preparación, la decoloración puede maltratar o dañar el cabello si no se tienen en cuenta ciertos factores críticos. El éxito de una decoloración no solo depende de la química, sino también de las condiciones previas y la ejecución del proceso. Principalmente, hay tres elementos que influyen en un resultado no deseado:

  • El Estado Actual de Tu Cabello: Este es, quizás, el factor más importante. Si tu cabello se siente reseco, quebradizo, elástico, poroso o sin vida antes de la decoloración, exponerlo a un químico tan agresivo no es la mejor decisión. Un cabello ya comprometido no tiene la resistencia necesaria para soportar el proceso, lo que puede llevar a una rotura severa, una textura gomosa o incluso la pérdida de la hebra. Si tienes dudas sobre la salud de tu cabello, es indispensable que tu estilista realice una prueba de mecha. Esta prueba consiste en aplicar el decolorante en una pequeña sección de cabello oculta para evaluar dos aspectos fundamentales: primero, cómo reacciona tu cabello al decolorante, es decir, qué tan resistente es y si soporta el proceso sin romperse; y segundo, el tono al que podrá llegar tu cabello de manera segura. Si la prueba de mecha revela que tu cabello no resiste, lo más sensato es posponer la decoloración y someterlo a un proceso de recuperación intensiva, como tratamientos de reconstrucción profunda o terapias de reanimación capilar, que restaurarán su fuerza y elasticidad antes de cualquier procedimiento químico.
  • La Calidad de los Productos Utilizados: No todos los productos de decoloración son iguales. El uso de decolorantes, oxidantes y tonalizantes no profesionales o de baja calidad es una de las principales causas de daño. Los productos profesionales están formulados con ingredientes de mayor pureza y agentes protectores que minimizan el impacto negativo en la fibra capilar, además de ofrecer un control más preciso sobre el proceso de aclarado. Pregunta siempre a tu estilista sobre las marcas y tipos de productos que utilizará en tu cabello. Investigar y cerciorarse de su calidad te dará tranquilidad y seguridad sobre el cuidado de tu melena. Los oxidantes (peróxidos) deben ser elegidos cuidadosamente según el nivel de aclarado deseado y la condición del cabello, ya que un volumen demasiado alto en un cabello débil puede ser devastador.
  • La Expertise y el Cuidado del Estilista: Por último, pero no menos importante, el conocimiento y la dedicación de tu estilista son cruciales. Incluso con el cabello más sano y los productos más profesionales, si el estilista no se toma el tiempo necesario para evaluar constantemente cada mecha, si no monitorea el proceso de aclarado, si no limpia o detiene la acción del decolorante a tiempo (cuando se alcanza el nivel deseado o si la hebra muestra signos de estrés), el resultado no será el más alentador. Un buen estilista siempre priorizará la salud del cabello sobre el tono deseado. Sabrá cuándo es necesario detener el proceso, incluso si no se ha alcanzado el rubio platino soñado, para evitar daños irreversibles. La comunicación con tu estilista es fundamental; explícale tus expectativas y escucha sus recomendaciones profesionales.

Tabla Comparativa: Decoloración Segura vs. Riesgosa

AspectoDecoloración Segura y ExitosaDecoloración Riesgosa y Potencialmente Dañina
Estado Inicial del CabelloCabello sano, hidratado, elástico, con prueba de mecha exitosa.Cabello seco, quebradizo, elástico, poroso, previamente dañado.
Preparación PreviaMínimo 1 mes sin químicos, protección térmica/UV, hidratación 2x/semana, corte de puntas.Sin preparación, exposición a calor/químicos hasta el último día.
Productos UtilizadosProductos profesionales de alta calidad, formulados con agentes protectores.Productos de baja calidad, sin control de pH, sin protección adicional.
Rol del EstilistaEvalúa el cabello, realiza prueba de mecha, monitorea constantemente, prioriza la salud.Ignora el estado del cabello, no realiza prueba, descuida el monitoreo, busca solo el tono extremo.
Resultado TípicoAclarado uniforme, cabello suave, brillante, con mínima afectación de la estructura.Aclarado irregular, cabello seco, quebradizo, elástico, con daño severo.

El Cuidado Post-Decoloración: Tu Rutina para un Cabello Saludable

Una vez que el proceso de decoloración ha finalizado, el cuidado no termina; de hecho, comienza una nueva fase crucial para la salud de tu cabello. La fibra capilar ha sido alterada y necesita una atención especial para recuperarse y mantenerse fuerte, suave y brillante. El tipo de cuidado dependerá de si tu cabello ha resistido bien el proceso o si ha sufrido algún tipo de daño.

  • Para Cabello Sano (o Mínimamente Afectado): Hidratación y Nutrición Continua: Si tu cabello ha respondido favorablemente a la decoloración y se siente en buen estado, el enfoque debe ser mantener su hidratación y nutrición. Incorpora a tu rutina una línea capilar formulada específicamente para cabello teñido o tratado químicamente. Busca productos sin sulfatos y con ingredientes humectantes como el aceite de argán, la queratina hidrolizada, el ácido hialurónico o la glicerina. Utiliza un champú suave, un acondicionador nutritivo después de cada lavado y aplica una mascarilla hidratante al menos una vez por semana. Los aceites capilares ligeros pueden ser excelentes para sellar la humedad en las puntas y aportar brillo.
  • Para Cabello Dañado o Maltratado: Reparación y Reconstrucción Intensiva: Si tu cabello se siente quebradizo, elástico, excesivamente seco o poroso después de la decoloración, necesita un plan de rescate. En este caso, la hidratación no es suficiente; es fundamental incorporar tratamientos de reparación y reconstrucción profunda. Busca productos ricos en proteínas (como la queratina, el colágeno o las proteínas de seda) que ayuden a rellenar los huecos en la fibra capilar dañada. Los tratamientos de "reconstrucción" o "reanimación capilar" son ideales para restaurar la fuerza y la elasticidad. Es recomendable alternar tratamientos de hidratación con tratamientos de reconstrucción para mantener un equilibrio. Consulta con un profesional para que te recomiende los tratamientos más adecuados según el nivel de daño de tu cabello.
  • Rutina de Cuidado en Casa Esencial: Independientemente del estado de tu cabello post-decoloración, algunas prácticas son universales:
    • Lava con Agua Fría o Tibia: El agua caliente puede abrir la cutícula y despojar al cabello de sus aceites naturales y el color.
    • Champú Suave y Sin Sulfatos: Ayuda a preservar el color y no reseca el cabello.
    • Acondicionador Siempre: Desenreda y sella la cutícula después del champú.
    • Mascarillas Semanales: Son el pilar de la hidratación y nutrición.
    • Protectores Térmicos: Si usas herramientas de calor, son imprescindibles.
    • Evita el Exceso de Lavado: Lava el cabello cada dos o tres días para no eliminar sus aceites naturales.
    • Cepillado Suave: Utiliza cepillos de cerdas suaves y desenreda con cuidado, empezando por las puntas.

Preguntas Frecuentes sobre la Decoloración Capilar

  • ¿Con qué frecuencia puedo decolorar mi cabello? No hay una regla fija, ya que depende en gran medida de la salud de tu cabello y el nivel de aclarado que desees. Sin embargo, para la mayoría de las personas, se recomienda esperar al menos 2-3 meses entre decoloraciones completas o retoques de raíz. Siempre es crucial que un profesional evalúe la salud de tu cabello antes de cualquier nuevo proceso.
  • ¿Es posible decolorar el cabello teñido de negro o muy oscuro? Sí, es posible, pero es uno de los procesos más complejos y delicados. El cabello teñido de negro o tonos muy oscuros acumula una gran cantidad de pigmento artificial que es difícil de eliminar. Puede requerir múltiples sesiones de decoloración gradual, y el resultado inicial podría ser un tono anaranjado o rojizo. Este proceso debe ser realizado exclusivamente por un estilista experimentado para evitar daños severos.
  • ¿Qué debo hacer si mi cabello se siente elástico después de decolorar? Un cabello elástico es una señal de daño severo en la estructura interna, indicando pérdida de proteínas. En este caso, es vital aplicar tratamientos de reconstrucción intensiva ricos en proteínas (como queratina) de inmediato. Evita el calor, el cepillado excesivo y cualquier otro químico. Consulta a un profesional para un plan de rescate capilar.
  • ¿Cuánto tiempo debo esperar entre decoloraciones si quiero un tono más claro? Si deseas un tono aún más claro después de una primera decoloración, y tu cabello lo permite, lo ideal es esperar al menos 1-2 semanas y someter tu cabello a tratamientos hidratantes y reconstructores intensivos durante ese tiempo. Esto permite que el cabello se recupere ligeramente y esté más preparado para el siguiente ataque químico.
  • ¿Puedo decolorar mi cabello en casa? Aunque existen kits de decoloración caseros, no se recomienda decolorar el cabello en casa, especialmente si no tienes experiencia. El proceso es complejo y un error puede resultar en daños severos, quemaduras químicas en el cuero cabelludo, tonos desiguales o cabello roto. La decoloración es mejor dejarla en manos de estilistas profesionales que tienen el conocimiento, la experiencia y los productos adecuados para evaluar tu cabello y aplicar el producto de manera segura y efectiva.

La decoloración del cabello es una puerta a un mundo de posibilidades estéticas, pero también una responsabilidad. Comprender el proceso, prepararse adecuadamente, elegir un profesional competente y comprometerse con una rigurosa rutina de cuidado post-decoloración son los pilares para lograr el look deseado sin comprometer la salud y la belleza de tu melena. Recuerda siempre que un cabello sano es un cabello hermoso, y la paciencia y el cuidado son tus mejores aliados en este viaje hacia un nuevo color.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Decoloración Capilar: Guía Completa Antes de Aclarar puedes visitar la categoría Cabello.

Subir