20/11/2019
En el vasto universo de los servicios de transporte, existen modalidades que, si bien comparten el objetivo de llevarnos de un punto A a un punto B, poseen características y una historia que las hacen únicas. Tal es el caso del remís, un término y un servicio profundamente arraigado en la cultura de movilidad de países como Argentina y Uruguay. A menudo comparado con el taxi, el remís se distingue por una serie de particularidades que lo definen como una opción de transporte con conductor, contratado previamente y que ofrece un nivel de discreción y personalización que lo ha convertido en una elección preferida para muchos.

Este artículo desglosará todo lo que necesitas saber sobre el remís: desde su curioso origen etimológico y su evolución histórica, pasando por las diferentes formas en que se denomina, hasta las marcadas diferencias que lo separan del tradicional servicio de taxi. Prepárate para un viaje informativo que te permitirá comprender a fondo este distintivo medio de transporte.
El Origen Histórico del Remís: De París a Buenos Aires
La historia del remís, o más precisamente, de la “voiture de remise”, nos transporta al París del siglo XVII. En aquella época, en las cercanías del Palacio del Louvre, existían espacios designados para el estacionamiento de carruajes de alquiler. Estos lugares eran conocidos como “pequeño” y “grande” remise, diferenciando los vehículos según la importancia de los carruajes y la calidad de los pasajeros que transportaban. La denominación hacía referencia a que estos coches se estacionaban en un garaje o “remise” mientras esperaban ser solicitados, ofreciendo un servicio más exclusivo y pre-contratado que los carruajes públicos que circulaban libremente por las calles.
El salto de esta tradición europea a la Argentina se produjo a finales de la década de 1940, específicamente en Buenos Aires. En un contexto de posguerra y con una vida nocturna vibrante, quienes salían de los teatros en altas horas de la noche se encontraban con una escasez considerable de taxis. Ante esta necesidad insatisfecha, algunos particulares comenzaron a ofrecer sus vehículos como medio de transporte desde las puertas de cafés cercanos a lugares emblemáticos como la Plaza Lavalle. Este servicio, inicialmente informal, fue ganando popularidad debido a su conveniencia y disponibilidad en momentos donde otras opciones eran escasas.
El año 1952 marcó un hito importante con la creación de la primera agencia de remises en la ciudad de Buenos Aires, fundada por estos pioneros choferes. Cuatro años más tarde, otra agencia se sumaría a la oferta en la misma zona. Ambas empresas consolidaron un modelo de servicio que priorizaba la personalización y la discreción, distanciándose del carácter más masivo y visible del taxi. Es bajo la influencia de aquella cultura francesa de las “voitures de petit et grande remise” que este nuevo servicio adoptó su nombre, que con el tiempo se adaptaría a la fonética y grafía del español rioplatense.
Desde la capital argentina, el sistema de remises se expandió progresivamente al resto del país entre los años 60 y 70 del siglo XX, consolidándose como una alternativa de transporte integral y de confianza para millones de personas.
¿Qué Significa Realmente 'Remís'? Explorando sus Variantes
La palabra remís es una voz que ha sido adoptada del francés y que, en el contexto del español de Argentina y Uruguay, se refiere a un “automóvil con chofer, cuyo servicio, efectuado por horas o kilómetros de recorrido, se contrata en una agencia”. Sin embargo, su evolución en el habla ha dado lugar a varias formas y pronunciaciones, generando a veces confusión sobre cuál es la correcta.
Según la Academia Argentina de Letras y el Diccionario argentino de dudas idiomáticas, en Argentina coexisten tres formas de pronunciación y sus respectivas grafías:
- Remís: Esta es la forma más generalizada y la que más se ajusta a la etimología de la palabra. Se pronuncia como una palabra bisílaba aguda (re-mís), con el acento en la última sílaba. Es la única variante registrada en el Diccionario de americanismos.
- Remis: Con una pronunciación bisílaba grave (ré-mis), donde el acento recae en la primera sílaba. Esta grafía y pronunciación son comunes en la región central de Argentina.
- Remise: Esta forma mantiene la grafía francesa original y se pronuncia como una palabra trisílaba grave (re-mí-se). Es considerada la menos valorada y se encuentra actualmente en desuso en el habla cotidiana. Cuando se utiliza, se recomienda escribirla en cursiva para denotar su origen extranjero.
Es importante destacar que, aunque remís es la forma de uso generalizado y remise la menos recomendable, las tres variantes son consideradas válidas en el contexto argentino. El plural para todas estas formas es siempre “remises”. Esta riqueza lingüística refleja la adaptación y apropiación de términos extranjeros en el dinamismo del idioma español.
Remís vs. Taxi: Conociendo las Diferencias Clave
Si bien ambos son servicios de transporte con conductor, los remises y los taxis presentan diferencias fundamentales que definen su naturaleza y la experiencia del usuario. Comprender estas distinciones es crucial para elegir la opción más adecuada a cada necesidad.
Identificación Visual y Discreción
Una de las diferencias más evidentes es la apariencia de los vehículos. Los remises se caracterizan por no tener ningún color distintivo ni señalización especial que los identifique como un servicio público de transporte. Operan con vehículos particulares, lo que les confiere un alto grado de discreción. Esta característica, nacida de su origen como alternativa más privada, sigue siendo un sello distintivo. Por el contrario, los taxis suelen tener un color específico (como el amarillo y negro en Buenos Aires), una luz de techo y un número de licencia visible, lo que los hace fácilmente reconocibles en la calle.

Determinación de Precios: Taxímetro vs. Precio Fijo
La forma en que se calcula el costo del viaje es otra distinción primordial. Los remises no utilizan taxímetro. En su lugar, el precio fijo se determina de antemano, en función del trayecto a recorrer. Esto significa que el pasajero conoce el costo total del viaje antes de abordarlo, lo que ofrece previsibilidad y evita sorpresas por el tráfico o desvíos inesperados. Los taxis, en cambio, operan con taxímetro, un dispositivo que calcula la tarifa en tiempo real basándose en la distancia recorrida y el tiempo transcurrida, lo que puede resultar en variaciones de precio según las condiciones del viaje.
Modo de Contratación
La manera de acceder al servicio también difiere notablemente. Los remises no pueden ser detenidos en la calle para recoger pasajeros. Su contratación se realiza obligatoriamente de forma previa, ya sea telefónicamente o directamente en una agencia de remises (conocida como remisería). Esto asegura que el servicio esté registrado y asociado a un pedido específico. Los taxis, por su parte, pueden ser solicitados de varias maneras: pueden ser parados en la calle, solicitados por teléfono, o a través de aplicaciones móviles.
Calidad Percibida y Confort
Históricamente, los remises han sido considerados un transporte de mayor calidad que los taxis. Esta percepción se debe, en parte, a que los vehículos de remís suelen estar en mejores condiciones, ser más modernos o de gamas superiores, y a que el servicio se percibe como más personalizado y exclusivo. La discreción del vehículo y el confort que ofrece son puntos valorados por los usuarios que buscan una experiencia de viaje más premium.
Tabla Comparativa: Remís vs. Taxi
| Característica | Remís | Taxi |
|---|---|---|
| Identificación Visual | Sin color ni distintivo específico. Vehículo particular. | Color y distintivo regulado (ej. amarillo y negro). |
| Determinación de Tarifa | Precio predeterminado por el trayecto. | Taxímetro (calcula por distancia y tiempo). |
| Modo de Contratación | Requiere reserva previa (teléfono, agencia). No se puede parar en la calle. | Puede ser parado en la calle, reservado por teléfono o app. |
| Nivel de Discreción | Alto. | Bajo. |
| Calidad Percibida | Generalmente superior; vehículos en mejores condiciones. | Estándar; varía según el vehículo y conductor. |
| Origen del Servicio | Inicialmente vehículos particulares que suplían una demanda. | Servicio público regulado desde sus inicios. |
| Disponibilidad Inmediata | Menor, depende de la reserva. | Mayor, puede ser parado al instante. |
¿Qué es una Remisería?
Una remisería es, en esencia, la agencia o central desde donde se gestionan y contratan los servicios de remís. Es el punto neurálgico donde los clientes realizan sus reservas, ya sea de forma presencial o telefónica, y donde se coordina la asignación de vehículos y choferes para cada trayecto. Estas agencias son fundamentales para el funcionamiento del servicio de remís, ya que, a diferencia de los taxis, los remises no pueden ser abordados en la vía pública sin una contratación previa a través de una central.
Preguntas Frecuentes sobre el Servicio de Remís
¿Es el servicio de remís exclusivo de Argentina y Uruguay?
Si bien el término y el concepto de “remís” tal como se describe en este artículo están fuertemente arraigados y son de uso común en Argentina y Uruguay, servicios similares de transporte privado con conductor pre-contratado existen en muchas partes del mundo bajo diferentes denominaciones (como coches de alquiler con chofer, limusinas, o servicios VTC – Vehículo de Transporte con Conductor). Sin embargo, la palabra remís con su significado y evolución específicos, es propia de la región del Cono Sur.
¿Puedo parar un remís en la calle como si fuera un taxi?
No, bajo ninguna circunstancia. Una de las diferencias fundamentales entre un remís y un taxi es el modo de contratación. Los remises operan exclusivamente mediante reserva previa, que se realiza a través de una remisería (agencia) o por teléfono. No están autorizados a recoger pasajeros en la vía pública sin una solicitud formal.
¿Cómo se fijan las tarifas de un remís?
Las tarifas de un remís se determinan de antemano. Esto significa que el precio del viaje se acuerda entre la agencia o el conductor y el pasajero antes de que el trayecto comience. Generalmente, el costo se calcula en función de la distancia del recorrido, pero no mediante un taxímetro. Esta modalidad ofrece transparencia y previsibilidad al usuario.
¿Es un remís más caro que un taxi?
Las tarifas entre un remís y un taxi suelen ser similares, y la percepción de que uno es más caro que el otro puede variar según la región, la empresa y las condiciones del mercado. Sin embargo, la principal diferencia radica en la forma de cálculo: el remís ofrece un precio fijo conocido de antemano, lo que puede ser una ventaja para el control del presupuesto del viaje, mientras que el taxi cobra por taxímetro, lo que puede generar variaciones.
¿Por qué se considera al remís de mayor calidad o más discreto?
La percepción de mayor calidad y discreción del remís proviene de varios factores. Primero, sus vehículos no llevan distintivos externos, lo que los hace pasar por coches particulares. Segundo, las agencias de remises a menudo mantienen sus flotas en excelentes condiciones, con vehículos más confortables y modernos. Finalmente, el servicio pre-contratado y la ausencia de paradas espontáneas contribuyen a una experiencia de viaje más privada y personalizada, muy valorada por quienes buscan estas características.
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