¿Qué va primero, protector térmico o crema de peinar?

Alisado Perfecto: Guía de Productos y Cuidados

23/09/2014

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Lograr un cabello liso, sedoso y brillante es el deseo de muchas, y la plancha de pelo se ha convertido en una herramienta indispensable para conseguirlo. Sin embargo, para que este proceso no termine dañando nuestra preciada melena, es crucial saber qué productos utilizar y, más importante aún, cómo usarlos correctamente. Olvídate de los mitos y las viejas costumbres que deterioran tu cabello; en este artículo, te guiaremos paso a paso para que consigas un alisado impecable y duradero, manteniendo la salud y el brillo de tu pelo.

¿Qué crema me puedo echar para planchar el cabello?
Índice de Contenido

¿Qué "Crema" Puedo Usar Para Planchar el Cabello? El Secreto está en la Protección

Cuando hablamos de "cremas para planchar el cabello", la mayoría de las veces nos referimos al protector térmico. Este producto es, sin lugar a dudas, tu mejor aliado para salvaguardar la integridad de tu cabello ante las altas temperaturas de la plancha. Su función principal es crear una barrera protectora entre el calor directo y la fibra capilar, minimizando el daño, la deshidratación y la rotura.

Existen diferentes formatos de protectores térmicos: sprays, cremas ligeras o sérums. La elección dependerá de tu tipo de cabello y tus preferencias. Un buen protector térmico no solo protege del calor, sino que también puede aportar brillo, suavidad, controlar el encrespamiento y facilitar el deslizamiento de la plancha, lo que a su vez reduce la necesidad de múltiples pasadas.

¿Cómo se aplica el protector térmico?

  • El cabello debe estar limpio y, preferiblemente, completamente seco. Si lo aplicas sobre el cabello húmedo, el agua puede hervir con el calor de la plancha, causando un daño severo.
  • Divide tu cabello en secciones para asegurar una distribución uniforme del producto.
  • Rocía o aplica una pequeña cantidad a una distancia adecuada para evitar humedecer demasiado el cabello. Recuerda que menos es más; el exceso puede dejar el cabello pegajoso o pesado.
  • Distribuye el producto con tus manos o con un peine de dientes anchos para que cada hebra reciba su dosis de protección.
  • Si tu cabello se humedece un poco al aplicar el protector, asegúrate de secarlo completamente con un secador (a temperatura media) antes de pasar la plancha. Este paso es fundamental.

El Orden de los Factores Sí Altera el Producto: Protector Térmico o Crema de Peinar

Una pregunta muy común es qué va primero: ¿el protector térmico o la crema de peinar? La respuesta es clara y sencilla:

El protector térmico siempre debe aplicarse primero. Es la base de tu protección contra el calor y debe actuar directamente sobre la fibra capilar antes de cualquier herramienta térmica.

La crema de peinar, o crema de estilizado, se utiliza generalmente después del lavado y antes del secado (si buscas un secado natural o con secador), o bien, después de haber planchado el cabello para finalizar el peinado. Su función es suavizar, controlar el frizz, aportar brillo y ayudar a mantener la forma del peinado. No ofrece protección térmica significativa por sí misma.

En resumen, la secuencia ideal sería:

  1. Lavar y acondicionar el cabello.
  2. Secar el cabello (preferiblemente con secador a temperatura media) hasta que esté completamente seco.
  3. Aplicar el protector térmico de manera uniforme.
  4. Planchar el cabello.
  5. Si lo deseas, aplicar una pequeña cantidad de crema de peinar o sérum para sellar las puntas, aportar brillo extra y controlar cualquier rastro de encrespamiento post-planchado.

Errores Comunes al Planchar el Cabello que Debes Evitar a Toda Costa

La plancha es una herramienta poderosa, pero su uso incorrecto puede ser devastador para la salud de tu cabello. Conocer y evitar estos errores es clave para mantener tu melena fuerte y hermosa.

1. No Usar Protector Térmico (¡El Error Capital!)

Como ya hemos enfatizado, este es el error más grave. Planchar el cabello sin protección es como exponer tu piel al sol sin protector solar: el daño es inevitable y acumulativo. La falta de protector térmico lleva a la deshidratación extrema, puntas abiertas, rotura y pérdida de brillo. Es un paso insustituible en tu rutina de alisado.

2. Hacer Demasiadas Pasadas en el Mismo Mechón

La creencia de que más pasadas significan un liso más duradero es errónea y perjudicial. La técnica correcta para alisar es realizar pocas pasadas, de forma lenta y constante, sin detener la plancha. Expertos sugieren un máximo de tres pasadas por mechón: las dos primeras desde la raíz hasta la mitad, y la última hasta las puntas. Si después de estas pasadas el mechón no está como deseas, déjalo enfriar completamente antes de intentar trabajarlo de nuevo. Planchar un mechón caliente repetidamente solo lo quemará y debilitará.

3. Elegir una Temperatura Excesiva

Usar la plancha a la máxima temperatura "para acabar más rápido" es una receta para el desastre. La temperatura ideal depende del tipo de cabello:

  • Cabello fino o dañado: Temperaturas bajas (150°C - 170°C).
  • Cabello normal: Temperaturas medias (180°C - 200°C).
  • Cabello grueso o muy rizado: Temperaturas más altas (200°C - 230°C), pero siempre con precaución.

Una prueba sencilla para ajustar la temperatura es pasar la plancha por un mechón de prueba. Si al tocarlo con los dedos te quemas, la temperatura es demasiado alta. Debe sentirse caliente, pero no insoportable. Ajusta gradualmente hasta encontrar el punto óptimo donde el cabello se alisa sin quemarse.

4. Usar Productos Fijadores Antes de Planchar

Aplicar laca, geles o cualquier otro producto fijador antes de pasar la plancha es extremadamente dañino. Estos productos suelen contener alcohol y polímeros que, al entrar en contacto con el calor intenso, pueden quemar el cabello, dejando residuos pegajosos y opacándolo. La fijación debe realizarse siempre una vez que el cabello esté completamente liso y frío.

5. Presionar Demasiado Fuerte la Plancha

No es necesario aplicar una fuerza excesiva al cerrar las placas de la plancha. Presionar con demasiada fuerza no hará que el alisado sea más rápido o efectivo; al contrario, dificulta el deslizamiento, puede crear marcas en el cabello y, en casos extremos, incluso romperlo. Lo correcto es cerrar las planchas suavemente hasta que las placas se toquen y deslizar con una presión uniforme y moderada.

6. Usar la Plancha Sobre el Pelo Mojado o Húmedo

Este es otro error crítico. Aunque algunas planchas se publiciten como aptas para cabello húmedo, el vapor que se produce al planchar el agua en el cabello es un signo de daño. Este proceso, conocido como "shock térmico", deshidrata la fibra capilar de forma agresiva, causa encrespamiento, rotura y un acabado poco pulcro. Siempre, sin excepción, asegúrate de que tu cabello esté 100% seco antes de usar la plancha. Utiliza un secador con aire tibio hasta eliminar toda la humedad.

7. No Descansar del Uso de la Plancha Regularmente

Incluso con todos los cuidados y productos adecuados, el calor constante es un factor de estrés para el cabello. Es fundamental darle a tu melena un respiro de vez en cuando. Opta por peinados sin calor, como trenzas, moños o coletas, o simplemente deja secar tu cabello al aire libre en algunos días. Este descanso permite que la fibra capilar se recupere y mantenga su elasticidad y salud a largo plazo.

8. No Limpiar las Planchas Regularmente

Los residuos de productos (protectores térmicos, cremas, etc.) y la propia grasa del cabello se acumulan en las placas de la plancha con el uso. Estos residuos pueden quemarse al calentarse, transfiriendo suciedad y dañando tu cabello. Limpiar las planchas es sencillo y vital: una vez que estén tibias (no frías, un poco de calor ayuda a limpiar), pasa un algodón o paño de algodón humedecido en alcohol por las placas. Hazlo regularmente para asegurar un rendimiento óptimo y una mayor vida útil de tu herramienta.

Tabla Comparativa: Alisado Correcto vs. Errores Comunes

Práctica CorrectaConsecuencias y BeneficiosError ComúnRiesgos y Daños
Aplicar protector térmico sobre cabello seco.Cabello protegido del calor, minimiza rotura y deshidratación, brillo y suavidad.No usar protector térmico.Cabello quemado, puntas abiertas, fragilidad, opacidad.
Realizar 2-3 pasadas lentas por mechón.Alisado eficaz con mínimo daño, uniformidad en el peinado.Hacer demasiadas pasadas o detener la plancha.Quemadura localizada, sobrecalentamiento, textura áspera.
Ajustar la temperatura según tipo de cabello.Protección adaptada, alisado óptimo sin agresiones innecesarias.Usar temperatura excesiva.Daño estructural severo, rotura instantánea, cabello "frito".
Planchar el cabello 100% seco.Alisado uniforme, sin encrespamiento, menor daño térmico.Planchar el cabello húmedo o mojado."Shock térmico", encrespamiento severo, burbujas en la cutícula, rotura.
Limpiar las placas de la plancha regularmente.Mantiene la eficacia de la plancha, evita acumulación de residuos, prolonga vida útil.No limpiar la plancha.Transferencia de suciedad al cabello, menor deslizamiento, posible daño por residuos quemados.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el Alisado con Plancha

¿Puedo planchar mi cabello todos los días?

Aunque uses protector térmico y sigas todas las recomendaciones, el uso diario de la plancha no es lo ideal. El calor constante, incluso si se maneja bien, puede generar estrés en la fibra capilar a largo plazo. Se recomienda dar descansos a tu cabello, alternando con peinados sin calor o dejando que se seque al aire libre para preservar su salud y vitalidad.

¿La crema de peinar ayuda a alisar el cabello?

La crema de peinar por sí misma no alisa el cabello en el sentido de modificar su estructura. Su función es acondicionar, suavizar, controlar el frizz y facilitar el peinado. Puede hacer que el cabello se vea más pulcro y manejable después del alisado, pero no es un sustituto del protector térmico ni una herramienta de alisado activo.

¿Cómo sé cuál es la temperatura ideal para mi tipo de cabello?

La mejor manera es empezar con la temperatura más baja y aumentarla gradualmente. Realiza una prueba en un mechón oculto. Si el cabello se alisa con facilidad y no sientes que se calienta en exceso o emite vapor, esa podría ser tu temperatura. Si necesitas muchas pasadas, puedes aumentarla ligeramente. Si se siente demasiado caliente al tacto o ves vapor excesivo (más allá de un poco de producto evaporándose), la temperatura es muy alta. Recuerda: cabello fino/dañado necesita menos calor; cabello grueso/resistente puede necesitar más.

¿Qué tipo de protector térmico es mejor para mí?

Depende de tu tipo de cabello. Si tu cabello es fino y se engrasa fácilmente, un spray ligero o una bruma será ideal. Si es grueso, seco o muy rizado, una crema o sérum más denso podría ofrecer mayor protección y acondicionamiento. Busca productos que contengan ingredientes hidratantes y fortificantes, además de los agentes protectores del calor.

Dominar el arte de planchar el cabello va más allá de encender la herramienta y deslizarla. Implica conocimiento, cuidado y el uso de los productos adecuados en el momento preciso. Al incorporar el protector térmico como tu aliado indispensable y evitar los errores comunes, transformarás tu rutina de alisado. No solo conseguirás un cabello liso, brillante y con un acabado profesional, sino que también asegurarás su salud y belleza a largo plazo. ¡Tu melena te lo agradecerá!

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