07/05/2013
En el corazón de cada sistema de refrigeración y aire acondicionado reside el compresor, un componente vital cuyo correcto funcionamiento es sinónimo de eficiencia y durabilidad. Sin embargo, su arranque, especialmente en motores monofásicos, es un proceso más complejo de lo que parece a simple vista. Requiere de una asistencia especial para superar la inercia inicial y alcanzar su velocidad de operación. Comprender cómo funciona este proceso no solo te permitirá apreciar la ingeniería detrás de tu equipo, sino también identificar posibles fallos y asegurar una vida útil prolongada para tu inversión.

El desafío principal para un motor monofásico es generar el par de arranque suficiente. A diferencia de los motores trifásicos, que crean un campo magnético giratorio por sí mismos, los monofásicos necesitan un "empujón" inicial. Aquí es donde entran en juego los circuitos auxiliares y los dispositivos de arranque, diseñados para inyectar una corriente adicional o crear un desfase que impulse el motor hasta su régimen normal de trabajo. Dominar estos fundamentos es el primer paso para cualquier entusiasta o profesional en el campo de la climatización y la refrigeración.
- Fundamentos del Arranque en Compresores Monofásicos
- Sistemas de Arranque en Detalle: Relés y PTC
- Tipos de Motores según el Par de Arranque
- Condiciones para una Larga Vida Útil del Compresor
- Problemas Comunes y su Impacto en el Compresor
- Comprobación de las Bobinas y el Rendimiento del Compresor
- Comprobación del Condensador de Arranque
- Preguntas Frecuentes (FAQ)
- Conclusión
Fundamentos del Arranque en Compresores Monofásicos
Los motores monofásicos, omnipresentes en compresores domésticos y de pequeña escala comercial, no pueden iniciar su rotación por sí solos debido a la naturaleza pulsante de la corriente alterna monofásica. Para superar esta limitación, se les dota de un circuito auxiliar. Este circuito consta de dos elementos clave: una bobina de arranque (o devanado de arranque) y un dispositivo de arranque.
La bobina de arranque, también conocida como devanado auxiliar, está diseñada para operar solo durante el breve instante del arranque, creando un campo magnético desfasado que permite el giro inicial del rotor. Una vez que el motor alcanza una velocidad de funcionamiento adecuada, esta bobina debe ser desconectada para evitar su sobrecalentamiento y daño. Aquí es donde el dispositivo de arranque juega su papel crucial, actuando como un interruptor inteligente que se abre o cierra en el momento preciso.
Sistemas de Arranque en Detalle: Relés y PTC
Existen principalmente dos tecnologías para gestionar la desconexión de la bobina de arranque: los relés de arranque y los dispositivos PTC (Coeficiente de Temperatura Positivo).
El Relé de Arranque: Un Interruptor Inteligente
El relé de arranque, ya sea de intensidad o de tensión, es un componente electromecánico con contactos normalmente abiertos. Su funcionamiento se basa en la corriente que circula por la bobina principal del motor. Cuando el compresor recibe energía, la alta corriente de arranque que fluye a través de la bobina solenoide del relé lo activa, atrayendo una armadura que cierra los contactos. Este cierre energiza la bobina de arranque del motor, permitiendo que el compresor comience a girar.
A medida que el motor acelera y se aproxima a su velocidad de funcionamiento normal, la corriente en la bobina principal disminuye significativamente. Esta reducción de corriente provoca que la bobina solenoide del relé se desenergice. Como resultado, la armadura cae, los contactos del relé se abren, y la bobina de arranque se desconecta del circuito. Este proceso garantiza que la bobina de arranque solo esté activa el tiempo justo y necesario, protegiéndola de un recalentamiento excesivo.
El PTC: Un Semiconductor con Memoria Térmica
El PTC es un termistor, un tipo de semiconductor cuya resistencia eléctrica varía drásticamente con la temperatura. Su característica principal es su coeficiente de temperatura positivo, lo que significa que su resistencia aumenta considerablemente a medida que su temperatura se eleva. Cuando la unidad está fría, el PTC ofrece una resistencia muy baja al paso de la corriente, permitiendo que la bobina de arranque reciba la energía necesaria para iniciar el motor.
Una vez que el compresor arranca, la corriente que fluye a través del PTC genera calor debido al efecto Joule. Este calentamiento es rápido y provoca que la resistencia del PTC se dispare a un valor muy elevado. Esta alta resistencia reduce drácticamente la corriente que llega a la bobina de arranque, dejándola en un valor tan bajo que, aunque no se desconecta completamente, es insuficiente para generar un campo magnético significativo, pero sí lo suficiente para mantener el PTC caliente y con alta resistencia. Para que un compresor con PTC pueda volver a arrancar, el PTC debe enfriarse y recuperar su baja resistencia inicial, lo que requiere un tiempo de parada mínimo.
Tabla Comparativa: Relé de Arranque vs. PTC
| Característica | Relé de Arranque | PTC (Coeficiente de Temperatura Positivo) |
|---|---|---|
| Principio de Funcionamiento | Electromecánico (cambio de corriente) | Termistor (cambio de resistencia por temperatura) |
| Componentes Móviles | Sí (contactos, armadura) | No |
| Desgaste | Sí, por contactos y movimiento | No |
| Sensibilidad a la Tensión | Puede verse afectado por fluctuaciones | Insensible a subidas o bajadas de tensión |
| Interferencias | Posibles interferencias de radio/TV | Libre de interferencias de radio/TV |
| Tiempo de Rearranque | Inmediato (si la corriente lo permite) | Necesita tiempo de enfriamiento (3-5 min) |
| Protección Bobina Arranque | Buena | Mejor protección (por su naturaleza) |
| Versatilidad | Específico por modelo | Idéntico sistema para muchos compresores de distintos tamaños |
Condiciones Previas para la Utilización del Sistema PTC
Debido a su dependencia de la temperatura para reiniciar, los sistemas con PTC exigen ciertas condiciones para un funcionamiento óptimo:
- Es fundamental que el termostato garantice un tiempo de parada suficiente para que la presión en el sistema se iguale. Esta igualación de presión reduce la carga sobre el compresor en el siguiente arranque, facilitando el trabajo del motor.
- El periodo de parada mínimo varía según el tamaño del compresor. Por ejemplo, para compresores de la serie TL, se requieren al menos 3 minutos, mientras que para la serie SC, el mínimo es de 5 minutos. Ignorar estos tiempos puede resultar en fallos de arranque y sobreesfuerzo del compresor.
Tipos de Motores según el Par de Arranque
Los compresores se clasifican también según el par de arranque que sus motores pueden generar, lo que determina sus aplicaciones específicas.
Motores LST (Bajo Par de Arranque)
Los compresores equipados con motores LST (Low Starting Torque) son ideales para sistemas de refrigeración que utilizan tubos capilares. En estos sistemas, la igualación de presión entre el lado de alta y baja ocurre naturalmente durante el ciclo de parada, lo que reduce la carga de arranque sobre el motor. Los tipos de motores LST incluyen:
- RSIR (Resistant Start Induction Run): Estos motores de inducción con arranque por resistencias utilizan un termistor PTC o un relé y un devanado bifilar como equipo de arranque. Como se mencionó, si utilizan PTC, necesitan un periodo de desactivación de aproximadamente 5 minutos para permitir su enfriamiento antes de poder volver a arrancar.
- RSCR (Resistant Start Capacitor Run): Este sistema, que consta de un termistor PTC y un condensador de marcha, es principalmente utilizado en compresores con optimización energética. El condensador de marcha ayuda a mejorar la eficiencia durante el funcionamiento continuo.
Motores HST (Alto Par de Arranque)
Los compresores con motores HST (High Starting Torque) son más robustos y pueden arrancar contra una diferencia de presión significativa. Esto los hace adecuados no solo para sistemas con tubos capilares, sino también para aquellos que operan con válvulas de expansión, donde la igualación de presión no siempre ocurre antes del arranque. Los tipos de motores HST incluyen:
- CSR (Capacitor Start Run): Estos motores de inducción incorporan un condensador de arranque y un condensador de marcha. Requieren un relé de tensión para desconectar el condensador de arranque una vez que el motor ha alcanzado velocidad.
- CSIR (Capacitor Start Induction Run): Este sistema utiliza un relé de arranque y un condensador de arranque, especificados para cada tipo de compresor particular, para proporcionar el impulso inicial necesario.
Tabla Comparativa: Motores LST vs. HST
| Característica | Motores LST (Bajo Par de Arranque) | Motores HST (Alto Par de Arranque) |
|---|---|---|
| Par de Arranque | Bajo | Alto |
| Aplicaciones Típicas | Aparatos de refrigeración con tubos capilares (con igualación de presión) | Aparatos con tubos capilares y sistemas con válvula de expansión (sin igualación de presión) |
| Tipos de Motores | RSIR, RSCR | CSR, CSIR |
| Componentes de Arranque Comunes | PTC, Relé de intensidad, Condensador de marcha (en RSCR) | Relé de tensión, Condensador de arranque, Condensador de marcha (en CSR) |
| Necesidad de Igualación de Presión | Sí, crucial para el arranque | No es estrictamente necesaria antes del arranque |
Condiciones para una Larga Vida Útil del Compresor
Para asegurar un funcionamiento sin problemas y una vida útil prolongada de cualquier compresor hermético, es imperativo cumplir con ciertas condiciones operativas y de diseño:
- Par de Arranque Suficiente: El motor debe ser capaz de arrancar bajo las condiciones de presión reinantes en el sistema. Un par insuficiente puede llevar a intentos fallidos o prolongados, causando estrés y daño al motor.
- Par Máximo del Motor Adecuado: El motor debe tener la fuerza necesaria para soportar las condiciones de carga tanto al arrancar como durante el funcionamiento continuo, sin forzarse excesivamente.
- Control de Temperatura: La temperatura interna del compresor nunca debe exceder los límites que puedan dañar sus componentes. Esto implica mantener las temperaturas de condensación y de compresión lo más bajas posible, lo cual se logra con un diseño de sistema eficiente y una ventilación adecuada.
- Dimensionamiento Correcto del Sistema: El sistema de refrigeración completo debe estar correctamente dimensionado para el compresor, considerando las cargas máximas previstas. Un sistema desequilibrado fuerza al compresor a trabajar fuera de sus parámetros óptimos.
- Limpieza y Mínima Humedad Residual: La presencia de humedad o contaminantes en el sistema de refrigeración puede causar corrosión, formación de ácidos y degradación del aceite, lo que a su vez daña los componentes internos del compresor. La limpieza y el vacío adecuado son pasos críticos en la instalación y el mantenimiento.
Problemas Comunes y su Impacto en el Compresor
El compresor es una máquina robusta, pero susceptible a fallos si no se respetan sus límites operativos. Dos de los problemas más comunes son la sobrecarga de motor y la sobrecarga térmica.
Sobrecarga de Motor
La sobrecarga del motor ocurre cuando el par de arranque o el par máximo del motor son insuficientes para las condiciones del sistema. Esto puede manifestarse como un compresor que no arranca, o un arranque que se ve obstaculizado y retrasado, activando repetidamente el protector térmico interno del motor. Cada intento fallido de arranque somete al motor a un estrés inmenso, elevando su temperatura y consumiendo una corriente excesiva. Los intentos de arranque repetidos y fallidos, con el tiempo, conducen inevitablemente al fallo del motor. La clave para evitar esto es seleccionar el compresor adecuado para las condiciones de trabajo esperadas, incluso las extremas.
Sobrecarga Térmica
La sobrecarga térmica se refiere a las condiciones de funcionamiento que provocan una descomposición excesiva de los materiales internos del compresor debido a altas temperaturas. Esto afecta directamente al refrigerante, al aceite lubricante y a los materiales de aislamiento del motor (esmalte del bobinado de cobre, aislamiento de ranura, cinta aislante, cables de alimentación). Los refrigerantes modernos como R134a, R404A o R507 requieren aceites POE (polioléster) de calidad especial, ya que son higroscópicos y su degradación por humedad o temperatura puede formar ácidos corrosivos.
Para la aplicación de compresores en refrigeración doméstica y comercial, se deben seguir ciertas reglas con respecto a las temperaturas operativas:
- Temperatura de la Bobina: No debe exceder los 125°C durante el funcionamiento continuo. Para periodos limitados, como el arranque o picos de carga cortos, la temperatura máxima es de 135°C. En refrigeración comercial con R134a, se aplican los mismos valores, pero se recomienda el enfriamiento del compresor por medio de un ventilador auxiliar.
- Temperatura de Condensación: Con refrigerantes R600a o R134a, la temperatura de condensación continua no debe superar los 60°C, y los 70°C en picos de carga. Para refrigeración comercial con R404A y R507, el límite es de 48°C en funcionamiento continuo y 58°C en picos de carga.
Comprobación de las Bobinas y el Rendimiento del Compresor
Diagnosticar un compresor requiere de pericia y el uso de herramientas de medición. Es una pieza electromecánica, lo que significa que un fallo puede originarse en su parte eléctrica o mecánica. Las pruebas se pueden dividir en dos escenarios: con el compresor instalado o desconectado.
Medir Continuidad entre las Bobinas del Compresor
Esta prueba es fundamental para verificar la integridad eléctrica del motor. Necesitarás un tester o multímetro con función de continuidad. Desconecta los cables del compresor y mide la continuidad entre cada par de terminales (Común, Arranque, Marcha). Si no hay continuidad entre alguno de los terminales, y el compresor está frío, la bobina está abierta (dañada). Si el compresor está caliente, espera a que se enfríe, ya que el protector térmico interno podría estar abierto por alta temperatura. Realiza la prueba nuevamente. Esta prueba se realiza de la misma forma si el compresor está fuera del equipo.
Probar si está Subido de Amperaje
Para esta prueba, necesitarás una pinza amperimétrica. Colócala en una de las líneas de alimentación del compresor, preferiblemente la línea de marcha (M) o común (C), nunca en la línea de arranque (S) durante el funcionamiento, ya que no te dará una lectura precisa del consumo continuo. Debes conocer el amperaje de trabajo normal del compresor, indicado en su placa de características. Al arrancar, el compresor normalmente consume hasta 5 veces su amperaje nominal. Espera a que se estabilice. Si el amperaje se mantiene por encima de lo indicado en la placa, el compresor está 'subido de amperaje'. Esto puede ser indicio de un problema en el capacitador, una ventilación deficiente, presiones incorrectas en el sistema o una tensión de voltaje inadecuada. Si el compresor está desconectado del equipo y su amperaje supera el valor nominal, es una señal clara de daño interno y no debe instalarse.
Determinar si el Compresor Bombea Bien (Prueba de Presión)
Aunque no es una práctica universalmente recomendada, algunos técnicos miden la presión de alta descarga de un compresor usado. Si supera las 300 psi y mantiene esa presión sin retroceder al apagar el compresor, es una señal de que las válvulas internas están en buen estado y no hay baja compresión. Esta prueba no es aplicable a compresores rotativos, ya que su principio de funcionamiento y presiones de trabajo difieren.
Si el compresor está instalado y observas con un manómetro que la presión de alta no se eleva mientras la de baja permanece muy alta, es un claro signo de descompresión. En equipos rotativos, verifica si el filtro de succión (a la entrada del compresor) se congela; si es así, indica una obstrucción. Si todo parece normal externamente, pero las presiones están desestabilizadas (baja alta, alta baja), lo más probable es que el compresor tenga baja compresión. Otra señal de esto es un consumo de amperaje muy por debajo de lo normal, ya que el compresor no está ejerciendo la fuerza necesaria para mantener una alta presión en el condensador.
Determinar si el Compresor está Gripado
Un compresor gripado (bloqueado mecánicamente) es un fallo grave. Para diagnosticarlo, utiliza la pinza amperimétrica. Al intentar arrancar el compresor con un condensador adecuado y en buenas condiciones, el amperaje de arranque no debería sobrepasar 5 veces el amperaje nominal. Si lo supera significativamente, es una señal de que el motor está trancado. Puedes intentar usar un auxiliar de arranque adicional al condensador (si aplica), pero si el resultado es el mismo (asumiendo que el voltaje es normal), se confirma que el compresor está gripado y requiere reemplazo.
Además de las mediciones, la observación y el uso de los sentidos son cruciales. Ruidos extraños al arrancar o durante el funcionamiento son una mala señal. Presta atención a la conexión de los cables al compresor; un sello dañado puede filtrar aceite. En compresores rotativos, verifica que el filtro sujetado por una faja no esté deteriorado, ya que esto también puede causar ruidos, fugas de gas refrigerante y vibraciones. Siempre agota todos los recursos de diagnóstico antes de dictaminar un compresor como dañado; una segunda opinión o un fallo mal diagnosticado puede afectar tu reputación y la confianza del cliente, además de ser la parte más costosa de reparar en un sistema de aire acondicionado.
Comprobación del Condensador de Arranque
El condensador de arranque es un componente vital para los motores monofásicos de alto par de arranque. Su función es crear un desfase de 90° en la tensión de alimentación de la bobina de arranque, generando así el campo magnético giratorio necesario para iniciar el motor con fuerza. Una forma sencilla de comprobar un condensador es conectarlo en serie con una bombilla incandescente y un pulsador (normalmente abierto, como los de un timbre) en paralelo con el condensador, alimentando con tensión AC. Al pulsar, la bombilla debería encenderse brevemente y luego apagarse, indicando que el condensador se carga y descarga. Un brillo constante o la ausencia de brillo indican un fallo.
Cálculo de la Capacidad Óptima del Condensador de Arranque
Contrario a la creencia popular, un condensador de mayor capacidad no siempre significa un mayor par de arranque. De hecho, un condensador demasiado grande o demasiado pequeño generará un desfase inferior o superior al óptimo de 90°, lo que resultará en un par de arranque subóptimo. Arrancar con un par insuficiente obliga al motor a esforzarse más, aumentando la intensidad y el riesgo de quemado. Para calcular la capacitancia ideal, se utiliza una fórmula que considera la potencia del motor (W), la tensión de trabajo (V), la frecuencia (Hz) y el coseno de fi (factor de potencia).
Por ejemplo, para un motor con 150 W de potencia, 230 V de tensión, 50 Hz de frecuencia y un coseno de fi de 0.85, la capacitancia ideal se calcula mediante la fórmula:
C (µF) = (P / (V^2 * 2 * π * f * cos(φ))) * 1,000,000
Donde: P = Potencia (W), V = Tensión (V), f = Frecuencia (Hz), cos(φ) = Factor de potencia.
Aplicando los valores del ejemplo: C = (150 / (230^2 * 2 * 3.14159 * 50 * 0.85)) * 1,000,000 ≈ 10.61 µF.
Dado que 10.61 µF no es un valor estándar en el mercado, se debe optar por el valor más cercano disponible, en este caso, 10 µF. Elegir el condensador correcto es crucial para la eficiencia y la longevidad del motor.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Debo reemplazar una válvula de expansión junto con un compresor?
No es estrictamente necesario reemplazar la válvula de expansión cada vez que se cambia un compresor, ya que son componentes separados con funciones distintas. Sin embargo, es una práctica altamente recomendada, especialmente si el compresor falló debido a una contaminación interna o si ha estado expuesto a humedad o suciedad. La válvula de expansión puede estar obstruida o dañada por residuos del compresor anterior, o por la entrada de humedad si el sistema estuvo abierto. Reemplazarla asegura que el sistema de refrigeración funcione con la máxima eficiencia y evita una posible falla prematura del nuevo compresor debido a restricciones en el flujo de refrigerante.
Mi sistema de AC y compresor han estado abiertos por años, ¿qué debo hacer antes de reensamblar?
Si un compresor y un sistema de AC han estado abiertos al ambiente por un período prolongado (7-8 años en tu caso), la humedad y los contaminantes atmosféricos habrán ingresado. Aunque el compresor "bombee aire" al girarlo a mano, esto no es una garantía de su buen estado interno. La humedad combinada con el aceite y el refrigerante residual puede formar ácidos corrosivos que dañan los devanados y las partes mecánicas. Para reensamblar un sistema de AC en estas condiciones, se recomienda lo siguiente:
- Reemplazar el Acumulador/Filtro Deshidratador: Este componente absorbe la humedad. Después de años abierto, estará saturado y debe ser reemplazado.
- Reemplazar la Válvula de Expansión: Como se mencionó, es muy probable que esté contaminada u obstruida.
- Reemplazar Todas las Juntas y Sellos: La goma se degrada con el tiempo y la exposición al aire.
- Evaluar el Compresor: La limpieza es crucial. No basta con que "se vea limpio". El flushing del compresor es una opción, pero debe hacerse con un solvente adecuado y un secado exhaustivo. Sin embargo, si el compresor estuvo abierto por tanto tiempo, la corrosión interna de los devanados y los rodamientos es un riesgo muy alto. En muchos casos, un compresor que ha estado expuesto a la atmósfera por años es un candidato para el reemplazo directo o una reconstrucción profesional completa (si se puede encontrar un kit y un especialista). "Esperar lo mejor" después de un simple flushing es una apuesta arriesgada que podría resultar en una falla costosa a corto plazo.
- Vacío Profundo: Una vez reensamblado, el sistema debe someterse a un vacío muy profundo y prolongado para eliminar toda la humedad y los gases no condensables.
- Carga de Refrigerante y Aceite: Utiliza el tipo y la cantidad de aceite y refrigerante específicos para tu sistema, asegurándote de que sean compatibles con el nuevo compresor y que el aceite sea fresco y no haya estado expuesto al aire.
¿Qué son las señales de un compresor fallando o a punto de fallar?
Las señales de un compresor en problemas incluyen ruidos inusuales (golpeteos, chirridos, zumbidos fuertes), un aumento drástico en el consumo de amperaje (o una caída muy por debajo de lo normal), el compresor que no arranca o se apaga repetidamente por el protector térmico, presiones de sistema anormales (alta presión muy baja, baja presión muy alta, o viceversa), la incapacidad de enfriar adecuadamente, y la presencia de aceite oscuro o con olor a quemado en el sistema.
Conclusión
El arranque del compresor es un proceso ingenioso y crítico que define la eficiencia y la vida útil de un sistema de refrigeración. Desde los relés que orquestan la conexión y desconexión de la bobina de arranque, hasta la sofisticada tecnología PTC que aprovecha la resistencia térmica, cada componente juega un papel fundamental. Comprender los diferentes tipos de motores (LST y HST), las condiciones óptimas para su funcionamiento, y cómo diagnosticar problemas comunes como la sobrecarga de motor o térmica, son conocimientos esenciales para cualquier persona que busque mantener su equipo en perfecto estado. La correcta selección, instalación y un riguroso mantenimiento preventivo son la clave para garantizar que este corazón de tu sistema de refrigeración bombee de manera eficiente durante muchos años.
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