¿Qué pasa si me aplico cloruro de sodio en el cabello?

¿Qué Pasa si Usas Cloruro de Sodio en tu Cabello?

03/11/2019

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En el vasto universo del cuidado capilar, pocas frases generan tanta confusión y debate como la de los productos “sin sal”. Hace un tiempo, exploramos cómo los champús sin sal se han convertido en un pilar para ciertos tipos de cabello y por qué el cloruro de sodio, o sal común, puede ser un ingrediente problemático. Sin embargo, la conversación se complica cuando los consumidores notan que, a pesar de las etiquetas de “sin sal”, muchos productos contienen ingredientes con nombres que suenan a sales inorgánicas. ¿Qué significa realmente “sin sal”? ¿Y por qué estas otras sales no se consideran parte de esa categoría problemática?

Este artículo tiene como objetivo principal desentrañar el misterio detrás del cloruro de sodio en el cabello, explicando sus efectos directos e indirectos, y diferenciándolo de otras sales inorgánicas que desempeñan papeles cruciales y beneficiosos en la formulación cosmética. Así, podrás comprender a fondo cómo actúan estos ingredientes en tu cabello y, lo más importante, cuándo es realmente conveniente evitarlos para mantener una melena sana, hidratada y vibrante.

¿Cómo afecta el cloruro de sodio al cabello?
Cuando el cabello se expone al cloruro de sodio, puede alterar la estructura de la cutícula. Esto puede hacer que se vuelva áspera y desigual, provocando que tu cabello se vea sin vida y encrespado. Esto también puede conducir a la pérdida de humedad y al daño en las capas internas del tallo del cabello.
Índice de Contenido

Cloruro de Sodio (Sodium Chloride): La Sal Común en el Punto de Mira

Cuando la industria del cuidado capilar y los consumidores hablan de productos “sin sal”, se refieren casi de manera exclusiva al cloruro de sodio. Este compuesto, omnipresente en la naturaleza y en nuestras cocinas como sal de mesa, se ha infiltrado en innumerables formulaciones cosméticas debido a ciertas propiedades muy específicas y, sobre todo, a su bajo coste y disponibilidad. Pero, ¿cuál es su función en un champú o acondicionador y por qué ha ganado una reputación tan controvertida?

Principalmente, el cloruro de sodio se utiliza como espesante. Al añadirlo a champús y geles, los formuladores logran una textura más densa y viscosa, lo que a menudo se asocia con una sensación de mayor calidad o concentración del producto. Esta propiedad ayuda a dar cuerpo y consistencia a las fórmulas, haciéndolas más agradables y fáciles de aplicar para el consumidor. Además, su economía lo convierte en una opción atractiva para las marcas que buscan optimizar costes de producción.

Sin embargo, es precisamente esta función la que puede acarrear problemas significativos para la salud capilar. En concentraciones elevadas, el cloruro de sodio tiene una marcada tendencia a absorber la humedad. Imagina el efecto del agua de mar en tu cabello después de un día en la playa: la sensación de sequedad, rigidez y aspereza es un claro ejemplo de la acción deshidratante de la sal. En un producto de uso diario, esta propiedad puede traducirse en:

  • Resequedad extrema: El cloruro de sodio puede despojar al cabello de sus aceites naturales y de la humedad esencial, dejándolo opaco, áspero y sin vida. Esto es particularmente problemático para cabellos que ya son secos o están dañados.
  • Irritación del cuero cabelludo: Para personas con cuero cabelludo sensible o propenso a la irritación, la sal común puede exacerbar la sequedad y el picor, e incluso contribuir a la aparición de caspa al desequilibrar la hidratación de la piel.
  • Debilitamiento de la fibra capilar: Al extraer la humedad, la sal puede volver el cabello más quebradizo y frágil, aumentando la probabilidad de rotura y la aparición de puntas abiertas. Esto es especialmente crítico para cabellos finos o aquellos que ya están lidiando con el adelgazamiento.
  • Impacto en tratamientos químicos: Si has invertido en tratamientos de queratina, alisados permanentes o coloraciones, el cloruro de sodio puede ser tu peor enemigo. Tiene la capacidad de deshacer o degradar estos tratamientos más rápidamente, eliminando la capa protectora del cabello y permitiendo que las moléculas de tinte se escapen, lo que resulta en una decoloración más rápida y una menor durabilidad del alisado.

Por todas estas razones, la popularidad de los champús y acondicionadores etiquetados como “sin sal” ha crecido exponencialmente. Son una alternativa diseñada para evitar estos posibles efectos negativos, ofreciendo una limpieza y cuidado más suaves que preservan la hidratación y la integridad de la fibra capilar.

Otros Tipos de Sales Inorgánicas en Cosmética: Funciones y Beneficios

La confusión en torno a los productos “sin sal” surge a menudo cuando los consumidores leen las etiquetas y encuentran ingredientes con nombres que terminan en “-ate” o “-chloride” que no son cloruro de sodio. Es fundamental comprender que la química cosmética es compleja y que el término “sal” a nivel químico se refiere a un vasto grupo de compuestos formados por la unión de un catión y un anión, muchos de los cuales son inocuos o incluso beneficiosos para el cabello y la piel.

Cuando hablamos de “sal” en el contexto de “sin sal”, nos referimos casi exclusivamente al cloruro de sodio. Sin embargo, existen otras sales inorgánicas que se utilizan en cosmética con propósitos muy distintos y sin los efectos adversos de la sal común. Algunos ejemplos importantes incluyen:

  • Benzoato de Sodio (Sodium Benzoate): Esta sal inorgánica, derivada del ácido benzoico, es un conservante ampliamente utilizado en la industria cosmética y alimentaria. Su función principal es prevenir el crecimiento de bacterias, levaduras y moho en los productos, prolongando su vida útil y protegiendo tanto el producto como al usuario de posibles contaminaciones. A diferencia del cloruro de sodio, el benzoato de sodio no reseca el cabello ni el cuero cabelludo y se considera una opción segura y eficaz para la conservación.
  • Cloruro de Potasio (Potassium Chloride): Similar al cloruro de sodio en su composición iónica, el cloruro de potasio también puede actuar como agente de control de la viscosidad en champús y geles. Sin embargo, su impacto en el cabello y cuero cabelludo es significativamente diferente. El cloruro de potasio es mucho menos propenso a causar sequedad o irritación que el cloruro de sodio, lo que permite a los formuladores obtener la consistencia deseada sin comprometer la hidratación capilar. Se utiliza a menudo en fórmulas donde se busca una textura específica sin los efectos adversos de la sal común.
  • Sulfatos (Ej. Sodium Lauryl Sulfate, Sodium Laureth Sulfate): Aunque no son el cloruro de sodio, los sulfatos son sales de ácidos grasos que actúan como surfactantes o agentes espumantes y limpiadores. Son responsables de la rica espuma que muchos asocian con la limpieza profunda. Sin embargo, al igual que el cloruro de sodio, los sulfatos más agresivos (como el SLS) pueden ser demasiado potentes, despojando al cabello de sus aceites naturales y proteínas esenciales, lo que lleva a la sequedad, irritación y, a largo plazo, a la rotura. La información proporcionada menciona que el SLS puede generar un subproducto carcinógeno (1,4 dioxane) durante su proceso de fabricación, lo que añade otra capa de preocupación sobre su uso. Por ello, muchos productos “sin sal” también son a menudo “sin sulfatos” o utilizan sulfatos más suaves.
  • Sales de Magnesio (Ej. Sulfato de Magnesio - Sal de Epsom): Aunque no se usan comúnmente en champús para limpieza, las sales de magnesio se encuentran en productos como texturizadores para crear ondas de playa o en tratamientos para el cuero cabelludo. Tienen propiedades diferentes y pueden ser beneficiosas en concentraciones adecuadas, aunque en exceso pueden contribuir a la sequedad.

Es crucial entender que la cosmética moderna emplea una amplia gama de ingredientes activos que, a nivel químico, se consideran “sales”, pero que tienen propiedades y beneficios muy diferentes entre sí. La etiqueta “sin sal” se refiere a una preocupación muy específica: la ausencia de cloruro de sodio, el compuesto que históricamente ha demostrado ser problemático para la hidratación y la salud general del cabello.

¿Cuándo Deberías Considerar Productos “Sin Sal”?

Optar por un champú o producto sin cloruro de sodio puede ser una decisión inteligente para la salud de tu cabello y cuero cabelludo, especialmente bajo ciertas circunstancias. Estos productos están formulados para ser más suaves y respetar el equilibrio natural de hidratación de tu melena. Aquí te detallamos los casos en los que esta elección puede ser particularmente ventajosa:

  • Cabello Tratado Químicamente: Si tu cabello ha sido sometido a procesos como coloración, decoloración, alisados permanentes (queratina, relajantes) o permanentes, su estructura ya está comprometida y es más vulnerable a la resequedad y el daño. El cloruro de sodio puede acelerar la pérdida del color, revertir los efectos de los alisados y dejar el cabello aún más poroso y quebradizo. Los productos sin sal ayudan a preservar la integridad de estos tratamientos, prolongando sus efectos y manteniendo el cabello hidratado y protegido.
  • Cabello Seco o Quebradizo: Si tu cabello es naturalmente seco, tiende a enredarse con facilidad, carece de brillo o se rompe al peinarlo, el cloruro de sodio solo agravará estos problemas al eliminar la poca humedad que tu cabello logra retener. Las fórmulas sin sal común son ideales para nutrir y mantener la hidratación, fortaleciendo la fibra capilar y reduciendo la fragilidad.
  • Cabello Rizado u Ondulado: Los cabellos rizados y ondulados son por naturaleza más propensos a la sequedad y al encrespamiento debido a su estructura. El cloruro de sodio puede deshidratarlos aún más, provocando que los rizos pierdan su definición, se vuelvan opacos y se encrespen excesivamente. Los productos sin sal ayudan a mantener la hidratación esencial para unos rizos elásticos, definidos y sin frizz.
  • Cuero Cabelludo Sensible o Propenso a Irritaciones: Las personas con cuero cabelludo sensible, con picor, enrojecimiento o descamación (caspa seca) suelen reaccionar negativamente al cloruro de sodio. Este ingrediente puede agravar la sensibilidad y la sequedad, provocando malestar. Un champú sin sal y con tensioactivos suaves, a menudo con un pH ácido, es la mejor opción para calmar el cuero cabelludo y evitar irritaciones.
  • Cabello Fino y sin Volumen: Aunque pueda parecer contradictorio, el cloruro de sodio puede apelmazar el cabello fino al despojarlo de su ligereza natural. Al evitarlo, el cabello fino puede mantener su volumen y cuerpo, luciendo más lleno y con movimiento.

Entender el verdadero significado de “sin sal” en cosmética es crucial para tomar decisiones informadas sobre los productos que eliges para el cuidado de tu cabello. La ausencia de cloruro de sodio es el punto clave, especialmente para quienes buscan cuidar su cabello y cuero cabelludo sin sacrificar la hidratación ni la salud de su piel.

¿Qué pasa si me aplico cloruro de sodio en el cabello?
Además, es un ingrediente económico y fácil de encontrar, lo que lo convierte en una elección popular para formuladores. Sin embargo, en exceso, el cloruro de sodio puede causar sequedad en el cabello y el cuero cabelludo, especialmente en personas con cabello seco o cuero cabelludo sensible.

Tabla Comparativa: Cloruro de Sodio vs. Otras Sales Cosméticas

Para despejar cualquier duda sobre las diferentes “sales” que puedes encontrar en tus productos capilares, hemos preparado una tabla comparativa que destaca sus funciones y efectos:

CaracterísticaCloruro de Sodio (Sal Común)Benzoato de Sodio (Conservante)Cloruro de Potasio (Regulador de Viscosidad)Sulfato de Sodio (Surfactante/Limpiador)
Tipo de SalInorgánicaOrgánica (derivada de ácido benzoico)InorgánicaOrgánica (sal de ácido graso)
Función PrincipalEspesante, económicoConservante (antibacteriano, antifúngico)Regulador de viscosidadAgente espumante y limpiador
Efecto en el CabelloResequedad, fragilidad, opacidad, decoloración, roturaGeneralmente neutro; sin efectos negativos conocidos en el cabelloGeneralmente neutro; menos propenso a resecar que el cloruro de sodioPuede ser agresivo, despoja aceites naturales, reseca, irrita (especialmente SLS)
Impacto en Cuero CabelludoIrritación, sequedad, picor, caspaGeneralmente bien toleradoGeneralmente bien toleradoPuede causar irritación, picor, sequedad en cueros cabelludos sensibles
Asociación con "Sin Sal"Es el ingrediente que se evita en productos "sin sal"No se considera "sal" en el contexto de "sin sal"No se considera "sal" en el contexto de "sin sal"Algunos productos "sin sal" también son "sin sulfatos" por sus efectos agresivos
Beneficio para la FórmulaDa cuerpo y consistencia al producto de forma económicaProtege el producto de la contaminación microbiana, prolonga la vida útilAjusta la textura sin los efectos adversos del cloruro de sodioCrea espuma abundante y limpia profundamente (a veces demasiado)

Más Allá del Cloruro de Sodio: Otros Ingredientes a Evitar en tu Champú

Mientras el cloruro de sodio se lleva gran parte de la atención en la categoría “sin sal”, es vital saber que no es el único ingrediente que puede comprometer la salud de tu cabello. Muchos productos capilares convencionales contienen químicos que, a largo plazo, pueden ser perjudiciales. Conocerlos te empoderará para tomar decisiones más informadas en tus compras:

  • Lauril Sulfato de Sodio (SLS) y Laureth Sulfato de Sodio (SLES): Como mencionamos, estos son los agentes responsables de la abundante espuma que asociamos con la limpieza. Aunque proporcionan una limpieza potente, son conocidos por despojar al cabello de sus aceites naturales esenciales, lo que lleva a la sequedad, la irritación del cuero cabelludo y el debilitamiento de la fibra capilar. El SLS, en particular, es un surfactante muy agresivo. Además, durante su fabricación, puede producir un subproducto indeseado: el 1,4-dioxano, un posible carcinógeno.
  • Polietilenglicol (PEG) / Polietileno / Polioxietileno: Utilizados como agentes espesantes y solventes, los PEG pueden eliminar la humedad natural del cabello y la piel, contribuyendo a la sequedad. Algunos PEG también pueden estar contaminados con 1,4-dioxano.
  • Aceite Mineral (Mineral Oil) / Parafina Líquida / Petrolato: Derivados del petróleo, estos ingredientes se utilizan para crear una sensación de suavidad y brillo superficial. Sin embargo, actúan como una capa oclusiva sobre el cabello y el cuero cabelludo. Aunque pueden hacer que el cabello se vea brillante temporalmente, no lo nutren. A largo plazo, pueden acumularse, obstruir los folículos capilares y evitar que la humedad y otros nutrientes penetren en la fibra capilar, lo que puede llevar a un cabello opaco y sin vida.
  • Siliconas (Ej. Dimeticona, Ciclopentasiloxano, Amodimeticona): Las siliconas son polímeros sintéticos que recubren la fibra capilar, proporcionando suavidad, brillo y facilitando el desenredo. Dan una sensación inmediata de cabello sedoso. Sin embargo, muchas siliconas no son solubles en agua y tienden a acumularse en el cabello con el tiempo, creando una capa que impide que la humedad y los tratamientos penetren. Esto puede llevar a un cabello que se siente pesado, graso en las raíces y seco en las puntas, y que pierde su capacidad de absorción. A menudo, los productos que prometen aceites exóticos como argán o macadamia tienen siliconas como ingrediente principal, con los aceites en concentraciones mínimas.
  • Dietanolamina (DEA) y Trietanolamina (TEA): Estos compuestos se utilizan como agentes emulsionantes y reguladores de pH. Pueden causar irritación en el cuero cabelludo y reacciones alérgicas. Además, en ciertas condiciones, pueden reaccionar con otros ingredientes para formar nitrosaminas, que son compuestos potencialmente cancerígenos. También se ha sugerido que pueden afectar la queratina del cabello, haciéndolo seco, quebradizo y sin vida.
  • Parabenos (Ej. Metilparabeno, Propilparabeno, Butilparabeno): Son conservantes ampliamente utilizados para prolongar la vida útil de los productos. Sin embargo, han sido objeto de controversia debido a su capacidad para imitar el estrógeno en el cuerpo, lo que ha generado preocupaciones sobre posibles disruptores hormonales y su vinculación con problemas de salud, incluyendo la caída del cabello y la irritación del cuero cabelludo.
  • Formaldehído y Liberadores de Formaldehído (Ej. DMDM Hydantoin, Imidazolidinyl Urea): Aunque el formaldehído puro es menos común, muchos conservantes liberan pequeñas cantidades de esta sustancia con el tiempo. Es un conocido alérgeno y potencial carcinógeno. La exposición excesiva puede causar irritación del cuero cabelludo y se ha asociado con la caída del cabello.
  • Alcohol (en altas concentraciones): Muchos productos capilares contienen alcoholes grasos (como el alcohol cetílico o estearílico) que son beneficiosos y actúan como emolientes. Sin embargo, los alcoholes de cadena corta (como el alcohol etílico, etanol o alcohol isopropílico), especialmente si aparecen entre los primeros cuatro ingredientes, pueden ser extremadamente secantes para el cabello y el cuero cabelludo, despojándolos de su hidratación natural.

Armarse con esta información es crucial. Leer las etiquetas y entender qué ingredientes evitas es el primer paso hacia un cuidado capilar más consciente y saludable. Optar por marcas que priorizan ingredientes naturales, suaves y seguros es una excelente estrategia para proteger tu melena.

Cómo Proteger tu Cabello si Usas Productos con Cloruro de Sodio (o te Expones al Agua Salada)

Aunque la recomendación principal para un cabello saludable es optar por productos libres de cloruro de sodio, a veces la exposición es inevitable (como en la playa o piscinas con sal) o simplemente decides usar un producto que lo contiene. Si este es tu caso, hay medidas clave que puedes tomar para minimizar los efectos adversos y proteger tu melena:

  • Acondicionamiento Profundo Regular: Esta es la primera línea de defensa. Utiliza una mascarilla acondicionadora profunda o un tratamiento de hidratación intensiva al menos una o dos veces por semana. Estos productos están formulados para reponer la humedad perdida y nutrir el cabello desde el interior, ayudando a reparar el daño causado por la sal. Busca ingredientes como aceites naturales (argán, coco, jojoba), mantecas (karité) y humectantes (glicerina, aloe vera).
  • Uso de Acondicionadores sin Aclarado (Leave-in): Un acondicionador sin aclarado forma una barrera protectora sobre la fibra capilar, sellando la humedad y protegiéndola de los elementos externos, incluida la sal. Aplícalo sobre el cabello húmedo después de lavarlo, antes de peinarlo. Algunos incluso ofrecen protección térmica, lo que es un plus si usas herramientas de calor.
  • Limita las Herramientas de Peinado con Calor: El calor de secadores, planchas y rizadores puede deshidratar aún más el cabello que ya ha sido expuesto a la sal, volviéndolo más frágil y propenso a la rotura. Reduce su uso al mínimo y, cuando sea necesario, siempre utiliza un protector térmico de buena calidad.
  • Enjuaga tu Cabello Inmediatamente: Si has estado en el mar o en una piscina con sal, enjuaga tu cabello con agua dulce lo antes posible. Esto ayuda a eliminar los residuos de sal antes de que tengan tiempo de extraer demasiada humedad. Si no puedes lavarlo con champú de inmediato, un simple enjuague con agua es mejor que nada.
  • Protección Solar Capilar: Así como proteges tu piel del sol, tu cabello también necesita protección, especialmente si vas a estar expuesto a la sal y al sol simultáneamente. Busca sprays o aceites capilares con filtro UV que formen una barrera protectora.
  • Hidratación Interna y Dieta Saludable: La salud del cabello comienza desde dentro. Beber suficiente agua es fundamental para mantener el cabello hidratado. Además, una dieta rica en vitaminas (A, C, E, Biotina), minerales (zinc, hierro) y proteínas es esencial para fortalecer la fibra capilar y promover un crecimiento saludable.
  • Aceites Capilares: Antes de lavar el cabello o como tratamiento pre-lavado, aplica aceites naturales (como el de coco o argán) en las puntas y medios. Esto puede crear una barrera protectora y ayudar a retener la humedad durante el lavado, especialmente si tu champú contiene sal.

Al implementar estos consejos, puedes mitigar significativamente los efectos negativos del cloruro de sodio y mantener tu cabello lo más saludable y fuerte posible, incluso cuando la exposición a la sal sea inevitable.

Preguntas Frecuentes sobre la Sal en el Cabello

¿Todos los productos “sin sal” son iguales?

No. Aunque la etiqueta “sin sal” generalmente significa que no contienen cloruro de sodio, la calidad y los beneficios de los productos pueden variar enormemente. Algunos pueden usar ingredientes de relleno de baja calidad o contener otros químicos problemáticos (como sulfatos o siliconas no solubles). Es importante leer la lista completa de ingredientes y buscar productos que también sean libres de sulfatos agresivos, parabenos y siliconas pesadas para obtener los mejores resultados.

¿La sal marina es buena para el cabello?

La sal marina en productos capilares (como los sprays texturizadores) se utiliza para crear volumen y ondas de playa, dando un acabado mate. Sin embargo, es la misma sal (cloruro de sodio) y, si se usa en exceso o sin una hidratación adecuada, puede resecar el cabello. Estos productos no están diseñados para limpiar o nutrir, sino para estilizar, y su uso prolongado sin un régimen de hidratación compensatorio puede llevar a la sequedad y la fragilidad.

¿Cómo puedo saber si un producto tiene cloruro de sodio?

Para identificar la presencia de cloruro de sodio, debes revisar la lista de ingredientes (INCI) en la etiqueta del producto. Busca el término “Sodium Chloride”. Generalmente, los ingredientes se enumeran en orden decreciente de concentración, por lo que si aparece al principio de la lista, significa que está presente en una cantidad significativa.

¿Qué alternativas existen para el cabello seco si quiero evitar la sal?

Para el cabello seco, busca champús y acondicionadores “sin sal” que contengan ingredientes hidratantes y nutritivos como aceites naturales (coco, argán, jojoba, aguacate), manteca de karité, aloe vera, glicerina, pantenol (vitamina B5), proteínas de seda o queratina vegetal. Opta por fórmulas cremosas y evita los productos con alcoholes secantes.

¿Qué hace el cloruro de sodio por tu cabello?
El cloruro de sodio, también conocido como sal de mesa, se utiliza como espesante en champús y acondicionadores que contienen lauril sulfato de sodio . Además de la caída del cabello, también puede causar sequedad y picazón en el cuero cabelludo. Si se somete a tratamientos de queratina, evite el cloruro de sodio.

¿La sal afecta a la caída del cabello?

Aunque el cloruro de sodio no es una causa directa y primaria de la caída del cabello en la mayoría de los casos, sí puede contribuir indirectamente. Al resecar el cuero cabelludo, puede generar irritación, picor y un ambiente poco saludable para el folículo piloso, lo que, en casos de sensibilidad o predisposición, podría debilitar el cabello y exacerbar la caída. La resequedad y fragilidad que causa también aumentan la rotura del cabello, lo que puede dar la apariencia de adelgazamiento.

¿Qué pH debería buscar en un champú sin sal?

Un champú con un pH ligeramente ácido (entre 4.5 y 5.5) es ideal. Este rango de pH ayuda a sellar la cutícula del cabello, lo que lo hace más suave, brillante y menos propenso al encrespamiento, además de ser más respetuoso con el cuero cabelludo.

Conclusión

Ahora conoces la verdad salada sobre el cloruro de sodio y su papel en el cuidado del cabello. Desde la sequedad y la rotura hasta la pérdida de color y el potencial de irritación del cuero cabelludo, este ingrediente, si bien es económico y un espesante eficaz, puede causar daños significativos y duraderos en tu melena. La clave para un cabello saludable y vibrante reside en la elección consciente de tus productos.

Recuerda que la etiqueta “sin sal” se refiere específicamente a la ausencia de cloruro de sodio, el “villano” de esta historia. Otras sales inorgánicas que encuentras en los ingredientes cosméticos, como el benzoato de sodio o el cloruro de potasio, cumplen funciones importantes y generalmente son seguras. Además, es fundamental ir más allá de la sal y ser consciente de otros ingredientes potencialmente dañinos como los sulfatos agresivos, las siliconas acumulativas, el aceite mineral, los parabenos y ciertos alcoholes.

Optar por productos formulados con ingredientes suaves, naturales y nutritivos es la mejor manera de proteger la hidratación natural de tu cabello, preservar el color y los tratamientos químicos, y mantener un cuero cabelludo sano. Al tomar decisiones informadas y entender lo que realmente aplicas en tu cabello, le brindas el cuidado que se merece para lucir su mejor versión: fuerte, brillante y lleno de vida.

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