¿Cuáles son los 4 tipos de compost?

Compost: Tu Oro Negro Casero y sus Tipos

29/04/2016

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Imagina un mundo donde tus restos de comida y residuos de jardín no son basura, sino un recurso precioso. Un mundo donde cada cáscara de fruta, cada hoja seca y cada poso de café se convierte en el alimento más nutritivo para tus plantas. Ese mundo es posible, y está al alcance de tu mano a través del compostaje. Un elevado porcentaje de los residuos que generamos en el hogar son orgánicos: restos de comida, sobras, pieles de frutas y verduras. Pero, ¿sabías que todos estos restos no son desechos, sino el potencial para crear un abono de alta calidad que sirve de alimento para plantas, árboles y cultivos? En este artículo, desentrañaremos el fascinante proceso del compost, te mostraremos las cinco formas más efectivas de convertir tus residuos en este valioso recurso y responderemos a todas tus preguntas para que te conviertas en un experto compostador.

¿Qué desechos no sirven para hacer el compost?
No se utilice vidrio, metal, alambre, plástico, caucho, cenizas frescas, fibras sintéticas y frutos con espinas; unos no son biodegradables y otros pueden dañar las manos. Los trozos de madera deben ser aproximadamente de 1.3 cm, y de 5 cm. si es papel o restos de alimentos.
Índice de Contenido

¿Qué es el Compost y Por Qué es Tan Valioso?

El compost, también conocido como abono orgánico, es el resultado final de un proceso natural de descomposición de la materia orgánica. Es un producto estabilizado, oscuro, de textura fina, completamente inocuo y libre de sustancias fitotóxicas, es decir, que no dañará tus plantas. Su valor radica en su capacidad para nutrir el suelo y las plantas de una manera completamente natural y sostenible. Lejos de ser un simple desecho, el compost es un recurso que cierra el ciclo de la materia orgánica, devolviendo al suelo los nutrientes que le fueron extraídos.

Hacer compost en casa es una actividad profundamente gratificante. No solo te permite reducir drásticamente la cantidad de basura que va al contenedor de restos, sino que te conecta con los ciclos de la naturaleza. Además, el abono de alta calidad que obtienes es ideal para nutrir tus plantas, tu huerto urbano o tu jardín, promoviendo un crecimiento más vigoroso y una mayor resistencia a enfermedades. Si tienes hijos, involucrarlos en el proceso de compostaje es una excelente manera de inculcarles valores de respeto y cuidado por el medio ambiente. Y lo mejor de todo: el compost nos permite cultivar frutas y verduras con un sabor inigualable, una calidad que solo se degusta con alimentos ecológicos.

El Fascinante Proceso del Compostaje: Sus Cuatro Fases Clave

El compostaje es un proceso de degradación de materia orgánica mediado por microorganismos aeróbicos, es decir, que necesitan oxígeno para vivir y trabajar. Este proceso se lleva a cabo bajo condiciones controladas de temperatura y humedad, resultando en un compost 100% natural de alta calidad. Para entender cómo se forma este "oro negro", es crucial conocer las cuatro fases por las que pasa la materia orgánica:

Factores que Condicionan el Compostaje

Antes de sumergirnos en las fases, es importante saber que el éxito del compostaje depende de varios factores clave que influyen en la actividad microbiana:

  • Temperatura: Debe mantenerse en rangos óptimos (50-60°C en fases activas) para la actividad microbiana y la higienización.
  • Humedad: Es indispensable para los microorganismos. Los niveles óptimos están entre el 40% y el 60%. Una humedad muy baja ralentiza el proceso; una humedad muy alta desplaza el oxígeno y provoca putrefacción.
  • Oxígeno: Fundamental para los microorganismos aeróbicos. Una buena aireación previene condiciones anaerobias y malos olores.
  • Relación Carbono/Nitrógeno (C/N): Un equilibrio adecuado entre materiales ricos en carbono (secos) y nitrógeno (húmedos) es crucial para la actividad microbiana.
  • pH: Varía a lo largo del proceso, influyendo en qué tipos de microorganismos predominan en cada fase.

Las Cuatro Fases del Compostaje

FaseDuración AproximadaTemperaturaActividad Microbiana PrincipalCambios de pH
Fase Mesófila2 a 8 díasInicia a temp. ambiente (20-40°C), sube a 50-70°CMultiplicación y colonización de microorganismos mesófilos, descomponen fuentes sencillas de C y N.Baja a valores cercanos a 4 (ácidos orgánicos).
Fase Termófila (Higienización)Varios días a varios mesesSe mantiene alta, por encima de 45°C (ideal 50-70°C)Microorganismos termófilos descomponen celulosa, lignina, ceras y proteínas. Pasteurización (elimina patógenos).Aumenta a valores alcalinos (cercanos a 8), por transformación de nitrógeno en amoníaco.
Fase de Enfriamiento (Mesófila II)Variable (depende del volteo)Comienza a descender (hasta 40-45°C)Reaparición de microorganismos mesófilos, continúan degradando polímeros. Pueden aparecer hongos visibles.Desciende ligeramente, luego se estabiliza.
Fase de MaduraciónVarios meses (la más larga)Desciende hasta alcanzar la temperatura ambienteFermentación lenta de la materia menos biodegradable. Formación de ácidos y nuevas moléculas complejas. Aparición de ácaros e insectos.Se estabiliza en un valor neutro (pH=7).

Es durante la fase termófila, también conocida como fase de higienización, donde se eliminan microorganismos patógenos como Salmonella y Escherichia Coli, gracias a las altas temperaturas, asegurando un producto final seguro para su uso.

5 Maneras de Compostar Tus Residuos Orgánicos

La buena noticia es que, independientemente del espacio que tengas en casa, existen múltiples formas de obtener tu propio compost. Aquí te presentamos las 5 más populares y efectivas:

1. Compost Tradicional

Este método imita el proceso natural que ocurre en la naturaleza, donde la materia orgánica se descompone si se dan las condiciones adecuadas de tierra, humedad y aire. Es la opción más común para quienes tienen jardín o un espacio exterior.

¿Qué necesitas?

  • Un compostador: Puede ser un recipiente comprado o uno hecho por ti mismo reutilizando palets, maderas o mallas. Es donde añadirás los restos orgánicos.
  • Restos orgánicos: Una mezcla equilibrada de materia húmeda (restos de comida, restos de poda frescos) y materia seca (hojas secas, ramas pequeñas, papel, cartón).
  • Tierra: Ayuda a introducir microorganismos y a estructurar la mezcla.
  • Agua y aire: Para mantener la humedad y la oxigenación necesarias.

¿Cómo hacerlo?

  1. Capas: Alterna capas de materia seca (ramas, hojas secas, papel triturado) con materia húmeda (restos de comida, restos de poda). Una buena proporción suele ser 2 partes de material seco por 1 de material húmedo.
  2. Humedad: Riega el compostador periódicamente para mantener la mezcla húmeda, como una esponja escurrida. Evita el exceso de agua para que no se encharque y pudra.
  3. Aireación: Remueve y voltea la mezcla con regularidad (cada 1-2 semanas) para airearla. Esto es crucial para que los microorganismos aeróbicos puedan trabajar eficientemente y para evitar malos olores.
  4. Ubicación: Coloca tu compostador en un lugar en semisombra. El sol directo puede secarlo demasiado rápido, y la sombra total puede enfriarlo y ralentizar el proceso.
  5. Almacenamiento temporal: Para evitar malos olores en la cocina, puedes usar un cubo de compostaje de interior de acero inoxidable para almacenar los restos orgánicos antes de llevarlos al compostador principal.

El compost tradicional suele tardar entre 3 y 6 meses en estar listo, dependiendo de las condiciones y el manejo.

2. Vermicompostaje (Compostaje con Lombrices)

El vermicompostaje es un método fascinante que aprovecha la increíble capacidad de ciertas especies de lombrices (especialmente la lombriz roja californiana) para transformar los residuos orgánicos en un abono de altísima calidad conocido como humus de lombriz o vermicompost. Este método es ideal para pisos y apartamentos, ya que es rápido, ocupa poco espacio y no genera malos olores si se maneja correctamente.

¿Cómo funciona?

En una vermicompostera, que es un recipiente cerrado con varios niveles o "pisos", se añade una base de tierra o fibra de coco y las lombrices. A medida que incorporas los restos de comida en la capa superior, las lombrices los consumen y los transforman en humus, que se acumula en los niveles inferiores. Los líquidos que se generan durante el proceso, llamados lixiviados, se recogen en la parte inferior y son un excelente fertilizante líquido diluido.

Ventajas:

  • Ideal para espacios pequeños.
  • Proceso rápido.
  • No genera malos olores.
  • Produce un abono de muy alta calidad y lixiviados fertilizantes.

Existen muchas vermicomposteras en el mercado, con diversos diseños y tamaños, pero también puedes construir la tuya con materiales reciclados.

3. Bokashi

El método Bokashi es una técnica japonesa de fermentación anaeróbica (sin oxígeno) que acelera la descomposición de los residuos orgánicos. Se realiza en un cubo hermético que incorpora un grifo en la parte inferior para drenar los líquidos.

¿Cómo funciona?

Se añaden los restos orgánicos por capas dentro del cubo Bokashi, alternando con un "activador" o "salvado Bokashi", que es una mezcla de salvado, melaza y microorganismos eficientes (EM). El cubo se cierra herméticamente para crear un ambiente anaeróbico. Durante este proceso, los microorganismos fermentan los alimentos, descomponiéndolos parcialmente y generando un líquido fertilizante (lixiviados) que se debe drenar regularmente.

Una vez que el cubo está lleno y los restos han fermentado (suele tardar unas 2 semanas), el material fermentado se traslada a un cubo con tierra, a una parcela del jardín o se entierra directamente. Al entrar en contacto con la tierra, la humedad y el aire, los restos fermentados se transforman completamente en compost en solo 15 a 20 días, a diferencia de los 90 días o más del compostaje tradicional. Esto se debe a que el proceso de fermentación previa ya ha realizado gran parte del trabajo.

Ventajas:

  • Acelera drásticamente el proceso de compostaje.
  • No genera malos olores durante la fermentación.
  • Permite compostar casi todo tipo de restos orgánicos, incluso carne y lácteos (con precaución).
  • Ideal para hogares con poco espacio.

4. Compost Comunitario

Si no dispones de jardín ni espacio en casa para hacer tu propio compost, el compost comunitario es una excelente alternativa. Consiste en puntos de compostaje gestionados por la comunidad en espacios públicos o accesibles para varios vecinos. Es una forma de gestionar los residuos orgánicos de manera responsable y colaborar con tu entorno.

¿Qué es el compost inta?
El compost o abono orgánico es el producto que se obtiene al finalizar el proceso de compostaje. Está constituido por mate- ria orgánica estabilizada, con presencia de partículas más finas y oscuras. Es un producto innocuo y libre de sustancias fitotóxicas (que puedan causar daño a las plantas).

¿Cómo funciona?

Los vecinos llevan sus residuos orgánicos a un compostador común, siguiendo las indicaciones de los gestores del proyecto (normalmente un ayuntamiento o una asociación vecinal). A menudo, hay talleres y voluntarios que enseñan a los participantes cómo depositar los residuos correctamente y cómo cuidar la pila de compost. El compost resultante puede ser utilizado para embellecer parques, jardines comunitarios o incluso distribuido entre los participantes.

Muchas ciudades están implementando este tipo de iniciativas, como el ejemplo del Ayuntamiento de Barcelona, que informa sobre sus cubos de compostaje comunitarios. Infórmate en tu municipio si existe esta opción.

5. Compost Industrial

Por último, si ninguna de las opciones anteriores se adapta a tu situación, todavía puedes contribuir significativamente a la reducción de residuos separando tus restos orgánicos y depositándolos en el contenedor específico de tu municipio (en España, suele ser el de color marrón). Estos residuos son recogidos por separado y transportados a plantas de compostaje industrial.

¿Cómo funciona?

En estas plantas, los residuos orgánicos se procesan a gran escala bajo condiciones controladas para acelerar la descomposición y producir compost de manera eficiente. Este compost industrial se utiliza luego en agricultura, jardinería o para recuperar suelos degradados. Aunque no es compostaje casero, es una forma crucial de cerrar el ciclo de los nutrientes y evitar que grandes volúmenes de materia orgánica terminen en vertederos, donde producirían metano, un potente gas de efecto invernadero.

¿Qué Materiales Sirven y Cuáles No Para Hacer Compost?

Para asegurar un compost de calidad y un proceso eficiente, es vital saber qué residuos orgánicos son aptos y cuáles deben evitarse. La clave está en el equilibrio y la biodegradabilidad.

Materiales Idóneos (Ricos en Nitrógeno y Carbono)Materiales No Aptos (Pueden Causar Problemas o No Degradarse)
Cáscaras de huevo trituradasVidrio, metal, alambre, plástico, caucho (no biodegradables)
Restos de verduras y frutasCenizas frescas (pueden alterar el pH y contener sustancias nocivas)
Residuos de origen animal (huesos, piel, carne, sangre en pequeñas cantidades, cocinados)Fibras sintéticas (no biodegradables)
Follaje, tallos frescos, hojas secasFrutos con espinas (pueden dañar las manos)
Restos de café y bolsas de téAceites y grasas en grandes cantidades (ralentizan el proceso, atraen plagas)
Restos de pan y cereales (sin moho excesivo)Productos lácteos en grandes cantidades (atraen plagas, generan malos olores)
Servilletas de papel sin tinta, cartón sin brillo ni plásticosExcrementos de mascotas (perros, gatos) por riesgo de patógenos (sí estiércol de herbívoros)
Aserrín y virutas de madera (sin tratar)Plantas enfermas o con plagas (pueden propagar enfermedades)
Estiércol de herbívoros (vacas, caballos, conejos)Productos químicos o medicamentos
Flores viejas y plantas de jardínCualquier material no orgánico o que no se biodegrade

Un consejo importante sobre los materiales es el tamaño de las partículas. Los trozos de madera deben ser aproximadamente de 1.3 cm, y el papel o los restos de alimentos, de unos 5 cm. Partículas más pequeñas permiten un mejor contacto y fermentaciones más rápidas y homogéneas. Sin embargo, si son demasiado pequeñas, pueden compactarse e impedir una adecuada aireación, lo que llevaría a un proceso anaeróbico y malos olores.

Preguntas Frecuentes sobre el Compostaje

¿Qué es el compost?

El compost es un abono orgánico de alta calidad, resultado de la descomposición controlada de materia orgánica por parte de microorganismos. Es un material oscuro, rico en nutrientes, que mejora la estructura del suelo, su capacidad de retención de agua y la nutrición de las plantas, siendo una alternativa ecológica a los fertilizantes químicos.

¿Cuáles son las 4 fases del compost?

El proceso de compostaje atraviesa cuatro fases principales: la Fase Mesófila (inicio, aclimatación y multiplicación microbiana), la Fase Termófila o de Higienización (altas temperaturas, descomposición intensa, eliminación de patógenos), la Fase de Enfriamiento o Mesófila II (descenso de temperatura, reaparición de mesófilos) y la Fase de Maduración (fermentación lenta, estabilización y formación de humus final).

¿Qué desechos no sirven para hacer el compost?

Para hacer compost no deben utilizarse materiales no biodegradables como vidrio, metal, alambre, plástico, caucho, ni fibras sintéticas. Tampoco se recomiendan las cenizas frescas, grandes cantidades de aceites o grasas, productos lácteos, carnes cocinadas o huesos en grandes volúmenes (aunque en pequeñas cantidades y bien manejados pueden ir en composteras tradicionales o Bokashi), excrementos de mascotas (por riesgo de patógenos), plantas enfermas o con plagas, ni cualquier producto químico o medicamento.

¿Cuánto tiempo tarda en hacerse el compost casero?

El tiempo para que el compost esté listo varía según el método y las condiciones. El compost tradicional puede tardar entre 3 y 6 meses. El vermicompostaje es más rápido, pudiendo obtener humus en 2-3 meses. El método Bokashi es el más acelerado, ya que tras la fermentación inicial (2 semanas), la transformación final en compost al mezclarlo con tierra puede ser de solo 15 a 20 días.

¿Cómo sé si mi compost está listo?

El compost maduro tiene un aspecto uniforme, de color oscuro (marrón oscuro a negro), una textura desmenuzable y un olor agradable a tierra de bosque. Los materiales originales ya no son reconocibles. Si aún huele a putrefacción, está pegajoso o ves muchos restos sin descomponer, necesita más tiempo o ajustes en la humedad y la aireación.

Como hemos visto, los restos orgánicos no son basura, sino una fuente inagotable de nutrientes para nuestro planeta. Ya sea a través del compostaje tradicional, el vermicompostaje, el Bokashi, el compost comunitario o el industrial, cada acción cuenta. Al transformar nuestros residuos orgánicos en compost, no solo reducimos nuestra huella ecológica, sino que también contribuimos a la salud de nuestros suelos y a la producción de alimentos más sanos y sabrosos. ¡Anímate a compostar y descubre el poder de la naturaleza en tus manos!

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